9 de julio de 2012

POR LA TARDE


El viejo estaba balanceándose en la mecedora. La sombra de la gorra le cubría media cara, el sol no lo enceguese, puede ver como los coyotes han dejado de comer la burra podrida, se dispersan asustados por los cascos de caballo que estremecen las piedras.
Con el miserable movimiento que le permitían sus piernas, detuvo la mecedora y se levantó crujiendo como si los huesos se le astillaran. En tres pasos llegó a la puerta, tomó el rifle y tambaleante se lo llevó al hombro.
"Todo se acaba menos la vista" pensaba el viejo "Si dejo de mirar, si los ojos se cierran es porque estoy muerto". La polvareda precedía  a la pandilla "Fue ella, la morena, tenía hambre, yo no le puedo dar nada, que voy a hacer, ella tiene el derecho de ganarse la vida como se le de la gana".
Eran tres. Al cabalgar el sombrero del rubio volaba en el cañón como un buitre más. "El sol le da de lleno en la frente, como si Dios hubiera sacado uno sus dedos de entre las nubes y me hubiera dicho Tu dispara Visconti, tu hala el gatillo que yo te la llevo hasta allá". El viejo sintió como el hombro se le desencajaba ante el primer culatazo "Primero se escucha la explosión, como si la tierra se tragara un trueno y pasará un momento, el tiempo justo para secarte el sudor que te cubre la frente para que veas como el hombre cae, como muerde el polvo".

Quedaban dos más, no se detuvieron a mirar como estaba el rubio. Al Grande la rabia le recorría las venas. Romperían cien mil murallas para sacar ese corazón. El viejo miró el suelo de su porche, se buscó una bala, una puta bala entre el pantalón, en el bolsillo de su camisa, se quitó el sombrero y arrojó el rifle al suelo.
"Con que esas tenemos viejo conchudo" Pensaba el grande mientras agarraba con fuerza las riendas del caballo "Apelando a la caridad cristiana gran hijueputa, no tuviera yo esas ganas de sacarle esa alma a balazos y mandarla directica al infierno, tuviera yo la paciencia que usted tuvo malparido para abrirle el pescuezo a mi papá y sacarle la lengua por ese hueco". La piel del caballo se abría en un surco sanguinolento, la carne exponiéndose al sol, la tierra dándole de lleno en los ojos del Grande. "Agradézcale a Dios que no me dió imaginación, que me hizo un guevón impaciente, un hambriado que quiere comer sin respirar, sin disfrutar. Porque era para deleitarme cortándolo por pedacitos, dejándole las heridas abiertas pa que los buitres bajaran y se atragantaran con usted".
El viejo salió del porche, siempre con las manos arriba. El Grande se detuvo unos pasos antes de llegar a la casa, el otro hermano se había retrasado. El grande puso el cañón de su rifle en su brazo extendido, vió una borrosa y redonda mancha en el visor,  respiró y presionó. La bala como un ave de rapiña se le llevó medio brazo. Los hilachos de carne salpicaron la pared.
El Grande se bajó del caballo, arrojo el rifle entre las piedras y desenfundó una pistola. "Santa María que estás en el cielo, tiene que existir un alma, esto no se puede acabar así. ¿Cierto que existe usted Dios? que se esconde es solo para asustarnos, para que la gente madrugue y sea laboriosa y devota como todos nosotros. Cierto que si Dios?." Al grande la rabia lo desbordaba. "Ojalá no me vaya a pedir perdón porque ahí si se me sale lo sádico y puedo caer hasta en el pecado de la tortura. No, no, que no me pida perdón. Bastante tiene con el sofoco que le espera en el infierno"
El sol aplastaba la casa. El  caballo del otro hermano tenía la lengua por fuera. Le clavó las espuelas en seco. Tuvo que agarrarse al cuello del animal para que el impulso no lo hiciera caer. Se apeó, caminó tres pasos hasta que el estallido de un revólver lo hizo detenerse. Desde donde estaba alcanzó a ver como el viejo caía con la cabeza abierta en la madera que el mismo había pulido.

LA CHISPA DE LA VIDA De Alex de la Iglesia. España en tiempos de crisis.


Un gran autor tiene que ser un testigo y un cronista de su época. Cuando Alex de la Iglesia anunció que su próximo proyecto se centraría en el drama de la crisis económica que azota a su país.  Esperamos ansiosos la visión que tendía el director bilbaíno.

Sin temores de asumir riesgos asume la historia del publicista que creó el famoso slogan de Coca-Cola, La chispa de la vida. Ahora todo para Roberto Gómez va en picada. Nadie quiere darle trabajo, como a miles de españoles. De nada le sirve tener un brillante curriculum, todo el mundo le cierra la puerta en la cara. Lo único que le da sentido a su existencia es su hermosa esposa mexicana interpretada por Salma Hayek. Ella es el prototipo de la esposa abnegada, encerrada en una cocina, alguien que no pide nada, que solo da.
Agobiado por las deudas, por el desempleo,  decide liberarse un poco de la tensión y darle una sopresa a su querida esposita; busca el hotel donde pasó la luna de miel, no vendría mal pasar un fin de semana en la hermosa Cartagena española. Pero el lugar ha sido derrumbado por que justo allí se han encontrado los restos de un teatro romano. Roberto asustado por un policia que le pregunta Que coño está haciendo en la zona prohibida, da un paso en falso y se aferra a una escultura gigante para no caer en el vacío, una secuencia realmente brillante que logra comprimir toda la poderosa imaginación de Alex de la Iglesia. Mientras el policía trata de rescatar al hombre, el alcalde inaugura el complejo arqueológico. Todos los medios nacionales, locales y extranjeros están allí para reportar el hallazgo. Mientras tanto  el pobre Roberto no logra soportar más y  cae sobre una reja. Al parecer todo está bien, puede hablar, mueve las manos, está en perfecto estado... sino fuera por esa maldita barra de hierro que tiene enterrada en la cabeza.

A diferencia de No man's land acá no sentimos la angustia del hombre que si quiere permanecer vivo debe estar absolutamente inmóvil. La razón está en que Denis Tanovic eligió seguir con su comedia ácida y no se vio tentado como De la iglesia en caer en la trampa de la denuncia, de ceder ante la exigencia de un drama que lograra sintetizar la angustia de millones de españoles que hoy ven como esos sueños que se tejieron en los noventa se desploman como una antigua escultura romana. Cae en la provocación estéril de señalar a los medios como grandes creadores del caos, de la explotación del dolor ajeno. Cuando los hermosos ojos de la presentadora local se llenan de lágrimas mientras realiza una "Emotiva" entrevista a Ramón que irremediablemente agoniza ante las cámaras, tenemos la incómoda certeza de que De la Iglesia se está tomando en serio, que quiere chantajearnos emocionalmente, el que ha sido tan ácido, tan radical, tan brillante.
Quiso hacer un drama y todo salió mal. Los personajes no son más que un conjunto de caricaturas donde los malos son ricos, tienen batas de seda, son gordos y en sus fiestas las únicas invitadas son una docena de prostitutas. Los pobres son las víctimas del capitalismo infame que todo lo corrompe. Esas imágenes de cientos de personas llenando el coliseo Romano con pancartas de "Todos somos roberto" es francamente patética, sobre todo porque comprobamos que Roberto Gómez es España agonizando. Alex de la Iglesia creyó tener la responsabilidad de mostrarnos el camino, se vio que en sus noches de insomio una obsesión lo habrá asaltado "Debo sentar una posición, como genio que soy, sobre la crisis que azota a mi país". Siempre en su tono, en su estilo, pero cayendo por momentos en la estúpida solemnidad de un guión completamente ajeno a sus atmósferas.

Pero esto no es todo, a los errores del guión hay que sumarle el error de haber escogido a  Salma Hayek para interpretar a la esposa. Esta odiada actriz  es una de las peores  que este miserable crítico haya tenido oportunidad de conocer. La mexicana está a la altura de sus compatriotas Adela Noriega, Thalia o de la colombiana Maritza Rodriguez. Desde el tono de la voz hasta sus gestos los aprendió de los grandes directores que tuvo mientras protagonizaba telenovelas exitosas en su México lindo y querido.
Esa escena final, un pretendido homenaje a El tercer hombre donde Salma le escupe la dignidad en la cara al oscuro productor de televisión no es más que una parodia por culpa de la incapacidad histriónica de esta Frida Kalho post-moderna.
Lo que esperábamos fuera la Network española termina convertida en un curioso y estéril hibrido. Mitad drama, mitad satira, mitad denuncia. Muy poco de Alex de la Iglesia. Lástima, perdimos la oportunidad de ver la gran película sobre la crisis. igual más de uno la va a disfrutar, van a decir que fue una aguda y profunda crítica a esos medios que todo lo explotan, que todo lo venden. Acá solo se señala y no se ahonda, no se mete el dedo en la llaga, solo atina a decir que ellos son los malos y nosotros, los pobres que no tenemos trabajo somos los buenos y esta coyuntura es mucho más compleja y esperábamos que un genio pudiera explicarnosla pero no ha podido ser asi.
Paradójicamente en películas de hace más de diez años como El día de la bestia o La comunidad se pueden encontrar esas razones. Mientras todos celebraban la bonanza, el despilfarro, Alex de la Iglesia ironizaba y parodiaba una sociedad que había tenido un súbito ataque de riqueza. Para eso están los grandes artistas, para ver antes que nadie el horror que se puede cernir sobre un país o una civilización. Si quieren saber las razones de la crisis no vean La chispa de la vida mas bien revisiten una y otra vez El día de la bestia.

7 de julio de 2012

EL MANANTIAL DEL DESIERTO. Crónicas de la violencia.


Después de subir una cuesta donde reposa un monumento que contempla imperturbable al valle de Cúcuta, desciendes medio kilómetro, giras a la izquierda y allí comienzas a ver un conjunto de casas que se extiende por toda la montaña. Algunas todavía están hechas de tablas “Estas son de la época de cuando llegamos” Me dice Magda Barrientos. La gente está afuera ya que adentro es difícil soportar el calor de justicia que irradian los techos de zinc. Has entrado al Desierto el barrio que fue obra de una sola persona : Luz Marina Muñoz.

Nació en Ocaña. La falta de oportunidades la convenció de que lo mejor era buscar fortuna en un lugar más grande. Al quedar viuda de su primer marido ya no le quedaban dudas del camino que tenía que seguir. Llegó a la capital nortesantandereana en mayo del 90 con dos hijas. La mayor tenía 13 años y la había bautizado con el nombre de Magda. La otra apenas cumplía siete años. Consigue un trabajo en una empresa de soldadura en  el barrio San Luis. Allí conoce a Byron, el que sería su segundo esposo. Se fueron a vivir con la familia de él en La Victoria. A los dos años le avisan  que estaban vendiendo unos lotes a un precio muy bajo en el sector de El Desierto. Luz Marina fue a verlo y no lo pensó dos veces. El lote se lo compró a una familia que había invadido. En pocos meses ella se puso al frente de la construcción de la casa. Con sus propias manos cimentó las bases. No contenta con eso ayudó a levantar las casas de sus vecinos. Era la persona indicada en el momento justo. Era  una fuerza de la naturaleza.


Cuando llegaron al barrio no necesitaban preguntar por qué se llamaba El Desierto. “Acá solo estaba la cancha y unas cuantas casas de tabla” Dice su hija Magda. Tenía el instinto del líder, los supo organizar, si no estaban unidos los poderosos podían aplastarlos como hormigas. Lo único que tenía era un carácter y una voluntad inquebrantable. Eso le fue suficiente. Organizó chocolatadas, sancochos buscando fondos para pavimentar las vías, para construir un acueducto. Pero ella no era de las que mandaba y ya. Ella metía sus manos en el cemento y se ensuciaba con el “Ella metía el cuerpo. No solo gestionó el segundo piso de la escuela sino que se puso un casco y preparó la mezcla” recuerda Carlos Vargas  un vecino del sector “ La cuestión del alcantarillado ella se le metía a ayudar. En esa época no existía Aguas Capital ni nada de eso. Por medio de ellos se legalizaron los contadores y en parte esta casa es mía gracias a ella. Aportó muchísimo para que el barrio se desarrollara. El pavimento de la vía principal también fue obra de ella”.


Gestionaba servicios de salud, le daba de comer al que no tenía. Era de una energía y vitalidad indeclinable. Se acostaba a las 12 de la noche “Y ya a las cinco de la mañana estaba por ahí dando vueltas” recuerda Magda. En las navidades y Haloween se preocupaba porque todos tuvieran un regalo. Nadie le dijo como ser líder. Eso lo tenía en la sangre. Pero ese compromiso con la comunidad le trajo problemas con su familia. Byron, su segundo esposo dice que “Para ella era más importante la gente de la calle que nosotros mismos”, Rosmary Camargo, una vecina cuenta una anécdota que resume el grado de compromiso que había asumido Luz Marina para con los habitantes de El desierto “Una tarde me encontró acá en la entrada de la casa llorando. Me preguntó que qué me pasaba y yo le dije que mis niñas tenían hambre, que no tenía ni para la leche. Ella me dijo que no me preocupara, que la esperara ahí porque ya venía. Al ratico apareció con dos bolsas de leche y unos panes. Yo le pregunté que de donde había sacado eso y ella me dijo que le había robado dos mil pesos a las hijas”. En mas de una ocasión prefirió dejar de darles de comer a sus hijos que permitir que una de sus amigas pasara hambre.


La cancha de fútbol fue acondicionada para que fuera una plaza de toros. Este era el epicentro de las ferias del Desierto. Tocaban orquestas, se hacían bazares, durante unos cuantos días al año el barrio olvidaba sus penurias y se volcaba sin restricciones a la alegría. “La casa de nosotros se convertía en una bodega. Allí guardaban las cajas de Coca-cola y de cerveza. Eran días muy felices” Nos dice Ana Karina, una de sus hijas quien recientemente fue elegida como presidenta de la junta de acción comunal.

Todo eso se acabó súbitamente el domingo 28 de mayo del 2004. Era el día de la madre y Luz Marina prestó su casa para que se celebrara allí una eucaristía. La casa estaba llena de gente. A las nueve se acabó la misa y se comenzaron a ir “Entonces yo vi al celador de la cuadra. Nos pidió un vaso de agua, se la bebió de una, como si tuviera mucha sed. Hizo una llamada, me acuerdo mucho de eso. Agarró la cicla y se fue. A los diez minutos llegaron tres tipos y tocaron en la puerta”. Luz Marina estaba adentro, en el patio, cuidando unos cultivos ya que “Por esos días habían llegado unos abonos porque ella entre todas las cosas que se metía había accedido al programa ese Solares Productivos”. En la sala estaban Byron y sus dos hijos. Al escuchar que golpeaban con fuerza la puerta Susana de ocho años abrió. Tres hombres vestidos de negro preguntaron por su mamá. La niña fue, Luz Marina de mala gana fue a ver que querían “Le preguntaron por la carta de residencia, mi mamá les respondió que ella no tenía por qué mostrarles nada. El hombre que respondía al alias de Magola sin mediar palabra desenfundó el arma. Mi mamá alcanzó a correr unos pasos antes de recibir el primer disparo en la espalda, ella gritó ¡Byron! Mi padrastro se fue a levantar pero el asesino le pegó un tiro al televisor, luego volvió a dispararle en la espalda a mi mamá.” Luz Marina cayó antes de entrar al cuarto, Marlon su único hijo varón, el orgullo de la casa alcanzó a suplicarle a Magola que no la matara. El asesino no le hizo caso y la remató en el piso.


Los gritos de dolor se escucharon con más fuerza por el barrio que los disparos que cegaron la vida de esta lideresa. La casa otra vez volvió a llenarse de gente. Esta vez Luz Marina no podía atender a sus visitantes.

La orden la dio el Iguano y la ejecutó Magola. Para Magda Barbosa esto es irrelevante “Yo no quiero pensar ni quien la mató, ¿para que hacer lo mismo que le hicieron a mi mamá? Juzgar a la gente sin saber si de verdad cometieron ese pecado” Para las dos hijas del primer esposo de la lideresa asesinada no existe rencor, al contrario “No quiero que Marlon, mi hermanito crezca con ese odio, por eso nunca lo llevé a las audiencias ni nada”. Para Magda es imposible no recordar lo sucedido sin derramar unas cuantas lágrimas.

Corría el rumor de que los paramilitares estaban rodeando la zona. Empezaron a aparecer celadores vestidos de negro controlando cada esquina del lugar. Un mes antes del asesinato muchachos muy jóvenes recorrían las cuadras en bicicleta. Todos veían los cambios pero nadie imaginó el horror. La organización barrial en Colombia cambiaría para siempre.

Después de la muerte de Luz Marina nada volvió a ser lo mismo en El desierto.  Las AUC pusieron reemplazaron a la lideresa por uno de sus títeres. Los asesinatos continuaron. La gente que ayudó a forjar el barrio se fue yendo. Los jóvenes ya no recuerdan quien fue Luz Marina. Al cumplirse un año de su deceso la alcaldía de Ramiro Suarez hizo un parquecito con su nombre al lado de la cancha. Erigieron un busto pero “Nunca hubo plata para bañarlo en bronce. Además se temía de que se lo robaran. Recuerden que este es un barrio de chatarreros” Nos dice Magda.

Las administraciones municipales se han olvidado del barrio. Los progresos conseguidos la década pasada se están diluyendo como lágrimas en la lluvia. El parque que recuerda a la lideresa asesinada está abandonado. El busto está guardado en la casa de sus hijas, presenta varias fracturas en la parte de atrás de la cabeza. “Yo creo que este busto ya se perdió” dice desconsolada Marta Karina, su hija, la actual presidenta de El Desierto.

La mayoría de los entrevistados coinciden en afirmar que el barrio se detuvo en esa noche de mayo “Ya después para acá no hubo progreso ni nada. Los presidentes de junta no sirven para nada” Dice un señor con la mirada llena de tristeza.

Alguna vez hubo un manantial en el desierto pero a este lo secaron un día y el agua nunca mas volvió a correr por acá. Las balas asesinas arrebataron la esperanza de toda una comunidad que alguna vez creyó en que se podía salir adelante, llevar una vida digna, pensar en que lo que comenzó como una invasión podía convertirse en un barrio pujante. Ahora el desgano y la amnesia amenazan con llevarse lo único que puede quedar después de la muerte: el legado de Doña Luz Marina Muñoz.

6 de julio de 2012

50 AÑOS DE LOS ROLLING STONES. ALTAMONT EL FIN DE UNA EPOCA


La gira americana de los 1969 fue la mejor en la historia de los Rolling Stones. El hecho de que Brian Jones descansara en el fondo de su piscina hizo que tanto Jagger como Richards asumieran definitivamente el control absoluto del grupo. Si bien se portaron como unos bastardos algo de razón tenían. Jones creó el grupo, lo bautizó con la célebre frase de Muddy Waters pero el man ya no tenía fuerza, se había convertido en una sombra triste de si mismo. Tuvo que soportar que en Marruecos Richards se quedara con su novia, Anita Pallenberg, aceptó que trajeran al niño prodigio de John Mayall, Mick Taylor, que le dieran un cheque de 100 mil libras y un sueldo de 20 mil al mes con tal de alejarse. El rubio y talentoso músico aceptó gustoso. Sin embargo a las pocas semanas de su prematuro retiro pasó la tragedia.

Con la incorporación de Taylor al grupo comienza la mejor época de los Stones. Un periodo que va desde 1969 y termina en 1974, justamente con la salida del blusero. Estaban felices y como se perdieron Woostock decidieron hacer uno propio que sirviera además como despedida de la gira, una forma de agradecerle a sus incondicionales fans. Tenían presupuestado hacerlo en el idílico Golden State Field, pero a pocas horas del concierto este permiso les fue negado. Así que tuvieron que buscar de urgencia un lugar. Acá incurren en el primer error, escoger un sitio desde todo punto inadecuado para realizar un concierto. Es que el circuito de velocidad de Altamont era pequeño, muy pequeño para albergar una multitud de 400 mil personas. Por los lados del circuito se extendía como una serpiente metálica un cementerio de autos y chatarra. Los organizadores eran los mismos de Woodstock, estaban confiados de que todo iba a salir bien.
Al comienzo del día apareció una buena señal. Se registró un parto entre una de las asistentes al festival. En total hubo cuatro partos y cuatro muertes, algo que a algún aficionado a lo paranormal podría interesarle. A la joven la sacaron en un helicóptero con su hijo sangrante en brazos.
Pero las malas vibraciones se dejaron sentir desde el comienzo.

Jagger aconsejado por Jerry García de Greateful Dead pensó que los más idóneos para controlar a un público enardecido no era la policía sino los Ángeles del infierno la célebre tribu urbana famosa por la adoración que sentían hacia sus Harley Davidson, la delincuencia y la violencia extrema. Fue una combinación explosiva, eso de poner a fascistas confesos a cuidar que cientos de miles de hippies no fueran a devorar a sus ídolos. Se abrieron paso entre la multitud atropellando con sus potentes motos. Cada uno llegó con una garrafa de ron. Tenían en la cabeza una cantidad considerable de anfetaminas. No poseían armas de fuego pero si palos de billar y navajas recién lustradas.
En el documental Gimme Shelter de los hermanos Maysles y Charlotte Zwerin se puede ver como el ácido adulterado y el vino barato hicieron mella en el sistema nervioso de los asistentes. Los organizadores se preocupaban al ver como los muchachos se revolcaban en el piso, como amenazaban con subirse al palco para ver y tocar y si era posible violar a los artistas que tocarían esa jornada allí.
La celebración empezó con The Flying Burrito Brotherts desplegano su folk sicodélico. La masa pareció apaciguarse. Aún era de día y por ahí pasó un coletazo del pregonado amor y paz. Platillos de colores se elevaban sobre la multitud y lo único que se arrojaban unos a otros eran burbujitas de jabón. El problema real empezó cuando los Jefferson Airplane subieron al escenario. El público los adoraba, la tribuna estaba casi a ras del piso. Los jóvenes entusiastas alargaban los brazos con la esperanza de tocarlos. Los Angeles del infierno no se andaban por las ramas, sin mediar palabra le dieron de lleno un golpetazo en la cara a una chica. Cuando el cantante Marty Balin intentó defender a su seguidora el pandillero le propinó un golpe que lo dejó inconsciente al instante. Grace Slick la líder del grupo, en un notable estado de shock solo atinaba a pedir calma. En las imágenes del documental podemos ver como los pandilleros hacen caso omiso al pedido de la cantante y golpean salvajemente a un hippie con sus intimidantes palos de billar.

Pero lo peor estaba aún por venir. Los Stones obsesionados por que el documental saliera lo mejor posible retrasaron su show durante cuatro horas. Las luces podían ayudar a crear una mejor imagen. Para ese momento el público estaba completamente sacado y los Hells Angels atinaban a aplacarlos con bates y cuchillos. Empezaron su concierto con Simpatía por el diablo y tuvieron que pararla dos veces porque los nervios ascendían como un carrito de supermercado en una montaña rusa. La rumorología, una ciencia tan popular dentro del rock de los sesenta, ha dado por hecho que fue en esta canción donde ocurrió el asesinato que filmaron los Maysles. Para los que han visto el documental pueden constatar que fue en la tercera canción, en Under my Thumb cuando Meredith Hunter, un chico negro de 18 años que había asistió con su novia blanca al festival (Motivo más que suficiente para ser provocado por los pandilleros) fue vilmente apuñalado por uno de los barbados y crueles guardianes. En el documental se ve claramente como el hombre negro vestido de verde es apuñalado dos veces, una en la oreja y en la otra en la espalda. Había sacado un arma para defenderse, el resto de Angels corrieron presurosos a tumbarlo y a coserlo a puñaladas.
Los Stones mientras ven las imágenes en la sala de montaje no pueden evitar la vergüenza. El concierto siguió dos canciones más a pesar que desde la tribuna habían visto el ataque. Uno de los organizadores le dijo en secreto a Jagger que el último de los helicópteros estaba a punto de salir y que lo mejor era huir lo más rápido de ahí. El helicóptero tenía sobrecupo y casi que ni despega. Se salvaron de milagro de morir esta noche aplastados por cuatrocientos mil fanáticos “Que solo querían tocarlos” o en un accidente aéreo.

La que iba a ser según Mick Jagger “La noche más feliz del invierno del 69” significó el fin de una época. Las imágenes finales de Gimme Shelter así lo comprueban. El triste amanecer de ese día, los muchachos no solo estaban desmontando las carpas del lugar para volver a casa sino para reincorporarse a la realidad. Están cabizbajos, tristes. En el verano de ese mismo año una panda de Hippies había entrado a la casa de Polansky en Cielo Drive y había asesinado a su esposa Sharon Tate, de siete meses de embarazo y a siete de sus mas queridos amigos. Charles Manson, el incipiente rebelde que quería ser cantante, que vivía en una comuna y pregonaba el amor a la marihuana y a la paz era el salvaje líder del grupo.
Hunter Thompson lo describió de la mejor manera “Era una ola retrocediendo” y así se ve en las imágenes finales que filmaron los Maysles, se te hace un nudo en la garganta, no puedes reprimir la frustración. Estuvieron tan cerca….pero lo echaron a perder.

5 de julio de 2012

CARTA ABIERTA DE RENSON SAID A LEONARDO JACOME


Hace unas semanas dije que iba a escribir un artículo sobre Leonardo Jácome, el presidente del Consejo Superior Estudiantil (CSE) de la Universidad Francisco de Paula Santander (UFPS). Y la verdad es que me da pereza. No creo que Jácome merezca una columna. No ha hecho en su vida universitaria nada relevante salvo convertir su cargo en un bloque de resistencia, en una pequeña élite sin ningún grado de conciencia histórica de cambio social. Jácome representa la continuidad de la peor tradición política del departamento: aquélla que busca la conquista del poder a través de la trampa, del engaño, del tráfico de influencias para beneficio personal y de sus progenitores políticos.

Porque en el ADN de Leonardo Jácome (políticamente hablando) anida la ponzoña. Y uno puede, desde allí, establecer un árbol genealógico deleznable: Iván Clavijo que parió a William Villamizar que parió a Leonardo Jácome que parió un negocio rentable en la universidad: manejar el seguro estudiantil con fines políticos. Y de ahí el desprestigio.
Leonardo Jácome tuvo relevancia cuando en el 2008 a raíz de un paro estudiantil se hizo visible al lado de Mauricio Julio. Se levantaron, revoltosos, entre otros motivos, contra Dionisio Parada y contra el inconformismo frente al tercer periodo rectoral de Héctor Parra, el mismo año en que el Consejo Superior Universitario accedió al crédito de los 25 mil millones de pesos. Luego de eso a Jácome se le acabó la rebeldía y pasó de ser un líder estudiantil a un hombre que le lame la suela de los zapatos a Héctor Parra.

Es un lambe suelas, a pesar de su juventud: árbol que nació torcido. Pero creo que Jácome nació limpio (el hombre nace sano) y la rectoría lo corrompe. Y eso lo lleva a saltarse varios renglones jurídicos. Por ejemplo: si es profesor cátedra de la UFPS quiere decir que recibe dineros del Estado. Pero resulta que Jácome es Concejal en la misma jurisdicción en que es presidente del CSUE. Lo cual significa que su campaña política la financió con sus recursos y esos recursos se los da el Estado como catedrático. Está impedido. Alguien tiene que denunciar eso. Que esta columna sirva para que algún abogado lo ponga en consideración. Ahora, el hecho que decida la ordenación del gasto público en la UFPS lo inhabilita como Concejal. Por lo menos desde el punto de vista ético. Son más de 50 millones de pesos anuales que maneja el CSEU. El hombre maneja desde la cancelación de materias hasta la selección “comprometida” del seguro estudiantil.

Yo lo que creo, en estas elecciones a la rectoría de la UFPS, es que el estudiante debe votar por un cambio absoluto y volver a la academia. Porque el único desnudo que podemos permitir en la universidad es el de Leonardo Jácome cuando pierda la investidura.

ATENTAMENTE

RENSON SAID

4 de julio de 2012

A 30 AÑOS DE LA MUERTE DE FASSBINDER. LA LEY DEL MAS FUERTE.


Un hombre está tendido en la estación del subte. Nadie parece fijarse en él, solo dos gamberros que, entusiasmados al ver que el tipo no se mueve ante las patadas recibidas deciden exculcarlo y limpiarlo de dinero. Dos homosexuales, amigos del hombre se acercan al cuerpo, los niños al sentir la presencia de la pareja se esconden detrás de una columna. Aprovechan para contar el sudoroso fajo de dinero que tienen en las manos. Los hombres comprueban la identidad del tipo y lo dejan abandonado “No vaya a ser que resultemos involucrados”. A penas se van los niños como aves de rapiña siguen desvalijando al muerto.
Franz Biberkopf como otros personajes de su filmografía ha muerto de corazón roto al comprobar que sus pareja está con él solo por interés. Biberkopf es un proletario que acaba de ganar medio millón de marcos en la lotería. Se ha enamorado del hijo de un empresario acostumbrado a los lujos, a la etiqueta. Intenta convertirse en su Pigmalión. El hombre entrega hasta el último billete con tal de sentirse completamente amado.


Para Rainer Werner Fassbinder toda relación de pareja se establece entre el opresor (quien es el que menos ama) y el oprimido (El enamorado que todo lo da). Su madre, Liselotte Eder, decía que el pequeño Rainer ahorraba su mesada para comprarle cosas a una familia que abiertamente lo despreciaba.  Ese rechazo acentuó su carácter rebelde del realizador alemán. En La ley del mas fuerte deja muy malparado a todos esos hombres refinados que creen que lo más importante es tener buenos modales. Franz con sus millones y sus costumbres sinceras y proletarias se esfuerza hasta donde más pueda para conseguir el amor definitivo y total de Eugen. Si la tipografía debe 100 mil francos pues vamos al banco, los pedimos en efectivo y ahora si podrás dormir tranquilo mi amor. Que quieres vivir en un apartamento de ensueño, descansar sobre la cama de un rey, llenar el espacio con artículos caros, para eso está el cheque mi vida, dime cuanto es y será tuyo.
Ninguna obra está tan estrechamente a la vida de un autor cinematográfico como la de Fassbinder.


 Cada una de sus películas es una declaración personal, un desahogo. Nunca quedó bien con nadie. Los que creían que con él había nacido el cine gay se equivocaron. En La ley del mas fuerte suscitó el rechazo de toda la comunidad homosexual ya que los mostró como seres frívolos, crueles, estúpidos. “No sé porque se sienten tan especiales los homosexuales. Son igual de hijos de puta a todo el mundo”. Como Thomas Bernhard con Austria, el director sentía un rechazo profundo por su patria. Cuando Hanna Shygulla, una de sus actrices fetiches recibió el Oso de oro de Berlín por su interpretación en El matrimonio de María Braun todo el auditorio la abucheó. Desde Alemania se creía que era bastante nociva la imagen que difundían del país sus películas. Solo hasta una década después de su muerte es que se pudo sopesar la importancia que había tenido esta fuerza de la naturaleza. En 37 años de vida realizó 42 películas y mas de treinta obras de teatro. Su amiga, la cocaína lo ayudó a explotar toda esa energía pero a la vez lo mató muy joven. “He vivido en pocos años lo que un hombre normal vive en 70”.

La cocaína fue la excusa por la cual vino dos veces al festival de cine de Cartagena.. Se deleitaba con el polvo nuestro de cada día. Bolsas repletas con el producto las encaletaba y las llevaba para su estudio. Así combatía la soledad de la sala de montaje. Todavía recuerdan cuando en una rueda de prensa contestó ante la aburrida y trajinada pregunta que que es lo que le gusta más de Colombia. El fauno contesto “El perico” El traductor un poco perturbado tuvo que falsear un poco la respuesta y dijo que le encantaba la fauna “Todos esos pericos que despiertan su vuelo cada atardecer”.
La ley del mas fuerte es una película que no hace concesiones. Si quieren comprobar que no hay crueldad peor que la que impone el adorado al adorador tienen que verla. Puede ser el mismo desprecio que siente Dios ante los que nos postramos ante él. Si estamos hechos a su imagen y semejanza estoy seguro que no escucha nuestras oraciones, tan solo se carcajea de nuestra sumisión.
Pobre Franz, tan solo en las calles de Frankfurt, expectorado por la refinada familia de su novio. Con unos cuantos billetes en los bolcillos y un tarro de Valium en una mano. Si quiere aliviar el dolor en una ciudad gris, macabra, de seres sin alma lo mejor es que vacíes las pastillas en tu garganta. Ya se darán cuenta que has muerto. Ya vendrán a robarte algo o sencillamente tu hediondez hará que algún policía se percate de que estás acostado allí.