14 de junio de 2011

URIBITO OJALÁ PASE ALGO QUE TE BORRE DE PRONTO

Después de muchas indecisiones el gobierno colombiano ha decidido echarle el guante al ser mas despreciable que ha dado esta tierra. Las horas para el nerds horripilante están contadas. Primero cayó su novia, yo tuve que aguantar con estoicismo como las amigas de mi mamá ponían en sus Facebook frases como “Pobrecita, tan bonita que era” o escuchar a las señoras en el supermercado decir que “Deberían perdonarla, ella se ve arrepentida” Para la inmensa mayoría de los colombianos no está claro cual fue el crimen que cometió el hijo bastardo de Uribe. Cuando uno trata de explicarle a la gente ellos se hincan de hombros y lo siguen escuchando a uno pero ya le bajan el volumen a la conversación y pensarán siempre con respeto “A mi que me importa, con tal de que no me roben a mi” pues como le parece señor, señora, que si les robaron a usted, a todos. Ustedes los que se quejan de ver tanto pobre en las calles, que dicen que es muy fastidioso comer y que le pidan una monedita, a usted que siente que ya no se puede salir a ningún lado porque los desplazados y rateros, ya sin orden de distinción azotan las esquinas de tus ciudades, a ustedes Andrés Felipe Arias les ha robado 42 mil millones de pesos que deberían estar destinados a los pequeños agricultores, pero que va, ya saben el final de la historia, esa plata el inmundo renacuajo la repartió a los amigos del anterior gobierno que en su mayoría por supuesto eran genocidas y paracos ergo gente de la U.
La única promesa que cumplió Uribe fue la de poner a marchar al campo y allí están, los cuatro millones de desplazados que no saben que hacer, que recurren con un poquito de esperanza a las ONG’S donde pueden recibir casi lo mismo que le puede dar una iglesia, un poquito de consuelo, un pañito de agua tibia. La guerra no solo destrozó familias enteras sino que en su nombre se inventan una ley que en teoría debería ayudarlos pero solo fue otra excusa del maldito gobierno pasado para robar en nombre de los campesinos, una villanía mas que cometieron los malditos asesinos.
Alvaro Uribe quien no se resigna a jubilarse dijo que el actual gobierno lo quería graduar de corrupto. No entiende porque su compinche, su amigo del alma, el cómplice que le acolitó la barbarie de los falsos positivos entre otras fechorías ahora quiere ir en lanza contra su legado. Ahora a esos comentarios se ha tomado medida de detención contra su mini mi, el homúnculo al que una y otra vez quiso lanzarlo como posible candidato cada vez que tenía un micrófono al frente. Esta mañana no dudó el jefe de cartel en decirle al país otra de sus mentiras “Colombia debe estar agradecida porque el Doctor Arias ha sido el mejor ministro de agricultura de la historia” Si bien por esta cartera han pasado ladrones de cuello blanco que se han encargado de entregarle los terrenos que con tanto trabajo y valor han trabajado los campesinos a los grandes terratenientes del país, difícilmente se recuerda una lacra como Arias. Durante su gestión se cometieron delitos como apropiación indebida de tierras con el visto bueno del ministerio, clientelismo de la mas baja ralea y la corrupción clásica del anterior gobierno.
Claro que con la precaria inteligencia del ex ministro lo más seguro es que el haya sido un títere de su padre amado. Recuerden que Uribe no tenía gabinete ministerial sino una partida de lacayos. Uno no se puede imaginar a Vargas Lleras recibiendo órdenes pero en cambio lo de Arias era demasiado descarado, las antenas por las que recibía las señales electromagnéticas iluminaban con el sol.
Acaban de informar que ya empezaron a ser embargados los bienes que tenía este enamorado de la tortura, el autoritarismo y la ruina económica y moral que trajo a este miserable país la seguridad democrática. Las finquitas esas donde recibía a las prostitutas de la farándula colombiana encabezada por la ex reina Valerie Dominguez, se la acabaron las rumbas a este hombre que cuando no pasó el referendo dijo sentir “Que se me había roto el corazón”. Se le acabaron los años de holgura a este confeso mariano a un hombre que religiosamente va cada domingo a misa “Aunque si por mi fuera, si mi Dios me diera el tiempo iría todos los días”. Este seminarista depravado que en cada discurso mostraba lo que era, el vulgar imitador de un bellaco.
Por ser tan bueno es que el avoca a la justicia divina. Como sé que no existe Dios y parafraseando a Vallejo “Si existe es la gran gonorrea” lo más seguro es que a Andrés Felipe Arias le sean escuchadas sus plegarias y no caiga sobre él lo que en realidad se merece. Seguramente le darán ocho años de descanso en un lujoso spa en Girardot. Allí engordará como el cerdo que es y se seguirá comiendo a las mismas putas de siempre. Saldrá fortalecido, listo a hacer campaña y la gente que no tiene memoria votará masivamente por él, simplemente porque a pesar de ser tan joven “Es muy educado y muy devoto a María Auxiliadora”. Será presidente en 12 años, en lo que hayan dejado de país Tomasito y Gerónimo quienes serán por esos años honorables senadores de la república.
Ay!l Andrés Felipe, ojalá pase algo que te borre de pronto.

13 de junio de 2011

SAUL BASS. LAS PELICULAS YA NO TIENEN NOMBRE


Ahora entro a cine y la película se presenta ante mi de frente, insolente como una cachetada. La industria ha determinado que esto son aspectos secundarios. La industria cree en las encuestas y confía en ellas. A la gente no le interesa sinceramente quien pueda ser el responsable de sus horas de diversión. Con el título basta y esto es algo demasiado frío. Existe una confusión ¿Estos todavía son los trailers o es el filme que he venido a ver? A los pocos minutos de empezar la película ya tengo la primera desilusión y la mente traicionera me hace pensar en épocas mejores.
Se escuchan las notas profusas, rebeldes, cuchilladas de violines chillones. En el rasgueo de los créditos entendemos, de entrada que estamos ante un clásico. Sicosis desgarra desde el principio. Los nombres se disuelven, se cortan como un sicópata devorando a dentelladas de metal el hermoso cuerpo de Janet Leight. Sacudo la cabeza y me trato de concentrar. Necesito el trago inicial, es mejor cuando las fiestas tienen una gran canción antes del primer brindis, la canción que nos ponga en onda. Ir a cine era una fiesta en la época en que a golpes del piano de Duke Ellington podemos ver el croquis de un muerto.
Los créditos, sanguinarios, sicópatas, van desmembrando los pedazos del cuerpo y encima de ellos pone los nombres de los hombres que le dan vida a la película. Sobre un brazo leemos que James Stewart, Lee Remick y el gran Ben Gazzara serán las piezas que Otto Preminger moverá como fichas de ajedrez en su maravillosa Anatomía de un asesinato. Fue precisamente este alemán odiado por los productores pero que ante su genio indiscutible tenían que resignarse a contratarlo quien descubrió a Saúl Bass un joven diseñador gráfico dedicado a la publicidad quien con el tiempo se convertiría en el más reconocido de los hacedores de créditos de la historia.

Preminger le encargó diseñar el poster de su película Carmen Jones. Le habrá gustado tanto el trabajo del diseñador newyorkino que le dio la responsabilidad de hacer los créditos para su filme. Carmen Jones está lejos de ser una obra maestra y uno de los pocos aciertos que posee radican en lo creativo, ingeniosos y originales de sus títulos iniciales. A partir de ese sorprendente comienzo los grandes directores de Hollywood querían contar con los servicios de Saúl Bass.

Billy Wilder en esos momentos convertía en ícono a Marilyn Monroe en la famosa escena del viento del subte levantando la falda de la diva, desatando la ira del siempre celoso Arthur Miller y la lascivia de miles de hombres que aullaban como lobos al ver las piernas de la rubia. Seguramente La tentación vive arriba hubiese sido un éxito de taquilla por esa escena pero no sería el clásico que es ahora sin los maravillosos títulos iniciales que fabricó Bass para el cáustico realizador austriaco.
Sus genéricos entonces fueron requeridos por los grandes cineastas de finales de los cincuenta. Robert Aldrich, Kubrick, Martin Ritt y William Wyler engrandecieron su obra poniendo antes de cualquier escena la fabulosa impronta de Saul Bass. Pero fue su estrecha y en algunos casos sospecha relación con Hitchcock lo que lo pondría en un sitio destacado dentro de la historia de Hollywood.

Los genéricos de Vértigo son considerados por muchos especialistas los más impactantes que se hayan realizado jamás. En su estudio sobre la inmortal obra José Luis Castro de Paz habla de la importancia que tuvo dicho trabajo “Hitchcock le encargó la elaboración de unos títulos de crédito que-Como después los de North by Northwest o Psycho- anticipan no sólo algunos de los principales núcleos semánticos del filme sino la forma misma que, en cierta manera, lo preside. Bass estudió con detenimiento las indicaciones de Hitchcock y diseñó unos genéricos que, acompañados del primer tema musical, Preludio, forman un homogéneo preámbulo, previo al inicio de la narración, de gran potencia metafórica y en total armonía con el texto”.
Uno se puede imaginar al gran maestro obsesivo haciendo sentar a su director musical, Bernard Hermann y a Bass tratando juntos de crear un conjunto, una unidad. Sin esos créditos acompañados brillantemente por la composición de Hermann uno no podría explicarse la obsesión fetichistas, necrófila de un perturbado James Stewart. El ojo que mira, que cambia que se hunde en un espiral hipnótico; Kin Novak cayendo una y mil veces al maldito tejado de esa orden religiosa.
En un artículo de Alberto Echavarrieta titulado “Saul Bass maestro del diseño” dice el propio diseñador sobre su trabajo en Vértigo “Mi colaboración con Hitchcock fue corta pero fecunda. Cuando iba a rodar Vértigo, me llamó porque quería hacer algo diferente en la presentación de la película. Era la historia de un detective que sufría terror a las alturas. Un argumento inquietante que había que cuidar mucho…bien, pues, para Vértigo me centré en la vista, concretamente en un ojo, y a partir de ahí tracé una serie de espirales que tenían mucho que ver con la historia que se contaba”

La colaboración con Hitchcock terminó de la peor manera en Sicosis. Al parecer Saul Bass fue el responsable de la famosa secuencia del asesinato en la ducha.
Los Story Board los dibujó él pero el creador de Marnie argumentó que si bien Bass los dibujó fue siguiendo sus propias instrucciones. El asunto no quedó zanjado en parte porque al diseñador no le interesaban ese tipo de disputas. Siempre fue un hombre de perfil muy bajo imbuido en el trabajo que casi siempre realizó apoyado por su esposa, la también diseñadora Elanie Bass.
Su experiencia trabajando al lado de los más grandes lo impulsó a dirigir sus propios cortometrajes, uno de ellos Why man creates ganó el Oscar en 1968. En 1974 realizó su sueño de dirigir un largometraje pero el descalabro que sufrió tanto en crítica como en taquilla Phase IV lo desalentó a seguir haciendo ese tipo de proyectos.
Al final de su vida cuando todo el mundo comenzaba a olvidarlo Martin Scorcese lo sacó del ostracismo al encargarle los impresionantes, raudos y muy baussasianos genéricos de Goodfellas. Con Scorcese realizó dos películas más: la irregular Cabo de miedo, donde una copia descarada de las partituras de Bernard Hermann hace juego con los créditos disolviéndose en el agua y en la infravalorada La edad de la inocencia, allí los genéricos hacen contraste con las rosas que se abren de una manera obscena. Este sería su último trabajo.
En 1996 con la discreción en la que vivió Saúl Bass dejó de existir. Su ausencia pesa en estos tiempos de lluvia y frio eterno. La película termina y antes de que aparezcan los créditos encienden las luces. La gente se ajusta la gabardina y va saliendo con la cabeza agachada como si en el lugar en donde alguna vez tuvieran la cara estuviera un hueco profundo y negro. Es comprensible esa tristeza en un mundo donde las películas ya no tienen nombre.

100 PELICULAS. 6. BRAZIL de Terry Guilliam (1985)

En un régimen donde está prohibido pensar, amar, el color y la alegría, Sam Lowry sueña con que es un hombre alado, un Ícaro entallado en un traje de acero que con su espada puede salvar a la amada rubia prisionera de un malvado samurái. La monótona vida de Lowry dará un giro sustancial al comprobar que la rubia de sus sueños existe de verdad y así al principio no le de un beso sino que lo reciba a patadas luchará para tenerla en sus brazos.
La anterior puede ser una de muchas lecturas que puede tener Brazil, una de las películas mas kafkianas que se conozca. El poder absoluto del estado que todo lo controla, la burocracia que se pierde infinita como una biblioteca de Babel, los funcionarios obtusos, imbéciles que solo están allí por sus intrincadas conexiones son la metáfora que establece Terry Guilliam no solo para adaptar 1984 sino para mostrarnos un reflejo de lo que se ha convertido la vida a final del siglo. Ni siquiera el intento de Orson Welles de adaptar el Proceso nos llevó tan cerca de las praderas donde pasta el escritor checo. Todo es gris, opresivo, desmoralizante, frío, asesino.

Los errores pueden conducir a que mates por equivocación a un hombre pero “Errar es humano” sin embargo en este país desconocido, escondido en los vericuetos del siglo XX solo le está permitido errar al estado. No existe una memoria colectiva en esta Inglaterra de pesadilla, solo la televisión y los hermanos Marx, solo un Western o Casablanca puede salvar de la monotonía a estos seres que se precipitan, atados con una misma soga, al pozo sin fondo que puede conllevar la ignorancia.

Muchos se preguntan porque este mundo frío y gris tiene que llamarse Brazil, un nombre que puede evocar tanta alegría, tanto colorido. Terry Guilliam no ha sabido responder nunca a este interrogante. Integrante de los Monty Phyton, el grupo creativo que revolucionó la comedia en el Reino Unido a principios de la década del setenta, Guilliam es un pequeño
mozquito que lleva represado en su afilado aguijón las gotas necesarias para socavar los viejos valores victorianos que no se resignan a morir en la añora Albión. Tal vez titular Brazil a una película donde los personajes viven encerrados en un mundo donde es delito amar, soñar, gozar confirma el grado de cinismo y de ponzoña que puede guardar este director.
En esta película todo es artesanal, a pesar de haber cumplido 26 años Brazil sigue manteniéndose encantadoramente fresca y provocadora. La distopía de Guilliam se ha hecho realidad. En cada uno de los televisores de esas miserables casas está un televisor prendido pero los habitantes del reino unido no solo ven por el sino que son vistos por el ojo avizor, el ojo condenatorio y justiciero del Gran Hermano. No es el futuro lo que presenciamos sino una realidad paralela. De pronto tampoco es una realidad paralela sino que es nuestra propia realidad vista de frente, sin gafas sin toda esa droga que nos dan para adormecernos y hacer con nosotros lo que el estado quiera.

Brazil es la obra de un anarquista, de una mente libre y brillante. No sabemos y tampoco nos interesa pensar porque todo lo que prometía Terry Guilliam no se pudo confirmar ya que a mi juicio ninguna de las siguientes películas del Phyton llegaron a estar cerca de la maestría de esta mordaz oda a la ponzoña, al humor más negro. Ni siquiera su maravillosa adaptación del Baron de Munchausen puede compararse con este filme. En realidad nada se puede comparar con Brazil, una película sumergida en la atmósfera barroca y pesada de una dictadura.
Un filme que prefigura la frivolidad en la que están sumergidas cientos de miles de mujeres avocadas a someterse a la tortura quirúrgica con tal de intentar ganarle la batalla al tiempo. Pero es una contienda bastante desigual a no ser que tengas la suerte de contar con la suerte que tiene la señora Lowry de dar con el mejor cirujano plástico del país. A medida que transcurre la película asistimos al surgimiento de otra Benjamin Button, el tiempo no hace más que acentuar la belleza y juventud eterna de la mamá de Sam.

Las computadoras en Brazil guardan los secretos de cada uno de los habitantes del estado. La computadora es la simbiosis perfecta entre una vieja máquina de escribir y un moderno ordenador.
No existen pantallas en este mundo, solo lupas que te ayudan a observar. La paz del estado reside en los ojos que están en la calle, ojos que todo lo ven que todo lo informa. Ya no existe la necesidad de inventarse un nombre para adorarlo, el dictador es el mismo estado. El estado ya no necesita quien lo represente. Esta situación es la que nos hace pensar en Kafka mas que en Orwell. A Josef K no lo persigue nadie sino la misma justicia, el estado que se encarga de triturar individuales, espíritus libres. El escritor checo escribió sus novelas justo cuando el mundo se masacraba en las absurdas y sangrientas batallas que tuvieron lugar en Europa durante la primera guerra mundial. El derecho y la justicia eran alcanzados por los bayenotazos de la infamia. Terry Guilliam filmó su película en los oscuros años en que manejó con puño de hierro Inglaterra la tristemente recordada señora Tatcher. Una época donde las libertades en Gran Bretaña fueron revisadas, donde todo lo que se había ganado en la postguerra se perdía por los caprichos de esta damita histérica y menopáusica. Era más sano por el estado sumergirse en el absurdo de la guerra de las Malvinas que permitir que una partida de manifestantes pusiera en duda el poder de la primera ministra.
Brazil fue en su momento un fracaso de taquilla y de crítica. Basta un repaso por la historia del cine para entender que la gente ni mucho menos los críticos suelen ser buenos para ejecutar juicios de valor. El tiempo es el mejor juez y él nos ha hecho entender que este filme es cine puro, una rara de mezcla de géneros que ha dado como resultado una película única, originalísima, rarísima que ni siquiera el mismo Terry Guilliam ha sido capaz de copiarla cuando ha querido. En un mundo donde la máquina del estado no cesa en su empeño de triturar cabezas Brazil está allí no para salvarnos ni para darnos esperanza sino para concientizarnos de que todos los sueños han muerto y que lo único que podemos hacer es rezar para que los feroces e implacables ojos del estado no se pose sobre nuestras miserables humanidades.

11 de junio de 2011

A 30 AÑOS DE SU CREACION EL CARTEL DE MEDELLÍN MAS FUERTE QUE NUNCA

Griselda Blanco de Trujillo tenía en la mirada la frialdad de la muerte. Fue una digna representante de su raza colombiana, mató a casi un centenar de personas, incluidos cinco de sus esposos e inundó las calles de Nueva York del preciado polvo blanco. Max Mermelstein, el hombre que hizo llover coca, le atribuye a Griselda el haber empezado la primera de las sangrientas guerras entre narcos a comienzos de los ochenta en los Estados Unidos. El no haberle temblado el pulso para asesinar a Martha Ochoa Saldarriaga, prima de los Ochoa, a quien le debía millón y medio de dólares en mercancía y que para no pagarle decidió ordenarle a su pistolero estrella, el legendario Riverito, que la acribillara en su auto cuando pasaba una temporada en Miami. Dejaron el cuerpo de Marta tirado en un pastizal, no se preocuparon por enterrarla o desmembrarla y desaparecerla en los espesos pantanos de la Florida, no, la dejaron tirada a la vista de todo el mundo como señal de que la viuda negra quería guerra con el cartel de Medellín.
Cuando un furioso Jorge Luis Ochoa le ordenó a su hombre fuerte en la florida, el capo Rafael Cardona Salazar que buscara como fuera a Griselda ella ya estaba rumbo a Los Angeles lista para entregarse a la DEA. Por sus múltiples crímenes la condenaron a dos cadenas perpetuas. Sin embargo su testimonio a mediados de la década del ochenta fue vital para que el Gobierno de los Estados Unidos tuviera un detallado conocimiento de cómo y quien manejaba los hilos del hasta ahora desconocido Cartel de Medellín.
Ayer impactado por todo lo que había leído decidí ver que había pasado con Griselda, si es posible captar una foto de cómo el paso del tiempo la había tratado. Quedé de una sola pieza al comprobar que la temible y sangrienta condesa del narcotráfico no solo estaba de vuelta en Colombia sino que su fortuna asciende a los 500 millones de dólares. Su periplo en la cárcel fue más corto de lo que pensaba. Seguramente como hizo Carlos Ledher se habrá beneficiado de que durante ocho años el brazo político de Pablo Escobar, el ex senador, ex gobernador de Antioquia y todavía poderoso narco Álvaro Uribe Vélez haya estado durante ocho años mandando en el país. El hombre fuerte de Armenia, el hijo de Nazis y compulsivo narcotraficante le envió una carta a principios del año pasado a su amigo entrañable Uribe pidiéndole por favor que mandara a por él porque era infame que a sus 61 años tuviera que estar pagando el delito de haber sembrado una estela de sangre y muerte en su querida Colombia a la que tanto extrañaba. A pesar de que en algún momento la justicia americana le había impuesto una condena de tres cadenas perpetuas y 155 años sus declaraciones en el juicio del general panameño Manuel Antonio Noriega, miembro honorario del Cartel mientras ejerció su dictadura en Panamá, fueron claves para mandarlo a la cárcel. Sobre Ledher se tejen muchas historias pero lo que si es cierto es que el 14 de marzo del 2010 le envió esa carta a Uribe y la misiva está en internet para todos aquellos que quieran leerla.
Bueno seguramente Griselda algún contacto habrá tenido con el ex presidente. Se habrán conocido en algún negocio, incluso Pablo Escobar, el amigo que los dos tenían en común los habrá presentado y en retribución a la memoria del llorado compañero la habrá dejado libre para que despliegue su telaraña de narcotráfico y muerte en esta nueva Colombia de la década del 10, una Colombia que no ha olvidado matar, que incluso todavía tiene ganas de más sangre, ya sin instituciones, ya con una multitud de gente pidiendo a gritos mas asesinatos.
La viuda negra estará en este momento blanqueando cada uno de sus quinientos millones. Dentro de poco su imagen quedará tan impoluta que alguno de sus hijos o hasta ella misma aspirará a un cargo político. Vi la foto que reseñó la DEA y la verdad que esta mujer de 65 años todavía sigue teniendo en donde deberían quedar los ojos, dos huecos extraños y fríos, dos huecos que dan miedo. Su mirada fría sigue causando temor y miedo. Esa impresión causaba enjaulada ahora ¿Cómo mirará ahora cuando sobrevivió a todos los grandes capos del cartel, cuando treinta años después sigue teniendo una considerable fortuna? ¿Cómo mirará ahora cuando ni el tiempo mismo la pudo derrotar?
Con la Viuda Negra y Ledher libre, con Fabito Ochoa controlando desde su confortable celda en los Estados Unidos todo el cartel del Milenio, con Álvaro Uribe acechando la alcaldía de Bogotá y con el respaldo de cuarenta y cuatro millones de hijueputas podemos afirmar que la muerte de Gacha y Escobar no mermaron la omnipotencia del Cartel de Medellín, al contrario, votando dos veces masivamente por uno de sus capos convirtieron a los hambrientos habitantes de este país en socios minoritarios.

9 de junio de 2011

EL FACEBOOK DE UN JOVEN MAMERTO

Era un muchacho muy entregado a su causa que tenía un marranito de cerámica donde echaba cada moneda que ganaba en su mugroso trabajo. La idea era llenarlo para después reventarlo y mandarle lo poco que acumuló a las guerrillas que rodeaban la ciudad. Era un joven muy disciplinado que se levantaba todos los días a las cuatro de la mañana y abría sobre la mesa que tan bien tenía pulida su mamá el capital de Marx en alemán, pero no había pasado los avatares de la revolución industrial cuando su cabeza, sofocada por el sueño, se dejaba caer sobre la madera limpia y allí lo encontraba su madre y con sus frágiles brazos de viejita lo subía hasta el segundo piso donde dormía plácidamente hasta las dos de la tarde.
Al levantarse en un charco de sudor y babas, el joven sentía en la boca del estómago la punzada fatal de la nausea. Habían tardes donde el remordimiento era tan fuerte que lo hacía retorcerse del dolor y entonces para calmarse pensaba en que el hombre contemporáneo tenía que cargar sobre su espalda el peso que dejaba el absurdo de la vida y sumergido en sus ensoñaciones, con la resolución de los titanes que cambian el mundo, encendía su computador portátil y abría su trinchera, el lugar desde donde desplegaba sus ideas de cambio, el lugar donde se formaba el huracán que arrasaría con el régimen imperante: Su perfil de Facebook.
Aprovechando las ventanas que le abrían las redes sociales el joven mamerto desplegaba su arsenal. Primero pensaba en una frase demoledora, una buena frase para poner de rodillas a General Motors, que tal “Los días apestosos del cochino capitalismo están contados” o “Mi nombre es Unerocono y a todos esos sucios capitalistas yo le partí los dientes” y sobre su viejo cuaderno Peluche de Norma iba poniendo las frases y luego con el rigor que solo tienen los grandes escritores iba quitando adjetivos de sus frases así que de ella solo quedaba la maldita palabra: Capitalismo.Frustrado pero no vencido pensaba sobre las ventajas que le traería a un país como Colombia un régimen donde el pueblo fuera el que mandara. Se alcanzaba a visualizar con una boina en la cabeza y un puro en su mano retorciéndose de pasión al decir el mas enfebrecido discurso, ya podía ver como las palabras retumbaban de su boca y como las jóvenes y atractivas comunistas comentaban en los baños públicos el maravilloso discurso que había titulado el atractivo y siempre joven líder mamerto.
“Concepciones ideologizantes para una teoría de estado en el arte de ordeñar vacas reduciendo al mínimo el dolor que puede sentir el semoviente al ser cercenado su usufructo neologizante” Podía vislumbrar con sus ojos de profeta la fila de jóvenes integrantes del partido pidiéndoles que les firmara su libro. El sueño se disolvía al notar lo tenso que se ponía de la cintura para abajo y como el hombre no puede igualar en rendimiento a la máquina decidía tomarse un descanso en sus eternos pensamientos elevados y pasarse un momento por el placer culposo que le brindaba Youjizz.
Después de tres horas de arduas decisiones abandona las delicias de la página porno para centrarse en el trabajo. Desde su perfil abrirá varios frentes para reanudar la lucha sandinista. Evoca una égloga para Nicaragua y su glorioso presidente, piensa en la fuerza de su poeta preferido, Silvio Rodriguez, en la maravillosa epifanía que tuvo al decir Sepa que en Nicaragua otra bola con sebo, en lo feliz que debe estar en Managua la gente al sentirse protegida por el eterno comandante Daniel Ortega mientras en su lecho de dictador el sandinista recuerda lo suave que era la piel de su pequeña hijastra. Tierra de poetas es Nicaragua, Cardenal, Rubén Darío y Rosario Murillo. Al joven mamerto no le importaría estar un año allá siendo consumido por los zancudos y violado por la guardia presidencial. Un Viva Sandino podría ser un maravilloso estado para su Facebook.
Mientras tanto sube una pregunta que le haría Krushev a los trabajadores sobre su tiempo libre, pega en su muro unas cuantas canciones de Alí Primera y Víctor Jara y sobre todo convoca. El joven mamerto no para de convocar. Organizaciones pro-derechos humanos, amigos de la zoofilia, necrófilos su ala es inmensa, tan grande como la plaza roja y en ella cabe todas las minorías posibles.
Al joven mamerto no le caben dudas de que las nuevas tecnologías serán sus aliadas para la nueva revolución, la que por fin dejará implantado al Hombre Nuevo que tanto preconizó el Ché. Solo es cuestión de días, no se pueden dar más prórrogas. Hoy a agregado a su amigo número 80, todos puros, todos pensando lo mismo que él “Fueron 12 los que sobrevivieron al naufragio del Granma-piensa el joven mamerto ya convertido en el Hombre Nuevo- Y fueron suficientes para derrocar a Batista y su parasitario régimen, con 100 destruiremos para siempre la influencia del imperio Yankee en nuestro continente” Dice el muchacho mientras un bostezo profundo le desfigura la cara. Por hoy ha sido suficiente trabajo, lo mejor es descansar. Mañana es un nuevo día de lucha, de mañana en ocho días cumplirá cuarenta años. Está esperanzado con la promesa de su madre: Si ella deja de encontrar paticas de bareta le regalará un viaje a Cuba en un resort cinco estrellas y si joven mamerto, lo mejor es que te cuides, que te disciplines, si quieres copiar el modelo de un país lo mejor es conocerlo primero.
La revolución, querido muchacho, está en marcha. Que tiembles los oligarcas y los corruptos porque los días del porno blando van llegando a su fin

8 de junio de 2011

EL SUBMARRANO ANDRES MAROCO Y LA VENGANZA MOTILONA

La mayoría de mujeres creen que no hay nada más estúpido en el mundo que un periodista deportivo, lamentablemente este postulado se convierte en sentencia cuando uno ve Balón Dividido. Además de soportar los goles del fútbol colombiano, casi siempre televisados desde improvisadas canchas puestas en parqueaderos, tenemos que pasar por el martirio de escuchar a Tito Puchetti y sus nervios crónicos, Vanessa Palacios la prostituta que todo programa de fútbol necesita siempre cargada de frases de cajón, el Patrón Bermudez tratando de hacer como sea campaña para que lo dejen entrar así sea de aguatero en Boca Juniors y bueno, el plato fuerte es la estrella colombiana de Espn, el submarrano que comparte con Thomas Bernhard, Miles Davis, Keith Richards o Alvaro Uribe el dudoso reconocimiento de ser el nombre mas mentado en este blog.
No puedo hacer nada para remediarlo, mi vida es el fútbol y los libros y cuando digo fútbol es que me veo hasta los programas de Futbol Picante, me veo el clásico guatemalteco, me veo fútbol de primera y los análisis de la liga rumana en rumano. Pero ver y sobre todo oír a Andrés Marocco es un espectáculo fascinante muy parecido a lo que describía Luis Buñuel en su autobiografía de cuando vio por primera vez a un burro descomponiéndose, su primer contacto con la muerte “Un día mientras paseaba con mi padre por un olivar, la brisa trajo hasta mí un olor dulzón y repugnante. A unos cien metros, un burro muerto, horriblemente hinchado y picoteado, servía a una docena de buitres y varios perros. El espectáculo me atraía y me repelía a la vez. Yo me quedé fascinado por el espectáculo, adivinando no se qué significado metafísico más allá de la podredumbre” Por eso cuando mi novia me dice “Pues si no le gusta cámbielo” No entiende que el espectáculo de la putrefacción siempre tendrá un alto poder hipnótico para nosotros los pobrecitos seres humanos y a mi me gusta ver como este gomelo barato de la 36 en Bucaramanga hace el ridículo noche tras noche.
Yo la verdad no entiendo porque Vito de Palma no le da una cachetada con un guante de mierda a este depravado de la comunicación. Que ya hable es un problema, pero cuando analiza y opina mi piel se llena de unas bolitas transparentes que me recuerdan peligrosamente a la varicela. Me cuenta que su familia es una de las mas adineradas de Santander y que sus padres nunca supieron que hacer con esa morsa buena para nada. Con roscas, como todo lo que se hace en este país lo metieron en los medios de comunicación. Comenzó con Pelotas con ese otro animal de Antonio Cazale y de allí saltó al Alargue para deshonrar a la radio. Después alguno de esos paracos que ahora se adueñaron de ESPN le consiguieron la chambita ahí. Pasó de ser la oveja negra a convertirse en el orgullo de los Marocco. Andrés no es como dice Iván Mejía una mosca en leche en Hablemos de fútbol sino un marrano en un pocillo de fresas.
En Balón Dividido es la estrella, ahí despliega todo su encanto como humorista. Sus chistes noventeros evocan peligrosamente a lo que hacía la Tele veinte años atrás. Este inmundo programa, con uno de los concursos más absurdos de la historia de la televisión mundial (El irritante Enigmático) es el fiel reflejo del pésimo momento que vive nuestro fútbol. Si nuestros periodistas no lo entienden como vamos a formar un público exigente, una hinchada que como sucede en Brasil, Uruguay o Argentina no sean ingenuos y no les de miedo exigirle a la federación lo que necesitan para sus selecciones. Pero con estos cuatro mequetrefes no podemos encontrar el problema que nos aqueja desde que aquella generación dorada no de futbolistas sino de narcotraficantes nos pusieron en primer plano continental.
Maroco se llena la boca con palabras heideggerianas como Devenir que es casi el mismo Dassein que es el ser,el flujo de la historia. Usa el Devenir para enterarnos de los últimos goles que hizo Jimmy Esterilla en el Trujillanos de Carabobo. Tito Pucetti, su escudero de siempre repite en Espn Report “El devenir, que bonita palabra..” No, no, nunca me cansaré de esta dupla. Gracias por estar allí.
Y si a la hora del té gracias por estar allí submarrano Andrés Maroco porque yo llegué a Bucaramanga a finales de la década del noventa y cuando uno decía que era de Cúcuta me decían “Y es cierto que tienen la estatua de Papuchis” bueno, el devenir histórico les ha dado el castigo de tener un personaje aún mas aberrante que el pobre Correal, un personaje que noche tras noche hace el ridículo a nivel continental, eso si dejando claro que es de la ciudad de los parques. Mas de una década después los motilones hemos tenido nuestra venganza.