29 de octubre de 2012

EL PARAMO. De Jaime Osorio. La bruja está detrás de la niebla


Con todo el horror que hemos sufrido en los últimos sesenta años estoy convencido de que los elementos están dados para crear cine de terror. Hasta el momento todos los intentos han naufragado, algunos con más clase que otros pero dando un vistazo general todavía no hemos logrado consolidar la gran película de horror criolla.

El páramo iba a constituirse en eso, Jaime Osorio Márquez parece conocer muy bien el género porque fue capaz de crear lo más complicado, una atmósfera. Cuando los soldados van llegando a la base y la espesa niebla hace imposible que puedas ver más allá de unos cuantos metros adelante puedes sentir la desazón, el miedo que causa lo inesperado. Arriba posiblemente te esté esperando algún guerrillero dentro de su casamata, listo para disparar cuando cualquier movimiento distorsione la niebla.
Llegan a la base y no encuentran sino unos cuerpos destrozados, rastros de sangre y de pequeñas partículas de cráneo pegadas en las paredes de la guarnición. No hay nada allí, de pronto los guerrilllos se llevaron a esos jóvenes soldados, uno no sabe cuánto sufrimiento y dolor tendrán que soportar. Lo raro es que no se han llevado ni un arma, ni una sola munición. También es extraño que hayan pasado 20 minutos de película y todavía estés ahí, sufriendo con esos actores tan malos repitiendo una y otra vez las palabras de siempre “Hijueputa malparido” “Hijueputa malparido” “Hijueputa malparido”. Cuando crees que ya, que la cuerda que podía tener la película se está acabando se dan cuenta que en las paredes de la base han encerrado a alguien.
Es una mujer flaca, de rostro siniestro. Antes habíamos visto contras, patas de gallina, oraciones. Como si los soldados que estuvieron antes se estuvieran defendiendo de una bruja. Entonces va media hora y no solo te han atrapado dentro de la narración sino que tienes miedo. Deciden tenerla vigilada, es una guerrillera. El más atarbán de los soldados la vigila la primera noche. El man resulta muerto y la bruja se escapa y de paso nosotros empezamos a ver como al director se le empiezan a acabar las ideas.

Nos condujo a la boca del lobo y le dio miedo usar a una bruja. Entonces empezó a caer en la tentación de hacer una maldita reflexión sobre el conflicto. Tuvo la oportunidad de burlarse de él, de jugar con el género y lo que pasó fue que sufrió de un ataque de inteligencia. Esa es nuestra rabia que Jaime Osorio Márquez es un director joven, lleno de talento, que demostró en el género más difícil crear la inquietud que puede generar una bruja encarcelada.
El páramo no solo es una película digna de ser vista sino una gran película. Por momentos aburridora, exasperante, claustrofóbica, pero estoy seguro es que eso era lo que pretendía hacer su director. No la vi en su momento en cine y cinco meses después la conseguí gracias a una excelente copia pirata que anda por ahí circulando. La gran conclusión es que estamos en la capacidad de crear cine de terror, de ese que te hace saltar de la silla pero que a la vez se corresponde con una línea argumental fuerte. Los sustos no están puestos ahí como adornos sino que sirven para que la historia avance.
Desde ya esperamos la próxima película de este maravilloso realizador colombiano perteneciente a la generación dorada. Como nunca antes Colombia vive una fiebre de cine y películas como El páramo lo confirman.

28 de octubre de 2012

FRANKENWEENIE DE Tim Burton. El emo más viejo del mundo


Cuando en 1983 el joven director Tim Burton presentó a Universal su cortometraje  Frankeenwennie con tan pobres resultados que el estudio decidió cancelarle el contrato al realizador. Si un par de años después no hubiera tenido el éxito que tuvo con Beetlejuice la historia del niño genio que al perder a su perrito decide revivirlo por medio de la ciencia, hubiera sido un hoyo negro más en el universo cinematográfico.
Treinta años después a manera de disculpas han decidido revivir el proyecto convirtiéndolo esta vez en un largometraje en stop motion. Después de una seguidilla de reveses esperábamos que la libertad y control absolutos dados al creador de El joven manos de tijera fuera a constituir su reivindicación absoluta. La sensación que uno tiene después de verla es que los interrogantes que tenemos sobre Tim Burton no solo siguen vivos sino que han aumentado.


Desde los años en que produjo La noche después de navidad se ha venido cacareando sobre lo difícil que es hacer una película con muñecos reales. No sé cuantos meses se demoran filmando una secuencia pero una vez al leer como se rodaba El cadáver de la novia me maree después de medir mentalmente el esfuerzo que constituye realizar una película con ese tipo de animación. Me parece que la primera gran equivocación de la película es haber escogido el blanco y negro. En su afán de homenajear a los que él considera el mejor género del cine, Burton le hace guiños directos al Drácula de Terence Fisher, a Vicent Price y sobre todo al Frankenstein de James Whale. Los años dorados del cine de terror de la Universal. El problema es que estos homenajes son forzados y en vez de ayudar a desarrollar la historia la hace más pesada. Además, desde el punto de vista comercial está más que comprobado que los niños son alérgicos al blanco y negro.

Me contaba un amigo que esta semana pasó por una juguetería madrileña y se encontró con muñequitos de Sparky en promoción. La película no había sido estrenada y ya su personaje central estaba en oferta. Podríamos decir entonces que esta animación iba a ser apreciada por los adultos, por todos aquellos que seguimos en los ochenta la carrera de un director sumamente novedoso, lleno de imaginación y fuerza, que supo retratar como ninguno el ambiente que pueden tener los cuentos góticos. Pero no es así, por más de que intentamos creer en lo que vemos la fórmula la conocemos y honestamente nos parece ya muy gastada.
Tim Burton nunca maduró. Lo mejor que tenía lo gastó en obras maestras como Ed Wood o La leyenda del hombre sin cabeza.  Ya sabemos que va a ir al molino porque ese fue el camino que siguió Karloff en el clásico de James Whale, ya sabemos cómo van a revivir a Sparky porque todos los que compramos el DVD de La noche después de navidad lo vimos y la verdad nunca nos pareció gran cosa. La voz de Wynona Ryder reforzó ese clima de deja vou  que respira la película. Está bien que un autor solo puede hablar de lo que sabe pero es muy triste cuando un director vive del canibalismo sádico de cenar con sus propios pedazos de cuerpo. Burton desde hace años se copia así mismo y el problema para él es que si sigue así pondrá en entredicho la valoración entera de su obra.
Para el espectador desprevenido Frankenweenie cumplirá con todas las expectativas. Es una película efectiva, con un guión sólido y un realizador que conoce los trucos como nadie. Pero los que alguna vez lloramos con el joven freak recluido en su castillo esperando que su padre le haga unas manos para ser un hombre normal, siempre esperamos una gran película, que podamos salir de la sala pensando que todos esos cuentos de Hoffman, de Tieck, de Von Chamisso están más vivos que nunca. Pero con Sombras tenebrosas hace un par de meses y ahora con Frankenweenie creemos que Tim Burton no ha heredado nada de los romancistas alemanas sino que se ha convertido en el Emo más viejo del mundo.

23 de octubre de 2012

RECORDANDO A CARLOS PIZARRO


La novela 1984 de Orwell podría darnos varias claves para entender este país. En el libro existe un ministerio de propaganda que se encarga de destruir todos los archivos concernientes a la historia de la nación. El estado tiene la potestad de decir que es lo que se debe recordar y que es lo que se tiene que olvidar. Como sucede en el libro del escritor inglés, el pueblo colombiano no se revela, es manso, está completamente enajenado. Con un pueblo así la democracia está completamente salvada.
En el colegio todavía nos hablan de los próceres, unos señores viejos con cara de amargados de los cuales (al menos en mi caso) nunca entendimos muy bien que era lo que habían hecho. No existe nada más aburridor que la historia de Colombia en el siglo XIX. Y no es que sea aburridor por los hechos en si sino por la forma como nos lo presentan. Cuando no existen vasos comunicantes entre el pasado y el presente el estudio de la historia se  convierte en onanismo puro. No es posible que se desaproveche el colegio para enseñarle al estudiante por ejemplo las razones por las cuales tenemos este conflicto desde hace 64 años. Eso no es que sea una laguna dentro de nuestra educación sino corresponde a un plan muy bien montado, el de preservar en el olvido los crímenes que han cometido los poderosos y el de desterrar del imaginario colectivo  todos aquellos personajes que han tratado de atacar el orden establecido

Durante el gobierno de Uribe se intentó a como diera lugar rescatar del olvido a un tipo tan despreciable como Laureano Gómez. Todavía hay profesores universitarios que hablan maravillas de este simpatizante de los nazis quien promovió en Bogotá en 1938 una noche de los cristales rotos, triste imitación de lo que hizo el pueblo alemán en Berlín contra los locales administrados por judíos. De Gómez dicen que era muy buen orador y que como político “Era un poquitico duro pero en el fondo así deben ser los estadistas, no hay que dejarse mangoniar de nadie” dicen sus más encendidos defensores.
Hoy en día es más recordado Laureano, muerto en 1965 de causas naturales a los 76 años que la de Carlos Pizarro León Gómez abaleado mientras viajaba en un avión hacia Barranquilla el 26 de abril de 1990. Tenía 38 años. De eso no se habla en los colegios porque nosotros parecemos los hijos de una de esas familias tradicionales que esconden secretos “Para no traumatizar a los niños” de esas cosas no se hablan, eso se olvida porque “Pa que recordar lo feo”. Es muy importante en esta coyuntura intentar recordar a un hombre como Pizarro que le apostó de una manera valiente a un proceso de paz y después de deponer sus armas fue vilmente asesinado por Carlos Castaño con la complicidad abierta del jefe de inteligencia del DAS Alberto Romero Otero.
A finales de los años noventa conocí a un chileno y a un ecuatoriano que habían llegado a Colombia seducidos por el pensamiento de Pizarro. Recuerdo que a mí me sorprendió eso porque uno creció creyendo que él era solo un señor que iba en contra de la ley y que usaba sombrero. Mucho antes de que a Chávez se le ocurriera resucitar el pensamiento de Bolívar, el Comandante Papito (Como era conocido por su apostura) hablaba de la necesidad de una integración económica latinoamericana, de la necesidad de crear un hombre nuevo pero no como lo pretendían los insoportables mamertos casposos de las FARC, con armas y granadas, sino un hombre que volviera a creer en las ventajas que podía tener una sociedad cimentada en el amor y la humanidad.
Pizarro a diferencia de muchos líderes de izquierda no era un resentido. Esto precisamente fue lo que lo hizo distanciar de las FARC a finales de los sesenta cuando era un muchachito de 18 años. Ya desde allí entendía que era más fuerte el poder de la imaginación y la inteligencia que las armas si se quería cambiar el modelo.

La guerra podía ser un medio y no un fin. Por eso cuando creyó que había las garantías decidió entregar las armas y creer en la democracia. La campaña que hizo para las elecciones del 90 se caracterizó por la austeridad. No le hizo caso a las constantes amenazas que lo convirtieron en su momento en el hombre mejor custodiado del país. Hacia manifestaciones en plazas públicas, mantenía un contacto directo con el que desposeído, se convertía poco a poco en un líder con el cual el pueblo raso podía identificarse.
 Sin embargo los tentáculos del paramilitarismo eran tan largos que alcanzaron a llegar al baño del avión donde volaría hasta la costa atlántica para seguir su campaña en la tierra que el tanto amaba. Allí dejaron una mini ingram y su respectivo proveedor de 15 tiros los mismos que fueron impactados contra su cabeza, cuello y manos mientras el avión estaba a 15 mil pies de altura. Al sicario después de neutralizarlo lo mató uno de los escoltas de Pizarro, un hombre que había logrado infiltrar Carlos Castaño y que estaba allí precisamente para eso, para impedir que el jovencito hablara.
Durante muchos años se creyó que Pablo Escobar estaba detrás del crimen pero en el 2010 la fiscalía demostró con pruebas que el atentado había sido perpetrado por las AUC en su afán de desterrar a sangre y fuego cualquier vestigio de comunismo en Colombia.

Mientras a Laureano y a su hijo le hacen estatuas en ciudades y municipios y dicen de Alvaro que él iba a ser un gran político que lástima que Samper lo matara y esas cosas, a Pizarro el estado le ha dado la peor de las muertes, la del olvido. Hace poco me metí a ver los comentarios que hacían los lectores de Semana a raíz de un artículo que publicaron en el 2010 cuando se cumplieron 20 años de su vil asesinato y más de uno decía que el hombre que disparó sobre él era un patriota. Sobre Castaño bueno, dicen que era el mejor presidente que podía tener Colombia sino hubiera aparecido Uribe. La gente recuerda más al líder paramilitar que al candidato presidencial inmolado. Acá se le rinde culto al asesino y no al asesinado. Así funcionan las cosas acá y no puede ser de otra cosa. Los malos hace rato ganaron la guerra.

22 de octubre de 2012

EL REY DE LA COMEDIA De Martin Scorsese.


Resulta bastante curioso el olvido con el que se ha tratado de sepultar El rey de la comedia. La primera noticia que tuve de ella fue en 1996, cuando leí la crítica que había escrito Luis Alberto Álvarez en sus imprescindibles Páginas de cine. La busqué como se buscaban en esa época las películas, de video tienda en video tienda. Nadie la tenía. A principios de 1997 por fin la pude ver. La pasaron muy tarde en Cinecanal, cuando acá se pasaban cosas buenas y raras  (Biloxie Blues, Minnie and Moskowitz) quedé absolutamente devastado con la figura de este hombre patético, triste y miserable que es Rubert Pupkim.
                                                          Portada del DVD
Es tan poca cosa  que nadie puede recordar su nombre. Pasa sus tardes en el sótano de su casa, un lugar que ha acondicionado como si fuera un set de televisión. Allí tiene fotografías de tamaño natural de su ídolo, el presentador de televisión Jerry Langford y alguno de sus invitados como la estrella Liza Minelli. Sus ensoñaciones son abruptamente interrumpidas por los gritos de su histérica madre, un personaje que nunca vemos pero que podemos definir como  sobreprotectora, posesiva y entrometida.
Pupkim en medio de todas sus limitaciones tiene una virtud. El hombre es constante. Es de esos tipos que tienen una idea fija y que harán cualquier cosa por obtener lo que se ha propuesto. Cree tener el talento para ser el nuevo rey de la comedia, solo es cuestión de que escuchen parte de su material.
En la salida del estudio de televisión se agolpan cientos de fanáticos en busca de una foto, de un autógrafo de sus idolatradas estrellas. En una de las primeras secuencias del filme podemos darnos cuenta del peligro que corre cualquier hombre público en un mundo mediatizado. Jerry Langford una vez se sube al auto es abordado por la sicótica Sandra Bernhard quien en un ataque de histeria amenaza con violarlo. Es ahí donde aparece Pumpkin para salvar a su ídolo, le pide a la muchedumbre que retroceda, le da tiempo a los escoltas del show man a que saque del auto a  la histérica y él ahí aprovecha para meterse en el auto junto con Jerry.
                                                     Lewis, De Niro y Scorsese.

Después de un momento de duda la estrella acepta ir en el auto con Rubert. Este le pide que por favor escuche sus chistes que según él son bastante buenos. Jerry acostumbrado a este tipo de peticiones usa el método “Sigue la corriente” le dice que vaya al canal y que con gusto él podrá revisar con calma el material.
Scorsese venía de pasar los peores años de su vida cuando realizó este filme. La adicción a la cocaína, sumado al asma y al estrepitoso fracaso de New York, New York había minado sus fuerzas. Fue Robert De Niro quien lo sacó del hospital y prácticamente lo obligó a filmar Toro Salvaje. Si bien hoy en día la historia de Jake La Motta es un clásico indiscutido y le permitió a De Niro obtener su único Oscar como actor principal, la película representó otro fracaso financiero.
Los ochenta aparecían en el horizonte entre nubarrones oscuros. Cimino y Coppola terminaron de dinamitar el sueño del autor que se había formado con el nuevo Hollywood. Ahora se imponía George Lucas y su Guerra de las Galaxias, las películas eran importantes no por las historias que contaba sino por el dinero que podían hacer. Scorsese como Pumpkin era hombre de ideas fijas y a él ningún productor le iba a venir a decir como era que él tenía que hacer sus películas.
Se puso de acuerdo con su actor fetiche y entre ambos buscaron el dinero para financiarse una película que todavía rezumaba la libertad creativa  que destilaban las gloriosas películas que se habían en los setenta.
Tanto Network como El rey de la comedia se parecen en que ambos tuvieron la capacidad de profetizar el final de la vida privada por culpa de los medios de comunicación tal y como lo vivimos  hoy en día. A diferencia del filme de Lumet, el de Scorsese no tiene tiempo para el esteticismo. Acá la puñalada se da sin anestesia, todo es frentero, puro, real.
                                         Scorsese dirigiendo a De Niro y Sandra Benhard

El ambiente en el cual se mueve Jerry Langford es frío y completamente solitario. Sale a caminar por Manhattan mientras la gente lo saluda y le demuestra su cariño pero si él no puede acceder a los pedidos de sus fans será insultado por ellos mismos como esa señora que desea que le dé un cáncer o como Pumpkin secuestrándolo porque no le da la gana de escuchar sus chistes.
Si, lo secuestra para aparecer en su programa. Cuando pensamos que va a hacer el ridículo Rupert Pumpkin se revela como un notable cómico. Va a la cárcel y tres años después de publicar sus memorias se convierte en el nuevo rey de la comedia.
Los que creen que lo han visto todo de Robert De Niro tienen que ver este personaje patético que despierta nuestro más absoluto desprecio y vergüenza ajena como esa escena en la que Jerry lo expulsa de su casa. De Niro establece un interesantísimo contrapunteo actoral con el genial Jerry Lewis. No tenemos nada más que decir de uno de los más grandes clowns de todos los tiempos solo que de la mano de Scorsese se reveló como un grandísimo actor dramático. Su personaje es sublime y me atrevería a decir que logra superar por momentos al del consagrado actor de Taxi Driver.
El próximo año  se cumplirán treinta años de El rey de la comedia. Esperamos desde ya una digna copia en Blue Ray con documental incluido. Sería una forma tardía pero válida de pedirle disculpas al que en su momento fue un estrepitoso fracaso financiero. Ustedes ya no tienen necesidad de ir de video en video buscándola. Con un solo click lo pueden descargar en su computador.

ACTIVIDAD PARANORMAL 4. La fórmula infalible.


Para cocinar una buena película de terror necesitas arrancarle los ojos a una anciana con joroba ponerla a dar vueltas por una casa con sus cuencas sangrantes, crearle una amigas igual de viejas y desmueletadas que canten con ella alguna canción de cuna. Brujas y niños son una buena combinación.
Fui al cine esperando un poco eso. Hace un par de semanas había visto en Movie City Paranormal 3 y debo confesar que me asustó mucho y que sería todo un referente del género si el director no hubiera tenido el mal gusto de matar de la forma en que lo hace a sus protagonistas. Aprecié mucho en la tercera parte la manera como usaron los recursos cinematográficos, un ejemplo de eso es el uso que se le da al ventilador como un trípode giratorio que nos permite obtener la visión de dos espacios a la vez agregándole al espectador otra dosis de estrés.

La historia de las brujas es más que convincente, se ve un trabajo previo, una intención de crear personajes. En la cuarta parte nada de esto sucede.
Apoyada en el éxito de sus antecesoras Actividad paranormal 4 no es más que un conjunto de sketches de una serie de terror pegados con saliva en un guión que se resquebraja como un castillo de naipes en los primeros minutos de la película. Se plantean elementos que podrían ser interesantes si al menos se hubiera tenido la intención de construir una historia. El niño de rostro inquietante tenía una especie de rosario colgándole del cuello, ¿Por qué no nos contaron para que servía? Entre sus objetos personales tenía envuelto en un trapo un tenedor antiguo de plata que según él servía para comunicarse, lo que no sabemos es con quien. Si vas a mostrar algo en la pantalla úsalo, sino ¿Para qué lo muestras?
Ateniéndose a los nuevos adelantos tecnológicos, los creadores de la cinta pretenden hacer avanzar su narración. Esta forma de hacer terror que inició con La bruja de Blair tiene el problema de que van a ver muchas cosas que no van a poder ser resueltas. Con ese formato es muy, muy complicado escribir un buen guión. No sabemos de las intenciones de sus personajes, ni vamos a poder estar en dos lugares a la vez. No, el único atributo que puede tener Paranormal 4 radica en algunos sustos que nos da al principio, en honor a la verdad sustos reales, de esos que te hacen levantarte del asiento. Pero a medida que la película avanza, si es que lo hace, empiezan a aparecer todos los lugares comunes a los cuales nos ha venido acostumbrando la saga, hasta el punto que ya al final de la película se rompe abruptamente con la trama y tenemos que preguntarnos, bueno ¿Y esto porque está sucediendo ahora?

El truco ha funcionado a la perfección. La secuela no sólo ha hecho felices a los millones de fans de la serie sino que ha sumado nuevos adeptos. Con muy pocos recursos la película ha hecho millones de dólares en ganancia, así que esto asegurará Actividad Paranormal para rato, incluso desde ya nos llegan noticias de que están trabajando en una quinta parte.
Escribirla debe ser lo más sencillo del mundo, buscar una adolescente, una pareja de padres de familia y un gato y poner a unas cuantas sillas moverse y un final donde haya desnucados serán los elementos suficientes para obtener un guión aceptable. Mientras tanto los que amamos el género estamos condenados a llegar a la casa y poner en un viejo VHS la copia infame de Suspiria para comprobar que las brujas si existen y que son malas, muy malas, casi tan malas como Actividad Paranormal 4.

19 de octubre de 2012

LAS VERDADES DE IVÁN MARQUEZ. La paz y los medios


Si había alguna duda de como los canales privados manejan sus noticieros estas quedaron completamente despejadas con el tratamiento que se le ha dado a los diálogos de paz. Siendo coherentes con los intereses de los grupos económicos que los sostienen, los medios no han desaprovechado oportunidad para desprestigiar el proceso. Después de mostrar la mesa de negociación José Alfredo Vargas dice “Vamos a noticias nacionales” y empieza  la seguidilla de noticias negativas, que en Caloto un oficial murió después de que estallara una mina quiebrapatas, que secuestraron a otro colombiano de bien, que un comando de la guerrilla se metió en el cráter del galeras e hizo que este explotara, cualquier cosa con tal de mostrar lo inviable que es negociar la paz con un grupo narcoterrorista.

Ayer pusieron el grito en el cielo porque Iván Márquez dijo la verdad. El hecho de que hayan aparecido guerrillas en este país no es culpa del campesinado sino del gobierno que en su empeño en favorecer a una clase política ha despreciado a la gran mayoría de los colombianos. Me impresiona que todo el mundo pueda opinar sobre el conflicto sin tener ni siquiera idea de como empezó, de cuáles fueron las razones por las cuales los liberales menos favorecidos, los proletarios y campesinos, después de que vieron como impunemente la anquilosada oligarquía  asesinara a Gaitán su líder natural, decidió revelarse y exigir justicia. En ese momento en vez de sentarse a escuchar que era lo que querían los desposeídos se cerraron a la banda y dijeron con su histórica prepotencia que ellos no tenían que negociar con bandoleros y los combatieron a sangre, fuego y machete, regalándole a la historia universal de la infamia métodos tan ingeniosos de tortura como el cuello de corbata.
La clase política colombiana es tan corrupta que tal vez el mejor gobierno que ha tenido este país haya sido el del golpista Rojas Pinilla. Este militar se sentó con la guerrilla, la escuchó y la pacífico. Le dio una zona, Marquetalia, donde podían empezar de cero. Se lo habían ganado. La oligarquía explotaba de la ira y respondió con el golpe de estado que acabó para siempre con la carrera política de Rojas. Se elige a Guillermo Valencia  un conservador de buenas maneras que en su tiempo libre oficiaba de periodista (Peligrosísima combinación) escuchó a los colombianos de bien que llegaban hasta palacio a decirle que por favor no se confiara de esos campesinos borrachos, resentidos de machete en cinto. Entre esos colombianos estaba Álvaro Gómez Hurtado, el hijo del nazi, que era recalcitrante en el peligro que representaba para el país el embeleco ese de las repúblicas independientes “Presidente, es mejor atacar antes… estos son resentidos y en cualquier momento estos salvajes salen de sus cuevas a cortar cabezas en las ciudades”.

 Según el historiador Jaques Aprile en su libro La ciudad colombiana Valencia llamó a Estados Unidos y le pidió al presidente que le liquidara un saldo que le debía todavía de la venta de Panamá. Kennedy sacó cualquier excusa, que ellos no tenían un peso, que la cosa estaba brava. Nuestro presidente le dijo que el saldito no necesariamente debía pagarse con plata
-Nosotros sabemos que ustedes están experimentando con bombas de gasolina. Mándenos unas… de paso las prueban.
Con Napalm terminaron de pagar los gringos la infame venta de Panamá. Marquetalia ardió durante días, Manuel Marulanda fue de los pocos líderes guerrilleros que lograron salvarse de ese genocidio.
Ningún medio de comunicación colombiano se ha dado a la labor de recordar que la mayoría de acercamientos que ha tenido el gobierno con la guerrilla ha terminado con una traición por parte del estado. Acuérdense del genocidio de los de la Unión Patriótica, cuando las FARC por fin decidieron buscar una salida política la respuesta del estado fue aniquilamiento total de sus más de 4.000 dirigentes.
Ni siquiera dentro de los noticieros pueden decir que cuando las dos partes en una guerra se sientan a negociar el conflicto se agudiza. Es normal, cada bando quiere llegar fuerte a la mesa de diálogo. No se prepara a la gente para la paz, se prepara a la opinión pública a la guerra. Es mas rentable. La paz en estos países no resulta un buen negocio.
Se indispusieron contra Iván Márquez porque su discurso duró más de treinta minutos. Porque parecía un disco rayado, la guerrilla está pidiendo las mismas cosas que pedían en los sesenta. Un analista se atrevió a decir que “Deberían modernizar su discurso”, el problema señor analista es que ni Márquez ni Granda pueden hablar de otra cosa porque las condiciones en el país no han podido cambiar. El empresario colombiano no ha podido entender que ha llegado la hora de repartir su riqueza, el terrateniente paramilitar se hace el sordo cuando lo llaman a una reforma agraria y el estado se ha entregado sin contemplaciones a todo lo que dicte los Estados Unidos de América.

La guerrilla no iba a desperdiciar la oportunidad de exponerle a la comunidad internacional cuál era su lucha, así esta se haya desdibujado y se haya convertido en un monstruo informe, así el campesinado ya no se sienta identificado con su lucha, esta guerrilla es producto única y exclusivamente de las injusticias que a través de su historia ha perpetrado el estado colombiano contra su propio pueblo.
Con los medios en contra del proceso de paz va a ser muy difícil que este se logre. El colombiano promedio está muy ocupado consiguiendo para el diario como para ocupar su tiempo en investigar cuales fueron las razones por la cual comenzó el conflicto. Los noticieros lo único que hacen es azuzar el fuego, el odio. Si en realidad anhelaran la paz harían una labor pedagógica, enseñarían que esto no es una mala película de acción donde el presidente tiene cara de Harrison Ford y los bandoleros son malos porque si, malos porque son feos, porque tienen una cicatriz cruzándole la cara.
A veces para hacer terrorismo no es necesario una bomba…. Con un micrófono basta.