28 de julio de 2011

LAS PEORES DIEZ PELICULAS DE LA HISTORIA. UNA VISION PERSONAL. 10. EL CLUB DE LA PELEA DE DAVID FINSHER

Anoche quise recurrir al beneficio de la duda y me puse a ver por cuarta vez El club de la pelea no podía ser que tanta gente a la que respeto y admiro hablara tan bien de la película y a mí me hubiese resultado siempre un bodrio insoportable. Empecé con la confianza y la fe que puede tener un hincha al ver el primer partido de su equipo en una liga, pero a los diez minutos, como suele sucederme con mi Cúcuta Deportivo, la nausea volvió a aparecer. Empecé a pensar en la emoción que tuve cuando la fui a ver al cine una década atrás. Todos hablaban maravillas de la última película de David Finsher el director de moda . Su Seven y sobre todo El juego nos terminó de romper la cabeza a una generación que había dejado de creer en sueños después de que Kurt Cobain cansado de pincharse decidiera volarse la cabeza de un disparo. Finsher era el autor de un video realmente espectacular, Mick Jagger y Keith Richards convertidos en gigantes sitiando la ciudad de Nueva York en su inmortal Love is Strong. Me senté en la butaca y a los pocos minutos comencé a sentirme enfermo. Creí que era la melcocha que había comprado en la entrada así que deje de comerla. Pero al poco tiempo reapareció él malestar y descubrí lo que era: La iluminación con colores de neón retocada digitalmente. Creí que era un recuerdo impostado pero ayer lo comprobé: El club de la pelea no es más que mierda bien empaquetada.
Verla es como asistir a una sesión de quimioterapia, el color plateado constante que destilan sus imágenes no solo te marean sino te queman, ve corriendo al espejo y mira tu cara morena, como si hubieras estado expuesto a una radiación incesante. Uno de los grandes problemas que tiene David Finsher y que se acentúa en esta película y en la horripilante Benjamin Button es su incapacidad para hacer una secuencia. Su cine es un conjunto de recorte y pegue, recorte y pegue insoportable. Es sobre los hombros de su editor quien recae la responsabilidad de armar la película. Lo de Finsher no es lenguaje cinematográfico es puro MTV.
El club de la pelea es la película emtiviviera por excelencia. Su lenguaje de rompan todo y no crean en nada es tan vacío como una conversación entre Brad Pitt y Angelina Jolie. Solo la violencia te hará libre. Tiene que existir una coherencia entre las imágenes y el discurso ¿Cómo te van a hablar de renunciar a todos los lujos si estás haciendo una película con los últimos recursos tecnológicos que te pueden ofrecer? Una película anarquista que habla de lo vacuo que puede ser la belleza física usando como protagonista al hombre más hermoso de todos los tiempos. En El club de la pelea el cuarenta por ciento de las imágenes está manipulado por efectos hechos en computador. El problema de confiar tanto en dichos efectos radica en que estos envejecen y por eso es que hay partes de la película que hoy en día se ven sencillamente ridículas, obsoletas. Edward Norton hablándole en todo momento a la cámara, Finsher jugando a ser Godard, Finsher inflamado por las críticas que le exigían otra obra maestra adaptó la sobrevalorada novela de Chuck Pallamiuck para hacer una declaración de principios al final de un siglo. Todo lo que nos habían vendido era mentira y la única manera de volver a encontrar el camino era dinamitando este mundo capitalista.
Que quede claro que yo también estoy de acuerdo con que dinamiten todo y si el mundo sigue pariendo películas como estas es una buena idea demolerlo desde sus cimientos. Una película donde un niño bien quiere posar de anarquista, la excusa perfecta para todos aquellos que leyeron alguna vez a Bakunin mientras tenían un ataque de estreñimiento y quieren ver como por un momento las bombas anulan el mundo.
Estoy plenamente de acuerdo con eso de que no hay que cuidar sus cuerpos sino que el único camino es la autodestrucción pero porque Edward Norton y Brad Pitt parecen precisamente en la película dos galanes de cine. En sus escenas de pelea Pitt parece un stripped, gracias a este filme su fama de símbolo sexual terminó por dispararse. Y Norton bueno, en lo suyo, jugando a ser De Niro teniendo un solo rostro, un solo gesto.
Y como con El juego y Seven Finsher había hecho finales de sorpresa, finales que dejaban al público petrificado en su silla acá se vio presionado para tener un final así inesperado el de que Brad Pitt no fuera mas que una ilusión de Norton y chicos, eso se nota desde el principio, eso no fue ninguna sorpresa, además la manera como resuelve ese conflicto, la de pegarse un tiro en la boca y quedar vivo mientras su alter ego muere es de lo más rocambolesco que uno pueda imaginar.
Por cuarta vez El club de la pelea cumplió con su tarea de deprimirme. Debe haber algo malo en mi porque no puede ser que tantos amigos que considero brillantes crean que esta es una obra maestra absoluta. A mi me disculpan esta vez pero me parece que esta película es una soberana porquería.
De paso que el final de este artículo sirva para marcar el derrotero de las diez peores de la historia. En el listado no atacaremos obviedades como todas las películas que protagonizan Salma Hayek, Demi Moore, Aston Kutchner, Paris Hilton o Mariah Carey, no, acá lo que se pretende es hablar mal de las películas que han tenido la intención de pasar al recuerdo por ser obras maestras y que a nuestro juicio no son más que carroña bien enlatada.

EL GUSTO DE VER A ANDRES FELIPE PRESO

Ayer fue un día histórico, se abrió el camino para que se hiciera justicia en uno de los países con mayor porcentaje de impunidad en el mundo. La réplica ridícula del dictador está presa. Desde las páginas del Ateneista abogamos siempre porque su cuerpo se pudriera al sol, en realidad eso es lo que queremos pero por ahora debemos conformarnos con su muerte política porque difícilmente esta triste imitación de humano, este títere insulso del capo podrá aspirar de nuevo a cualquier cargo público.
Andrés Felipe creyó que él todavía podía hacer lo que le diera la gana, que las leyes aún se hacían a su propia conveniencia. Papá está lejos ahora, haciendo un viaje de negocios y su nombre cada vez pierde más y más peso. Pero en su infinita arrogancia Uribito entraba a la Picota a apretar a la gente que iba a atestiguar contra él y entraba a la hora que él quisiera. El director del IMPEC salió ayer a defenderlo pero el brazo de la ley también lo tocará a él.
Contrario a lo que se podía pensar en este país de asesinos no habían fans de Arias afuera de la audiencia, el ex ministro parecía muy solo, muy calladito, su esposa lo acompañó hasta el final, su esposa y su doble moral. El gobierno de Uribe adalid de las buenas costumbres, ultraconservador en sus maneras, amante del tradicionalismo absoluto, el gobierno que salió día a día en sus ocho años a hablar contra los “Bandidos” y “Terroristas” de las FARC ahora la gran mayoría de sus integrantes tienen que responder por infinidad de cargos de corrupción. Uribe se equivocó feo al creer que Juan Manuel Santos le iba a cubrir las espaldas, por un extraño designio de la Providencia en el país de los 35 mil muertos al año, de la corrupción infinita se está empezando a hacer justicia.
Pero bueno, no nos entusiasmemos demasiado ya vi las imágenes de donde se va a hospedar uribito, cama doble, televisor plasma, Direct TV, baño privado. A pesar de que lo quisiéramos ver violado repetidamente en un cochambroso patio de la Picota por ahora debemos conformarnos con que sufra la tortura de su propia compañía. Compadezco a los guardias que van a estar cerca de él, su aburrimiento debe ser contagioso. Lo primero que pidió este imbécil, retrasado mental fue un pequeño altar a la Virgen y al Sagrado Corazón porque lo que más le preocupa de estar encerrado es la imposibilidad de cumplir con sus obligaciones de católico.
Arias tiene 38 años, la edad de un joven. Sin embargo el representa la parte más reaccionaria de esta juventud colombiana compuesta de viejitos. Los jóvenes ya no escuchan rock, se han vuelto buenos hijos y la rebeldía se ha secado. Es increíble que encontremos en veteranos como Carlos Gaviria, Robledo o Petro los verdaderos vientos de cambio que necesita este moribundo país. Desconfíen hoy más que nunca de los jóvenes que una y otra vez han defraudado las aspiraciones de los colombianos.
Por el momento la medida de aseguramiento y la consiguiente muerte política de Arias nos deja conformes y podemos albergar la ilusión de que este es el inicio de nuestro sueño más preciado ver como el ex presidente Uribe termina sus días en la cárcel pagando todos los crímenes que cometió en sus ocho años de gobierno. Por eso fue el primero en saltar y casi el único en defender a su pupilo, porque sabe que se sienten pasos de animal grande detrás de él, que su única arma es la arrogancia de capataz que posee. Esperemos que estos hombres de moral férrea no terminen pegándose un tiro en la boca. Queremos que nos den el gusto de ver como se pudren en una de esas sucias, asquerosas y claustrofóbicas cárceles que ellos mismos ayudaron a diseñar. Sería una maravillosa ironía del destino.

27 de julio de 2011

CENTURION DE LA NOCHE

La noche era su territorio. Allí creó su obra y su mito. Miles de rumbas se desarrollaron mientras la luna llena iluminaba con su luz mortecina la arenosa. Arriba, en el escenario él supo ser el rey del carnaval. En las pocas noches donde fue humano, el Centurión se levantaba en medio de un sueño y se ponía a ver a las palmeras moverse salvajemente por culpa de la brisa eterna. Su cabeza se abría y entraban las notas salidas de ninguna parte. Las canciones las tenía tarareando un poco y en media hora ya sobre un papel arrugado se escondía el próximo éxito. Entonces si podía hundirse en el sueño.

Para él componer no era difícil, al contrario era una forma de vida. Desde los doce años lo había hecho, era su rutina. Después tenía que bajarse del escenario y ser uno más, allí se convertía en un niño que se sorprende fácil, en un coleccionista de juguetes en un amante incorregible de las mujeres. Decía Joe que en cada puerto le aparecían como 6 hijos, deja una descendencia solo comparable a su legado musical. Como Giacomo Casanova para él acostarse con una mujer era mucho más que follársela. A cada una de las miles con las que estuvo las amó y las sufrió con la misma intensidad.

Le sucedió lo mismo que a su compadre Héctor Lavoe: fue víctima de su hermosa forma de vivir. Paseó tranquilo por los pantanos infestados de caimanes y ellos se lo comieron. Desde los doce años en una tarima animando fiestas en los burdeles de Cartagena con su voz única, esa voz de sonero que heredaba de Ismael Rivera, de Benny Moré o Celia Cruz. Decía que a él le hubiese gustado ser un baladista como Rafael, su cantante preferido. Lo decía con el sentimiento de culpa de haber contaminado su cuerpo con polvos de ángel que lo ayudaban a sentir con mayor intensidad la electricidad que le prodigaba el público. De pronto en la balada el ambiente sería distinto, de pronto hubiera vivido un poco más.

Pero ¿De qué hubiera servido? Lavoe también intentó pasarse al bolero, incluso en ese homenaje a Felipe Pirela pensó en quemar las naves y pasarse a la tranquila bahía del bolero pero que va! A estos salvajes lo que les gusta son los bravos mares de la salsa. Cuanta alegría regaló el cinturón de la noche a todos los que alguna vez disfrutaron con esta música entre africana y cumbiera. Una vez junto a la Barra Número 12, la mas temible de la Bombonera los hinchas xeneizes prodigaban su más sentido homenaje en vida al gran Joe “Otra-Otra Boca-Otra” “Otra-Otra Boca-Otra” hasta al riachuelo llegaba la influencia de este sonero maravilloso que ayer, contrario a lo que pensaba le quedó mal por primera vez a su gran amiga La Noche y decidió cerrar para siempre los ojos a las 7 y 45 de la mañana, una hora aburrida donde todos los blanquitos entran con sus portafolios de cuerina y los zapatos recién lustrados a trabajar. Siete y cuarenta y cinco de la mañana, una hora donde si nada iba mal el gran Joe Arroyo solía acostarse.

Ahora toda la cachamenta llora al sonero, la misma sarta de pendejos que se queja todo el tiempo de lo malucos que son los costeños, de lo haraganes, bulliciosos y ordinarios que son. Cuando muera García Márquez será igual, la misma caterva de pendejos que sueltan el chiste “El vallenato no es música, el ñame no es comida y el costeño no es persona” se rasgarán las vestiduras por el ídolo . Si no fuera por la costa atlántica Colombia sería un país gris, de música andina, gente callada y silenciosa. A lo mejor nunca hubieramos jugado un mundial. Sin la costa seríamos Bolivia. En el mar está la apertura, el progreso, la inteligencia colombiana. Gracias al mar Obregón se asentó en este triste país y en Barranquilla se creó el grupo intelectual donde se formó un Nobel de literatura y Cepeda Samudio y Fuenmayor y Hector Rojas Herazo y en la música Alejo Durán, Escalona, Joe Arroyo, el llorado Joe Arroyo, ese hombre que era un niño ese niño que era como un genio. La cachacamenta hoy saldrá a los sitios de salsa ubicados ya en la zona rosa de la ciudad cuando solo en el suburbio, entre ladrones y putas que era el público verdadero de Joe y de Lavoe, se llorará en serio su partida. Los niños bien se sentirán solo por esta noche un poco negros a pesar de su enrace aindiado mientras bailan torpemente Yamulemau. Los intelectuales que después del descubrimiento tardío de Que viva la música ya no sienten culpa cuando escuchan salsa se apropiarán de las letras para cantarlas mientras desocupan la vigesimonovena botella de alcohol antiséptico. No vale la pena salir este fin de semana, la ciudad seguramente se poblará de imbéciles.

En Barranquilla será otra cosa, allí el carnaval se adelantó nueve meses. Hay quienes dicen que lo quieren velar en el Metropolitano, desde que mataron al santo de Colombia Pablo Escobar no se pedía que un cuerpo se velara en un estadio. Sus verdaderos fieles empeñarán hasta el inodoro de cerámica con tal de conseguir su único antídoto para la desdicha: El ron. Con él buscarán afanosamente atemperar esa amargura que ha dejado la muerte del rey de su carnaval. Alguna vez dijo que en Barranquilla se quedaría y le será respetado ese deseo. En medio del llanto miles de costeños bailarán como si se tratara de un acto pagano sobre su tumba. Seguramente el Centurión de la Noche se sentirá menos solo al escuchar el taconeo de una negra que frenéticamente baila las canciones que el compuso después de despertarse de un agitado sueño.

26 de julio de 2011

MARADONA POR KUSTURICA. La vida es una tómbola.

Nosotros no podemos entender la idolatría que despierta un tipo como Maradona en el pueblo argentino simplemente porque no hemos tenido a alguien tan grande. El único hombre al cual se le reverencia y venera como a un santo es a Pablo Escobar Gaviria. Es coherente que en tierra de futbolistas se idolatre al más grande de ellos y que en tierra de paracos y criminales se le pongan veladoras al asesino más sanguinario de todos.

Se le criticó a Emir Kusturica el hecho de que el apareciera en casi todos los planos del filme y que en cierta forma él fuera más importante que el personaje sobre el que se centra el documental. A mi me parece que lo que quiso hacer el director serbio fue una declaración de amor al jugador más grande de todos los tiempos, mostrarlo no desde su pedestal de ídolo sino como un hombre, en la casa de sus papás distraído porque mientras las cámaras siempre impertinentes lo enfocan él solo quiere ver el partido que su selección disputa por la eliminatoria mundialistas. Como un Fantomás moderno Maradona ha adoptado infinidad de rostros, desde que era un niño moviendo la pelota como nadie en su natal Villa Fiorito, hasta su gordura excesiva a finales de la década del 90 a causa del consumo de cocaína y alcohol en cantidades industriales.

Medía uno sesenta y pesaba setenta kilos en su mejor momento en el Napoli. Parecía el propietario de una próspera pizzería y no el pelafustán con una habilidad que demolía a las defensas rivales. A diferencia de otros deportes en el fútbol tú puedes ser un enano gordo y a la vez ser el mejor jugador de todos los tiempos. No se necesita ser un atleta, tan solo tener un poco de imaginación.

Cuando se escucha hablar a Maradona se entiende un poco por qué la gente en Argentina jamás considerará a Messi como un ídolo. El astro del Barcelona no tiene nada que decir, sus respuestas son mecánicas, un robot que siempre hace la jugada correcta, poseedor de un slalom envidiable pero que cuando tiene que jugar con su selección simple y llanamente se acaba porque jamás podrá tener el carácter del pibe de oro. A Diego no le importa ser políticamente incorrecto. Una vez le iban a entregar un premio en Estados Unidos y a la vez uno en la Habana, prefirió Cuba que el imperio “Fidel tendrá cosas más importantes que decir que Clinton. Además Fidel es mi ídolo” Y muestra el tatuaje que se mandó a grabar en los gemelos con el rostro del Comandante. Su vida se asemeja más a la de un rock star. Todo lo que ha tenido lo ha perdido en su insaciable afán de autodestrucción. Es imposible no amarlo y el pueblo siempre le perdonará todo, incluso el pobre desempeño que tuvo como seleccionador nacional.

“Te imaginas la clase de jugador que yo hubiese sido si no hubiera consumido cocaína” Le dice a Kusturica el Diez. Jugaba drogado a pesar de la cocaína y jugaba como nadie lo ha podido hacer, ni siquiera Pelé, el muñequito de Mastercard Pelé, el educado ídolo brasilero de predicciones desacertadas, de vida inmaculada, el alcahueta de la FIFA. Diego se le impuso al mafioso de Joao Havelange en su eterno reino, una jugada suya habilitó a Caniggia, el pájaro eludió a Taffarel y convirtió el gol que sacaría a Brasil de la copa del mundo “Havelange y los de la Cosa Nostra tenían todo montado para que la final del 90 la jugara Italia y Brasil. Nosotros los sacamos a los dos. Nunca me perdonaron eso” Al año siguiente estalló el escándalo y el ídolo a los 31 años comenzaba su caída final.

A medida que va a avanzando la película, Kusturica intercala imágenes de sus películas Te acuerdas de Dolly Bell?, La vida es un milagro, Gato Negro Gato Blanco y Papá salió en un viaje de negocios, para constatar que sus intereses siempre han sido los mismos y sobre todo que ha escogido a Diego Armando Maradona porque perfectamente podría ser el personaje principal de cualquiera de sus filmes. Nadie ha visto al ídolo de esta forma a pesar de la extensa filmografía que ha tenido el Diego, tuvo que venir este cineasta serbio a dar su visión de lo que para él es el Dios del Fútbol.

La película presenta picos de emoción muy altos como cuando el ídolo después de haber sobrevivido al decimonoveno ataque de nervios celebra con sus amigos la resurrección en un bar porteño mientras canta La mano de Dios, la emocionante canción que le compuso Rodrigo. Saltan las lágrimas de todo el mundo en el glorioso y futbolero coro, o al final cuando Manu Chao le canta al Diez La vida es una tómbola, cuando este se aprestaba a entrar en su casa.

Maradona por Kusturica es una declaración de amor a un juego, a un hombre y a una ciudad, la eterna Buenos Aires. Si un marciano necesita saber por qué 5 mil millones de personas se concentran en el rodar de una pelota mientras 22 bárbaros la buscan para patearla deben ver este documental maravilloso. Un lujo que ningún ser de la galaxia se debe perder.

25 de julio de 2011

MATADERO CINCO DE KURT VONNEGUT

En la región derecha del cerebro se esconde la máquina del tiempo. Por los conductos luminosos retroceden los veteranos de guerra a la horrible tarde donde diez mil bombas aniquilaron una ciudad alemana. Billy Pilgrim no está seguro si ese platillo volador inmenso que lo ha visitado un par de veces forma parte de los secretos que se esconde en su cabeza, y si ese planeta luminoso llamado Trafalmadore existe o tan solo es un invento más, una excusa que ha formado su imaginación para olvidar los pedacitos de carne esparcidos por una calle después de que los bombarderos hayan evacuado completamente sus intestinos.

En mi época de librero veía a diario la tapa de este libro publicado por Anagrama. En la portada un niño vestido con el uniforme de la Wertmarch sonríe inocentemente mientras atrás una nube de fuego se difumina por el paisaje. Nunca me apeteció abrirlo, lo consideraba típica comida para freaks que pretenden impresionar. Mis intereses en la literatura siempre apuntaron alto y después de leer un ensayo de Paul Bowles sobre la lectura intenté imitar al creador de El cielo protector y leer solo obras de escritores que llevaran como mínimo 100 años de muertos. Por un libro que tengo donde vienen conversaciones de Burroughs con Lou Reed y Samuel Beckett me interesé por saber algo más sobre el novelista más representativo de la novela Beatnik pero Almuerzo desnudo la consideré una gran pérdida de tiempo en parte por la asquerosa traducción gayega que hicieron en la edición de Anagrama.

Mi interés por la Segunda Guerra Mundial me llevó a comprar recientemente este librito de menos de doscientas hojas escrito por un autor desconocido en nuestro medio como casi todo lo maravilloso del arte que está absolutamente oculto para el gusto tercermundista que invade este país. Kurt Vonnegut aborda uno de los hechos más sangrientos y menos divulgados en la confrontación que fue el bombardeo de Dresde. En febrero de 1945 la aviación aliada destruyó la única ciudad que se mantenía intacta en Alemania. La localidad estaba muy poblada ya que refugiados de otros ciudades habían huido a Dresde ya que consideraban que allí las bombas norteamericanas no estallarían sobre el cemento.

En dos días murieron más de doscientas mil personas. Kurt Vonnegut estaba allí, en el edificio Matadero Cinco como prisionero de guerra. Fue uno de los siete soldados norteamericanos que sobrevivieron a las lenguas de fuego que los pájaros de metal cagaron desde el cielo. Los nazis obligaron a Vonnegut y sus compañeros a enterrar los cuerpos en fosas comunes pero según explica el joven soldado “Había demasiados cuerpos que enterrar, así que los nazis prefirieron enviar a unos tipos con lanzallamas. Todos esos restos de víctimas civiles fueron convertidos en cenizas” Se acababa la guerra y con la sangre derramada se podía hacer un lago artificial del tamaño del Titicaca. Unos muertos más no les importaba a nadie, por eso este bombardeo el autor de Las sirenas de Satán afirma en decir que fue peor que Hiroshima y Nagazaki es prácticamente desconocido para el mundo occidental.

Si no hubiera sido porque el soldado de 23 años fue hecho prisionero y enviado a ese lugar, prácticamente no quedarían testigos y hubiese pasado un poco como otros hechos terribles en la historia de la humanidad que se quedaron sin cronistas, como fue el caso de el aniquilamiento sistemático de armenios por parte de los turcos mientras en Europa se desarrollaba la I Guerra Mundial o la masacre de los trabajadores de las bananeras que cansados de ser explotados por la multinacional gringa decidieron pedir mejores condiciones para desarrollar sus labores y en respuesta la empresa Norteamericana les devolvió una lluvia de fuego.

A lo mejor si Kurt Vonnegut no hubiera estado allí no hubiera decidido ser escritor, esas ganas de contarlo todo después de ver el horror lo llevaron a sentarse a escribir una vez se recuperó de las heridas, del trauma que significó ver tantos cuerpos mutilados casi que compulsivamente, siete novelas donde solo habla de lo mismo, de las llamas carcomiéndose la madera de las casas, del ruido ensordecedor que puede hacer una explosión y de como se apaga en medio de la noche y casi que súbitamente el llanto afiebrado de un niño.

La genialidad de este cronista de la II Guerra Mundial es que presenta la tragedia con un descarnado humor que provoca la sonrisa sardónica y nos presenta como lo haría Celine en Viaje al final de la noche, un paisaje lleno de rostros humanos. Reposando en un sanatorio Billy conoce la obra de un mediocre autor de ciencia ficción llamado Kilgore Trout. Sus novelitas baratas han ayudado casi que terapéuticamente al ex combatiente a salir del trauma que ha significado para él ver el horror de frente. Trout vive a unas pocas cuadras de Pillgrim y se convierte casi que en su amigo. Lo invita a su lujosa casa ya que se ha casado con una gorda asquerosa de padre millonario y así atenúa sus penas. Gastar el dinero que no es suyo, visitar Trafalmadore cuando las naves bajen hasta la tierra a llevárselo un rato y viajar en el tiempo es la manera que tiene Billy para olvidarse de esos cuerpos destrozados, de esas bombas que no paran de caer en una parte de su memoria.

Matadero Cinco es una obra única, extremadamente original. Una rarísima mezcla de realismo documental con ciencia ficción. Una reflexión sobre el tiempo y la memoria. Los muertos no solo descansan en un ataúd o sus cenizas se han disuelto en el viento, sus almas siguen viajando en el tiempo gracias al poder de la evocación que han dejado sus obras o tan solo el recuerdo que puede guardar alguien en un oscuro rincón del cerebro. Kurt Vonnegut ha creado no una novela sino un portal mágico donde todo se repite y todo vuelve a nacer. Un portal donde la muerte se repite tantas veces que es solo un hecho aislado, rutinario. Morimos tantas veces que la muerte ha dejado de ser algo importante, entonces ahí si podríamos aspirar a la eternidad.

22 de julio de 2011

CHAPLIN Y EL IGUANO

En la deliciosa Tiempos modernos el vagabundo Charlot descubre que es mucho mejor estar en la cárcel donde tienes techo sin pagar renta, tienes comida sin preocuparte por la comida y si te haces amigo del guardia seguramente te dejará leer el periódico todos los días. En el pabellón de Justicia y Paz de la cárcel Modelo de Cúcuta, Jorge Iván Laverde, alias “El iguano” ha encontrado el reposo que todo guerrero necesita al final de la lucha. Desde allí este temible jefe paramilitar ha podido reagrupar a sus hombres, formar bandas con hombres nuevos que recluta ofreciéndole la libertad inmediata y 300.000 pesos.
Cuando se cansa de la cárcel habla con el director del penal y este le abre la puerta y le da una escolta de diez hombres, los más calificados que pueda contar la fiscalía para que lo acompañen y lo cuiden, no vaya a ser que una víctima resentida vaya a atentar con esta preciada vida.

Lo he visto pavoneándose por los aeropuertos de Colombia, dando órdenes a través de su Blackberry, en cada uno de los botones se esconde el ángel de la muerte. Él es el mismísimo Señor Matanza.

Basta con entrar a la cárcel modelo ubicada en el Salado para darse cuenta de lo que se está gestando. Las sangrientas peleas entre bandas se dan casi todos los días. Los verdaderos directores de la cárcel son El Iguano y el temible alias Visaje. La disputa territorial entre Urabeños y Rastrojos se potencializa en este espacio claustrofóbico. Estas dos bandas criminales se disputan palmo a palmo el control de la ciudad. Controlar Cúcuta significa manejar la entrada y salida de drogas y armas a Venezuela. La frontera más próspera de América es también la más corrupta, la más sangrienta. Cuando necesitan fugarse lo hacen sin necesidad de una fuga cinematográfica como la que hizo el personaje más querido por los colombianos, Pablo Escobar Gaviria de la Cátedral. Al narcotraficante de hoy en día no lo seducen demasiado las cámaras. Visaje, el ex comandante del Bloque Catatumbo, quien pasó a la historia de la infamia por el genocidio acaecido en la Gabarra a finales del siglo pasado, se fugó una mañana sin que ninguno de los guardias se diera cuenta.

Necesitaban con urgencia la sabiduría de Visaje ya que lo que piensan montar en esta frontera es una sucursal del Cártel del Milenio, el más poderoso de los carteles mexicanos quienes con sus tentáculos de fuego han azotado sin clemencia la frontera con los Estados Unidos. Ahora manejarán el otro cruce fronterizo que les hacía falta para controlar el continente.

Hace un par de años Salvatore Mancuso se atrevió a decir ante el senado de la República que los grupos paramilitares se habían formado para defender a la sociedad civil de la influencia comunista que traían en las mochilas las guerrillas colombianas. Lo que empezó como un proyecto fascista está terminando como la punta de lanza para que los carteles de la droga mexicanos controlen este territorio

Este hecho casi que apocalíptico es un secreto a voces dentro de la cárcel pero ¿Quién se atreve a hablar? Los fiscales y senadores están comprados al igual que los presos que son mucho más baratos, la oferta para ellos es dejar con vida a sus familias. Sin embargo el rumor es tan fuerte que se escapa por las rendijas que deja el miedo

Los muertos comienzan a apilarse a orillas del río Táchira donde los gallinazos no paran de planear sobre los cuerpos putrefactos. Mientras la sociedad civil disfruta de la bonanza, se complace con el aire permanente que dejan esos dos horrorosos monumentos al lavado de activos que son Unicentro y Ventura, en el conurbano y dentro de la Cárcel Modelo se vive una cruenta guerra por el control de la entrada a Venezuela.

Acá ya llegaron los mexicanos a imponer su ley. Las Bandas Criminales con el apoyo de las guerrillas quienes no dudarán en volver a unirse en una coordinadora si es necesario para recibir su mesada serán la seguridad con la que contará el Cartel del Milenio para asentarse en Cúcuta. En Ocaña Megaterio, comandante del EPL ya presta este servicio apoderándose de extensas zonas de cultivo para que los mexicanos puedan pasearse tranquilo en esa hermosa y próspera zona que dentro de pocos años volverá a vivir el horror que produce el traqueteo de una metralleta descargándose.

La ley de Justicia y Paz significó para los jefes paramilitares pasar a un buen retiro, jubilarse y colocarse lejos del peligro que pueda representar una batalla. En la cárcel pueden disfrutar de la última operación de sus esposas y allí reciben a las presentadoras de televisión que por esta época del año están en oferta.

Hitler en algún momento llevado por la admiración que sentía por Chaplin se dejó el bigotico mosca, hoy otro asesino imita a este mimo glorioso sin saberlo. En su King Size a esta hora se debe estar desperezando pensando en la comida que le va a pedir al guardia, en el periódico que va a leer. Al iguano le debe gustar ver su cara impresa en primera plana.