3 de septiembre de 2011

ADOLFO HITLER, CREADOR DEL PEINADO EMO

Cuando en abril de 1945 Adolfo Hitler decidió pegarse un tiro en la sien después de tener la certeza de que su sueño se había destruido pocos pensaron que su legado tendría alguna posibilidad de sobrevivir al paso del tiempo. Además pocos días después el ejército entró a Bensen y Treblinka y pudo ver lo que muchos alemanes sabían pero aceptaban, el horror concebido en cientos de miles de cuerpos apilados en una montaña.
Nadie contaba con que este legado diabólico fuera a volver a tener alguna fuerza, sin embargo vemos con preocupación cómo la desinformación y la imbecilidad de la juventud está permitiendo que esos demonios vuelvan a salir de las cuevas a las que han estado confinados en los últimos sesenta y cinco años. Thomas Bernhard un crítico feroz de la malvada sociedad austriaca anticipó lo que muchos turistas afirman que está sucediendo en Viena. Al parecer alguien que no sea completamente ario no puede tomarse tranquilo un cafecito en esta ciudad sin que un grupo de skinheads venga a pechearlo, a hacerlo sentirse extranjero. El hecho no solo está documentado en las revistas que informan de esta xenofobia exacerbada sino que uno de los afectados, el crítico de cine Eduardo Russo me lo confirmó el año pasado. Estaba con su familia tomando un helado en el invierno austriaco cuando un grupo de cabeza rapadas acudió a su mesa a hostigarlo “Todas las caras de la gente exhalan ese aire de rechazo hacia lo extranjerizante”. En Heldenplatz y sobre todo en Maestros Antiguos Bernhard llega a retratar esta hostilidad siempre latente del vienés. En el aire siempre flota la pesada idea de que en cualquier momento el horror volverá a salir de las alcantarillas.
Si bien produce horror que esto suceda en la Viena de hoy resulta ridículo que más de 1500 personas con apellidos como Sumapáz, Siachoque o Hernandez llene el auditorio de un prestigioso hotel capitalino para rendirle culto al Fuhrer en su aniversario. Revistas como Semana o periódicos como El tiempo informaron del evento pero presentaban la noticia como si fuera un hecho estrafalario, estrambótico, raro y sobre todo ridículo. Pero sin entrar en la paranoia creo que el clima de estupidez que se respira desde los mismos centros del saber cómo son las universidades sirven de pasto para que la maleza pueda crecer. Pregunten a los estudiantes que imagen tienen de Hitler y se van a espantar con la alta favorabilidad que tiene el dictador austriaco. Incluso los que creen que su mandato de 12 años significó la destrucción absoluta de Europa afirman de que el cabo era un hombre inteligente “Brillante”. Al interpelar al estudiante porque creían que era un genio todos divagaron. Es común en la juventud de hoy emitir conceptos sin que estos puedan ser argumentados. La razón ha pasado a ser una antigüedad.
Todos los morenitos que apoyan al Fuhrer ignoran que si el hombre de bigotito mosca hubiera logrado vencer a los aliados ellos no serían hombres sino pastillas de jabón. La aparición de estos neonazis en Colombia explican porque un dictador como Uribe poseyó hasta hace un año un 91 por ciento de imagen favorable dentro de la juventud colombiana. Los muchachos dicen que Hitler “cometió algunos errores” pero que en líneas generales “Siempre buscó lo mejor para su pueblo” Estos muchachos perdidos seguramente no han visto como quedó arrasado Berlín por culpa de la tozudez de dictador al que nunca le tembló la mano para llevar a su pueblo al desbarrancadero. Él pretendía como Uribe que él era su propio país y que si él tenía que morir lo debían hacerlo todos. Los años de fascismo soterrado que ha vivido este país ya comienza a dar sus frutos. Tenemos una de las juventudes más obedientes y sanas del mundo. Las muchachas han vuelto a ver peliculitas donde el malo es el novio que pretende acostarse con ellas antes de pasarlas por el altar. Atacan con unanimidad el aborto y defienden a un borracho que en sus horas libres oficiaba como entrenador de un equipo de fútbol y golpeador nocturno de mujeres. Toda la lucha feminista de los sesenta y setenta se ha perdido en los últimos treinta años. El resultado ha sido la obediente y estúpida jovencita que se pavonea por nuestras calles en estos oscuros días.
De los muchachos no hablar. La mayoría viven aburridos, aislados, están cansados sin fuerza vital, sin intereses particulares. Son los hijos de la derrota. Están sometidos al último invento tecnológico, son hinchas de equipos pertenecientes a ciudades que ellos nunca han conocido. Por supuesto no saben ni siquiera como forman los equipos que aman y por los cuales muchas veces dan la vida. No teman por el 2012, el apocalipsis hace rato sucedió.
Se de un joven de 17 años estudiante de La Salle que tiene un blog interesantísimo que incluso es publicado por El espectador. Conozco una jovencita de 16 que está leyendo por segunda vez Guerra y Paz, una amiga de 20 años será dentro de pocos años una maravillosa y sobre todo honesta fiscal, esperemos por el bien de este país de gente mala que la bota del nazismo que pulula en los callejones, en los plantío de café, en los sanandresitos, en los parques y plazas de mercado pero sobre todo en las universidades no los termine aplastando.

2 comentarios:

la huérfana dijo...

Todo es escalofriantemente cierto Iván... me consta que estamos rodeados de imbéciles muy peligrosos y sólo unos poquitos se salvan

Anónimo dijo...

Y a mi me consta lo de austria estuve el fin de año en la ciudad de Mozart en Saltzburgo y nunca habia sentido esas miradas desaprobando mi color de piel y creo que lo que mas les dolia a los jovenes de la ciudad austriaca era verme besando a mi hermosa mujer rubia,,, ni siquiera en alemania he sentido tal sentido de xenofobia, pero creanme que si se me hubiese hacercado un grupo de skinheads yu si hubiera cadado mi navaja patecabra...jajajja saludos ....

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