31 de mayo de 2012

LA UFPS O LA RECOCHA PERPETUA


Entonces entras a la universidad y ya no ves los prados verdes, ni los muchachos mechudos y llenos de idea cantar las canciones que invocaban otro destino para estos pobres países. Es un cliché, lo sé, pero al menos es una bocanada de aire fresco en medio de esta ciudad ardiente, llena de carros y de gente que está buscando el menor descuido para tumbar al prójimo.
Entramos y una imponente tarima con un desagradable animador ordenando a unos doscientos estudiantes que hay que estar alegres es lo primero que vemos.

En la mañana de hoy un ladrillo más fue puesto en el muro de la infamia de la UFPS. En aras de llegarle a la comunidad universitaria se organizó un concurso con el apoyo de una de las emisoras de la ciudad. Las concursantes tenían que demostrar que locura podrían hacer para entrar en el camerino del cantante de vallenatos Silvestre Dangong. Bueno, la respuesta no se hizo esperar, en unos cuantos minutos ya la tarima estaba repleta de una pandilla de fans del cantante, que, desesperadas, se quitaban la ropa como si esta se estuviera incendiando.
Uno se imagina que para lanzar una campaña que tenga como fin aspirar al cargo máximo dentro de una institución educativa de nivel superior, se debería traer una orquesta que interprete música clásica, un prestigioso grupo de teatro o a un pensador político de renombre, pero no, la administración va a lo seguro y por eso conociendo a los estudiantes que el mismo ha formado se gasta 70 millones de pesos para traer a un cantante de vallenatos.
No bastó con traicionar el plan arquitectónico y convertir cada zona verde en un lote de engorde, con situar a la universidad en el antepenúltimo puesto en investigación dentro de las instituciones públicas del país, con perder la acreditación de más de seis carreras, sino que ahora la universidad es escenario de estos espectáculos grotescos, más propios de los concursos que mostraba la televisión peruana en los noventa que de lo que debería ser, el núcleo de la inteligencia norte santandereana.
En 12 años de dictadura seguramente esta será la forma adecuada para llegarle a los que ahora son estudiantes de la UFPS. Por eso si no existe un plan de concientización y sobre todo si los otros candidatos no deciden atacar el orden establecido tendremos cuatro años más de vulgaridad, mediocridad y mal gusto. Es la hora de los estudiantes, de que ellos demuestren que si están en una institución de educación superior es porque tienen criterio, buen gusto y sobre todo honestidad. Cada voto que se le endilgue a la actual administración es una paletada de tierra que cae sobre el ataúd de la Universidad Francisco de Paula Santander.

30 de mayo de 2012

RENSON SAID. EL DURO OFICIO DE DECIR LA VERDAD


En una ciudad saqueada por los políticos, azotada por flagelos crónicos como el contrabando o el narcotráfico, un sitio caliente, situado en un valle infestado de mosquitos y malaria, en una ciudad que parece más el escenario de un western un solo hombre se atreve a decir la verdad.

Es un milagro que un tipo como Renson Said escriba en La opinión, el periódico peor escrito del país. Su columna le da un cierto prestigio, no solo por que no tiene ningún tipo de bozal a la hora de denunciar sino porque ante todo Renson es un escritor. Es una vergüenza que a nadie dentro del valle de la muerte le haya dado por editar un libro que compile lo mejor de su obra. Sería una antología necesaria donde quedaría estampillada en la historia la época en donde Cúcuta llegó a ser una cuna de forajidos, de concejales que asesinan a sus esposas y salen libres, de candidatos que llegan a la alcaldía con falsas promesas, de senadores implicados en financiamientos de grupos paramilitares, de una clase alta inculta, provinciana y criminal.
Sus columnas son como un islote en medio de este pantano. Los ladrones de cuello blanco han tratado de sacarlo de La opinión a como de lugar. Solo el estúpido del Chacón lo pudo denunciar alguna vez, de resto ni el pícaro del Corzo ha podido con él.  Gracias a la presión que ha hecho el maestro Cicerón Flórez dentro del pasquín ha impedido que la voz del escritor  se apague.  Al maestro le debemos ese regalo.
Tengo amigos dentro de la corrupta administración actual que le temen “Usted porque lo saluda” me dicen como si por sus venas corriera un virus mortal. La alcaldía es un horrendo edificio donde sus empleados corren de un lado para otro, contando el último chiste o chisme. Allí muchas veces está el negro, investigando, transformando el rumor en noticia.
Inmune a demandas, a amenazas de muerte, a críticas despiadadas de escritores borrachos que le envidian su notoriedad, nadie sabe cuantos años puede tener un hombre que parece eterno. Amparado en su raza dice que acaba de cumplir treinta cuando en su facebook lo vemos con su afro en las ochenteras calles bogotanas. A Renson los años, como las demandas y las balas le rebotan en el pecho.
Levantarse y ver su columna nos hace sentir menos sucios. No todo está perdido si un man que escribe así puede publicar en el pasquín de la región. Entre sus lectores deberíamos hacer una colecta y publicar el libro, hacer el lanzamiento al frente de la alcaldía y durante la fiesta quemar el nido de las ratas. No estará lejos ese día, seguro que no.

29 de mayo de 2012

PABLO NO ES NERUDA. Apuntes sobre El patrón del mal.


Anoche, sugestionado por la movida mediática, me senté en el sofá con curiosidad. Hace rato que el país necesitaba hacer catarsis y no hay nada mejor que el cine para eso. Digo cine porque lo que vimos anoche estaba lleno de planos, de miradas, de diálogos bien estructurados. ¿Qué pasó? ¿Desde cuándo hacemos televisión así?
Lo que más rabia da es que si al público  le gustan los productos muy bien hechos, Porqué  se le sigue despreciando poniendo franjas interminables de telenovelas mexicanas, historias ridículas donde un cachaco se convierte en costeño o realities donde freaks imitan patéticamente a sus artistas favoritos. Quizá el tratarnos como niños de ocho años forma parte  de una estrategia por parte de los medios de comunicación para mantenernos sumidos en la mas profunda y negra de las  ignorancias.


Anoche una de cada cinco familias colombianas prendieron el televisor para ver la historia de un mito, una historia que jamás había sido contada en imágenes. Desde que empezamos a ver los impactantes comerciales que la promocionaban  temimos porque fuera una de esas series donde se ensalza al capo y el malo es la implacable justicia. No, detrás de la producción están Camilo Cano, hijo del inmolado director del Espectador y  Juana Uribe, quien no solo tuvo que soportar el secuestro de su madre, Maruja Pachón sino que también padeció el asesinato de su tío, Luis Carlos Galán, a manos de un hombre que desafió sin titubeos a las instituciones colombianas.
Decía Luis Alberto Álvarez que la diferencia entre El padrino y Goodfellas es que mientras la obra de Coppola muestra a los mafiosos como ellos creen que son, la de Scorsese muestra a los gangsters como realmente son. Ese es precisamente el gran mérito de Escobar el patrón del mal mostrar sin llegar a lo caricaturesco, no al Pablo Escobar generoso, al Robin Hood colombiano, sino a un sicópata negalomaniaco que buscaba desesperadamente la aceptación, sumisión y notoriedad de todo el mundo. Por eso mientras en un día destruía simultáneamente ocho sucursales del Banco Cafetero con sus implacables y precisos carros bomba, en la noche se iba a la comuna mas pobre de su ciudad a inaugurar un complejo deportivo. Escobar es ante todo un político, ni peor, ni mejor que muchos que se han sentado en sus podridas curules. Desde el guión se la da al personaje de Escobar una humanidad que es precisamente lo que hace mas perverso y temible al personaje; El capo podía ser cualquiera de nosotros, no es ningún monstruo sacado de una película gore, sino que es un hombre movido por la ambición y por la fascinación que le causaba un fajo de billetes.

Desde ya los insoportables paisas se andan quejando. Ay no que Medellín no es así, que Pablo no era tan malo....como les moleste que no sean ellos los que cuenten su propia historia. Recuerden muchachos que la serie es una versión libre del maravilloso libro de Alonso Salazar La parábola de Pablo. Recuerdo el veto que le metieron a Schroeder porque decidió filmar un asesinato en el metro. Ustedes tienen que aceptar que han aportado mucho a la cultura del país (Darío Gómez, los sanandresitos) pero que también en su egocentrismo despiadado, su ambición inagotable y su catolicismo irracional han aportado su granito de arena para que esté país sea un enfermo terminal.

Me emocioné tanto que no aguanté el primer capítulo para ya hablar de esta novela fascinante. Porque a sesenta años de haber sido creada hemos descubierto los recursos que puede brindar la televisión. Mientras una película puede leerse como un cuento, las series son como las novelas, los personajes van creciendo lentamente, se van fortaleciendo y el escritor tiene la oportunidad, sin límites de tiempo de desarrollar la historia a su antojo, llenarla de matices, de detalles. El niño Pablo robando un exámen y cobrando de una manera despiadada a su propio hermano. El asesino en ciernes mirando fijamente, como si se tratara de un tesoro escondido a un hombre colgado y desmembrado por los chulavitas. El escobar ya veinteañero que hace la promesa que si en cinco años no tiene un millón de pesos en el bolsillo se va a dar un tiro en la cabeza.
Lleno de miradas, de detalles, de planos, a uno le provoca saltar del sofá y gritar que si se puede crear una tensión dramática dentro de esta caja que es cada vez menos boba. Trescientos millones de pesos se gastó Caracol por capitulo. Seguramente toda esa inversión será recuperada. Dentro de poco la serie será vendida a muy buen precio por todo el continente. Cada imagen está muy bien cuidada, los personajes llenos de matices, se gastaron mas de ocho meses estudiando el casting por eso sentimos que cada personaje está muy bien encarnado (De donde sacaron al Escobar joven?) y veremos regresos esperados como el de Anderson Ballesteros, el magnífico actor natural que descubrió Barbet Schroeder en La virgen de los sicarios.

No esperen una hagiografía, elevar al matón al pedestal del santo, no, El patrón del mal es un desahogo desesperado, un grito de súplica para que un país sin memoria no olvide. A los que aún están escépticos y dicen que estas series lo único que hace es reivindicar la imagen del gangsters los invito a que dejen de hablar de lo que no saben y más bien se pongan a verla. Ojalá que después de esta serie el colombiano promedio deje de llamar al monstruo por su nombre, Pablo, como los chilenos llaman a Neruda.

28 de mayo de 2012

HOMBRES DE NEGRO III. NOSTALGIA NOVENTERA


Para viajar en el tiempo no tienes que montarte en un Dellorean o en un teletransportador mecánico. Tan solo tienes que ir al edificio más alto de la ciudad, dejarte caer y poco antes de que estalles contra el pavimento oprimir el botón verde del artefacto que llevas en la mano. Sientes como los siglos estallan contra tu rostro, alcanzas a ver a un Tiranosaurio Rex con la fauces abiertas dispuesto a desayunar con tu carne. Ves a los esclavos caer bajo el látigo y las enormes piedras de concreto que llevan en sus espaldas mientras le construyen la tumba a Keops, ves la caída de Constantinopla y al viejo judío que escribió la biblia.

Después del salto descubrirás que estás en 1969, en la misma semana en que el Apolo 11 despegó para la luna. Eres un negro en una sociedad racista que a la vez tenía un grupo gigante de jóvenes que luchaban concienzudamente para cambiar el mundo. De ninguna parte (que es el lugar de donde sale la música en las películas) se escucha 19Th Nervous Breakdown, no hay necesidad de que lo pongas muy duro ni que busques a un jíbaro para que te provea de paraísos artificiales. Estás en la época donde todos los sueños se hacen realidad. Llevas un arma galáctica en el saco y un cilindro con el cual puedes borrarle la memoria a todos esos newyorkinos arrogantes que están cuarenta años atrás de ti. Vas a cazar marcianos man, eres mejor que todos. Sabes que Andy Warhol no es más que un colega tuyo, otro de esos tipos que les encanta oprimir una pistola y ver como los pedazos de carne alienígena se convierte en sopa. No necesitas drogas. Eres un hombre de negro.

Si, los chicos están de vuelta después de 12 años. La espera valió la pena. Parece que Hollywood ha perfeccionado su fábrica de salchichas y ya los blockbusters son simples embutidos con una pizca de malos efectos y un guión lleno de clichés. El listón está alto y los espectadores se aburrieron de tantos lugares comunes. Con Los vengadores y con esta tercera entrega de Los hombres de negro se confirma que se puede entretener de una manera honesta y sobre todo con calidad. En los minutos finales, justo cuando Neil Armstrong y sus muchachos están despegando y El animal dispara su artillería contra un general honesto (Parafraseando al Arkaniano, “Donde hay muerte siempre habrá muerte”) y descubres la verdad que encierra la película no puedes creer que estés llorando. Entonces allí sabes que si J y K duraron una década en el ostracismo era porque estaban preparando la mejor de sus aventuras.

Ethan Cohen no es el consagrado hermano de Joel sino uno de los escritores de comedia más consagrados del mundo. Bajo su pluma se creó Madagascar y sobre todo la maravillosa Tropic Thunder, pero con Hombres de negro III termina de situarse en un lugar absolutamente privilegiado. Acá no hay excesos ni situaciones forzadas para crear un gag. No, todo tiene hilos que sirven para sostener una historia. Lo impresionante es que todo corresponde a una época, los noventa. La cara de Will Smith atestigua que el tiempo no ha pasado. No hay actor más noventero que el. Se recrea la sicotrópica década de los sesenta siempre desde la óptica de los noventa. Eso si aplicando la tecnología del 2012 porque los efectos son impactantes y en algunos momentos sientes que los lentes del 3D no solo te los pones para ver mas oscura la película sino que también puedes ver los objetos salir de la pantalla e impactar sobre tu rostro.

Y la música por Dios. Dan ganas de salir a comprarse el compacto. Además de los Stones puedes escuchar algo de Cream, Velvet Underground o Creedence. El rap final de Pitbull, sin ser tan pegajoso como el que cantó Will Smith en la primera película, te permite levantarte de la butaca con la firme convicción de que no solo te has entretenido sino que has visto una gran comedia.

Acabo de googlear la película y a tres días de su estreno mundial ya destronó a Los vengadores en su fin de semana de estreno, algo que parecía imposible. La taquilla no necesariamente es una medida de calidad pero si ves el ranking de las que más recaudaron puedes comprobar que el público no es tan estúpido como parece.  
Hombres de negro III te divierte, te hace sentir bien, te hace llevar a una época que todos extrañamos, no, no es la época del hipismo sino la de los noventa. Los que tienen 30 años seguramente la van a disfrutar mas que todos esos niños que felices sonríen con las gafas puestas. Algunos, incluso, tendrán que disimular detrás de las gafas oscuras las lágrimas ante sus hijos. Una extraña ventaja del 3D

25 de mayo de 2012

EL QUINTO BEATLE ERA UN ROLLING STONES


Para muchos ingleses 1968 pasará a la historia por ser el año de consagración definitiva de un ídolo, el gran George Best. Y es que sobre las espaldas de este temible artillero el Manchester United le ganó la final de la copa de Europa al Benfica de Eusebio, sus 28 goles fueron fundamentales para que su equipo quedara campeón del torneo local, además fue elegido ese año como el mejor jugador del mundo. Tenía apenas 21 años y miles de pintas de cerveza por delante.

Fue el primero de los futbolistas en convertirse en una figura mediática y en un sex symbol, sus hazañas en la cancha son sólo comparables con sus hazañas en la cama y en el pub. “Me he gastado el noventa por ciento de mi dinero en mujeres y alcohol, el resto lo he despilfarrado”, es una de las tantas frases célebres que se le atribuyen. Tenía una lengua temible, los árbitros le tenían miedo y ni hablar del pánico que causaba en los defensas rivales. Era mucho más que un futbolista. “Best sobrevolaba los partidos, literalmente encarnaba la libertad futbolística mejor que nadie. 

Era la facilidad personificada. Era intocable. Era capaz de regatear a cinco, a seis jugadores y además era el rock”, estas palabras de Eric Cantoná remarcan también que Best fue un hijo de su tiempo, tuvo la consecuencia de pertenecer a una época de profundos cambios y renacimientos futbolísticos, artísticos, sociales. Hizo lo que quiso y cuando se le dio la gana. Fue el quinto Beatle y no era de Liverpool, al contrario, era del odiado circuito obrero y aún así todo el imperio se arrodilló ante él.
Nunca pudo jugar un mundial, tuvo la desgracia de pertenecer a un país que aunque vive con inusitada pasión el fútbol nunca ha podido reunir un onceno respetable a excepción de la participación en el mundial de España 82, Irlanda del norte nunca ha podido clasificarse. Best pagó caro eso y parte de su retiro prematuro del futbol de alta competición a los 26 años se lo debe al desganó que sintió saberse excluido del mundial.

Además, como le pasaba a las grandes estrellas del rock, Inglaterra lo estaba asfixiando. Cada vez se convertía en el ojo del huracán. Lo multaban porque llegaba borracho al entrenamiento, casi lo encarcelan por conducir ebrio y provocar riñas en los pubs. Llevaba las resacas a la cancha. Una vez le quitó el balón de las manos a un árbitro y lo sancionaron por cuatro semanas, al volver le hizo seis goles al Totenham pero ya había perdido la confianza de Matt Busby el todo poderoso técnico del Manchester United. Cuando supo que iba a ser suplente renunció al club. Al momento le llegaron ofertas de todos los grandes clubes de Europa pero Best quería relajarse y por eso aceptó irse al incipiente pero confortable fútbol norteamericano. En 1976 fichó para Los ángeles Aztecs. En Nueva York desembarcaban Pelé y Beckenbauer para jugar en el Cosmos, los gringos trataban de hacer una liga a como diera lugar pero sus venas estaban bloqueadas. Esto no le importaba a Best, que marcaba goles como un desesperado pero bebía con igual o más intensidad. “Tenía una casa en la costa, pero para llegar a la playa había que pasar por un bar. Nunca llegué a ver el mar”. éste, más que un quinto beatle, parecía un Rolling Stone.


En 1983 abandonaría por completo la actividad y volvería a Londres. Explotó como pudo su imagen de gamberro atractivo, en las tardes se iba a los pubs a tapiarse de whisky y a buscar camorra. Se zurraba con hooligans de 18 años y les partía la boca a todos. En la última etapa de su vida se divertía molestando a otro hijo de su época, el aséptico, inexpresivo y frío David Beckham, el anti Bad Boy por excelencia. De él decía: “No sabe disparar con la zurda, no sabe cabecear, no sabe entrar y no marca muchos goles. Por lo demás lo hace muy bien”.
Los años y los ríos de whisky le empezaron a pasar factura. El 25 de noviembre del 2005 y después de una larga batalla contra la cirrosis murió el gran ídolo del Manchester. Tenía 59 años. Fue fiel a su demonio, fue él quien marcó su destino. Con él a su lado gambetearon defensas y con él se sentaba en las mugrosas barras de los pubs. Nunca perdió la alegría de jugar pero tampoco perdió la alegría de beber ¿Quién lo puede hacer?

21 de mayo de 2012

BRIDESMAIDS. NO ES SOLO PARA CHICAS.

Lo que me encanta de Annie es que a ella no le da pena expresar la envidia. Era la amiga de toda la vida de Lillian, crecieron juntas en un barrio de clase media. Ahora están llegando a los cuarenta y las crisis suelen llegar a sus picos mas altos. En realidad a Annie su pico está en el fondo del mar. Las cosas van mal, su negocio se ha cerrado, su novio la ha echado, es usada sexualmente por un yuppie, vive en una casa con dos freaks y para colmo su mejor amiga se va a casar.
Lo que me encantó de Bridemaids es lo directa que es. Es mentira eso de que los seres humanos nos alegramos de los triunfos de los demás, si  estás pasando por un mal momento lo más seguro es que el éxito de la gente que te rodea te terminé de enterrar en el pantano de tu depresión. Sobre todo si ellos empiezan a cambiar, a volverse unos completos desconocidos. A punto de su decimonoveno ataque de nervios Annie se desahoga gritando y destruyendo un corazón gigante y ridículo que han puesto en la entrada de la fiesta y si fuera por ella se orinaría en la fuente de chocolate que no para de brotar.

Es mentira eso que decía Cortázar que existe un lector macho y un lector hembra. No existen películas para ellas y para ellos. Lo que hay son malas y buenas películas y Bridemaids pertenece sin duda a este último grupo. Ideal para ver con la chica que amas, perfecta para reconciliarte con el amor y sobre todo para reír a carcajadas.
Con un presupuesto de 30 millones de dólares, un presupuesto ínfimo teniendo en cuenta las cifras que hoy se manejan dentro de la industria, ha recaudado más de trescientos millones en todo el mundo, demostrando que con imaginación se puede derrotar al más selecto elenco. Las actrices son casi todas desconocidas y sin embargo el fuerte de la película está en lo acertado de su casting. Cada una de las chicas compone el universo femenino, son personajes absolutamente reales, lejos de las malditas caricaturas que nos entregaron las detestables chicas de Sex and the city.
Justo cuando creíamos que la comedia romántica había agotado sus recursos aparece esta película para refrescarnos con su inventiva. Se alejan del cliché que se ha impuesto en el género últimamente. El galán exitoso acá solo aparece para que lo odiemos mientras que la mayoría de la gente es absolutamente normal, con problemas económicos, algunas, como la protagonista, hundidas en profundas depresiones.
Pero al final aparece Wiston Phillips con toda su cursilería a aliviar todas las tensiónes porque muchachos, si vieron el cartel en la entrada del cine podrán comprobar de que entraron a un filme del género Despedida de soltera y sin embargo estuviste pegado en tu silla las últimas dos horas interactuando con las muchachas, estremeciéndote, disfrutando de una muy buena película.
Bridemaids es una sorpresa absoluta. Estoy seguro de que la disfrutarán al máximo, lleno de sentimientos tan humanos como puros y no estoy hablando del amor, hablo de la envidia, el odio, la soledad, algo que casi nunca nos lo muestran en este tipo de películas.

20 de mayo de 2012

GET THE GRINGO. EL DESAFORTUNADO REGRESO DE MEL GIBSON


Después de un comienzo prometedor, con persecución incluida al lado del infame muro que construyó Bush, todo empieza a encerrarse en un tiovivo repleto de clichés, de lugares comunes. Todo fue hecho a la carrera, confiando demasiado en lo que pudiera hacer la estrella de Air America que siempre es poco…muy poco.
Acá todo es confuso, feo…sin gracia. Mel Gibson vuelve a actuar diez años mas viejo, más gordo y aunque parezca mentira  más incapaz. Si, señores, él era el mismo policía desquiciado de Arma mortal el facho que quebraba todas las reglas pero que igual tenía su encanto. En los últimos años su nombre ha estado envuelto en escándalos racistas y antisemitas. La industria parece no perdonar mucho estos desafueros. Con ganas de sacudirse de la mala prensa decidió escribir, producir y casi que dirigir este desafuero llamado Get the gringo. La película ha sido absolutamente despreciada hasta el punto de que en su estreno solo se exhibió en diez salas y pasará directamente al formato de DVD.


Nada funciona, nada es creíble. No sabemos de dónde estos ladrones de pacotilla han logrado sacar seis millones de dólares, incluso la cifra no la tengo muy clara. Tampoco sabemos muy bien donde es el espacio físico donde se desarrolla la acción (¿la acción?) es una cárcel pero a la vez es como un vertedero de basura o tal vez el centro comercial más sucio y pérfido del planeta. Allí conviven consumidores de heroína, mafiosos en decadencia que tienen entre las venas un tipo de sangre extraño. No sabemos porque el malo de la película necesita cada tanto hacer un transplante de hígado pero la cosa está ahí y uno como borrego pues se deja llevar porque es domingo en la tarde y el sol está pegando contra el pavimento con toda su furia.
Una historia de amor atravesada, Mel con los mismos tics de Lo que ellas quieren solo que acá está un poco más sudado, mas sucio y desprovisto de cualquier tipo de encanto. Que patético el creador de Jesús es verbo y no sustantivo o como se llame ese festival gore protagonizada por Jim Caviezel, ahora quiere hacer cine B, cine de bajo presupuesto. Una película maldita que después con el tiempo se convierta en un film de culto, pero que va, este bodrio solo funciona para escapar por unos momentos del aburrimiento aunque después su fotografía metálica empiece a irradiar una extraña radiación que te llevará inevitablemente a vomitar todo tu almuerzo.
Es triste porque el ultra cristiano del Mel quería usar Get the gringo dizque para conseguir billete para poder financiar su ambicioso y millonario proyecto sobre la vida de Judas. Por el momento que vaya pensando más bien en sacar su sobre valorada Corazón valiente en versión 3D, porque los once milloncitos que metió en este bodrio se han ido directamente al basurero donde viven los horrendos, estereotipados y artificiales personajes que el mismo ayudó a crear.

URIBE. LAS VENTAJAS DE UN PAÍS SIN RECUERDOS


Un ex presidente casi siempre es un viejito que cansado de haber estado en el foco mediático durante cuatro años pues se retira a una cabaña de madera en medio de una montaña. Agarra una cicla y se dedica a cuidar su salud mientras en las noches de desvelo se sienta en su escritorio a redactar sus memorias.
Uribe está lejos de seguir este camino. Él está escribiendo sus memorias en base a las 120 palabras que permite un twiter. Balzac aconsejaba escribir una cuartilla diaria para acercarse a lo prolífica de su obra, cincuenta y pico de novelas. Uribe con sus mensajes minúsculos y corrosivos como ladillas está escribiendo un libro de más de tres mil páginas.

No conforme con dinamitar las redes sociales con sus quejas constantes, con su invocación constante a la violencia y la desestabilización, un llamamiento muy bien acogido entre los colombianos, ahora ha decidido como último y desesperado recurso salir a la calle a poner bombas.
No tengo amigos uribistas, trato por lo general de rodearme de gente inteligente. Muchos de ellos se equivocan al decir que Londoño no iba en la camioneta, que fue un falso atentado. A mi no me cabe ninguna duda que el viejito ese iba en el auto y que se salvó de milagro. A Uribe no le importaría bajarse a un aliado más. Para la muestra dos ejemplos anteriores:  Cesar Villegas, secretario de Alvaro Uribe en la Aeronáutica Civil (1980-1982)y señalado como narcotraficante por el gobierno de USA,  fue asesinado misteriosamente en 2002. Pedro Juan Moreno, Secretario de Gobierno de Uribe en la Gobernación de Antioquia, y señalado promotor del paramilitarismo y cientos de masacres, asesinado misteriosamente en 2006. Al papá de Gerónimo y Tomás no le interesa dejar testigos.

Los resultados de esta ofensiva ya se están viendo. La gente volvió a tener miedo y ya se extraña los años “donde uno podía viajar tranquilo por la carretera hasta la finca” me dice la señora de los tintos que devenga el mínimo. No hay nada más contradictorio que ser pobre y uribista. La lobotomía impuesta por los medios de comunicación es tan efectiva que ya hemos olvidado que Uribe dijo que con su mano dura y su corazón gigante iba a derrotar militarmente a la guerrilla en los primeros seis meses de su dictadura; no le bastaron ocho años, quiere a como de lugar cuatro años más para que sus huevitos de tiranosaurio rex revienten y acaben de una vez con este país.
La gente volvió a tener miedo y cualquier escaramuza de las Farc en pueblos apartados que siempre han sido objeto de sus inútiles ataques, son mostrados por los medios nacionales como la confirmación de que cualquier acercamiento al diálogo es simple y llanamente una pérdida de tiempo. 

Históricamente se ha demostrado que el conflicto se recrudece justamente cuando las dos partes se van a sentar a negociar. Ambas necesitan llegar fortalecidas a la mesa de diálogo. En vez de mostrar a todos esos analistas políticos que no son más que apóstoles de la guerra deberían los noticieros poner de ejemplo a otras negociaciones que han seguido este derrotero. Esto por supuesto que no va a suceder porque sería traicionar a los grupos económicos que financian estos telediarios que por cierto están ahí para mantenernos como somos: ignorantes, pobres y perversos.
Mientras se acusa a Sigifredo López del secuestro y posterior asesinato de los diputados del Valle, basándose solo en el testimonio de un guerrillero, en la misma semana se desestimó los señalamientos que hizo Mancuso sobre Uribe. Además mientras el país se indignaba por el vil atentado al ladrón de Invercolsa, la fiscalía rebajaba la condena al insufrible uribito. Las tácticas de manipulación mediáticas de las que habla Chomsky se aplican con más éxito en un país sin recuerdos.
En el día de ayer a Uribe lo estaban entrevistando en uno de esos programas fascistoides de Miami. La periodista se quedó con la boca abierta al ver los estallidos de ira del dictador a cada trino del presidente Santos. Regaño viene, regaño va, el odio se le traslucía como cuando estaba sentado en el trono. Es imposible que alguien tan desequilibrado pueda gobernar un país. Está claro que Uribe es un enemigo de la paz y también me queda claro que el colombiano promedio es un ser despreciable que no le importa que se rescate a sangre y fuego a los más de doscientos compatriotas que se mantienen cautivos por parte de las Farc, que poco o nada le importa la suerte de esos cientos de miles de campesinos que luchan para que vuelvan a ser suyas las tierras que les fueron usurpadas por el paramilitarismo, ni que se aclare dónde están más de sesenta mil desaparecidos. El colombiano promedio necesita un capataz que le inyecte su dosis de odio diaria y en Uribe ha encontrado el receptáculo perfecto y perpetuo.

Se vivirán meses cruciales donde la sociedad civil debería hacerse fuerte y rodear a un presidente que contra todos los pronósticos ha decidido traicionar a su mentor. Parece que Juan Manuel Santos está decido a pasar a la historia como el presidente que trajo la paz a este país. Uribe no descansará hasta que él y su tropa de paracos recuperen el poder. Tiene la bilis y la tenacidad para hacerlo, por eso ojalá una mano amiga lo borrara para siempre, entonces su figura sería solo un recuerdo y los recuerdos en este país se diluyen fácil.

19 de mayo de 2012

10 PELICULAS PARA FUMARSE. TORRENTE DE SANTIAGO SEGURA. MALDITO POLICIA CORRUPTO


La policía no es más que eso: un tipo gordo, bajito y calvo con un palillo entre los dientes. Para obtener notoriedad tan solo metete con el más débil, tortúralo. Enfréntate con el inmigrante, enséñale que no ha nacido acá, que haber llegado a puerto en una cáscara de nuez no le garantiza que es un español.
Para ser parte del imperio hay que haber sido parido por una española, que cabalgue en las venas la sangre que defendió esta tierra de la temible influencia anarquista, comunista. Hay que ir las tardes de domingo al Vicente Calderón y apoyar al Aleti y después cuando llegues al Neptuno enfrentarte tu solo a toda una fracción de los ultras del Madrid.

Si vas armado mucho mejor, la pistola no solo te da prestigio sino que te hace más atractivo. Pero eso si chaval, no te excedas en tu amor de patria porque allá arriba, en la cúpula donde hay un hombre disfrazado de Dios hay mucha envidia. Ya no quieren a los buenos policías, los que entienden que hacer respetar la ley es un esfuerzo diario, que se construye con el sudor de tu frente. Por eso es que a José Luis Torrente lo han sancionado, sin embargo un buen policía no necesita que algún gilipolla le diga cuando tiene que acabar. El no necesita licencia para salir a patrullar. Las calles están vacías sin él, hay mucho inmigrante por ahí molestando a los españoles de bien.
En Torrente el brazo tonto de la ley, se resume lo que es un policía no solo en España sino en cualquier parte del mundo. si bien es claramente una parodia creo que todos en algún momento nos hemos cruzado con esta gente tan desagradable e inhumana. Durante años deseché verla porque imaginaba que tendría los mismos vicios de la insoportable Airbag creí que estaba llena de escenas escatológicas puestas de una manera gratuita para hacer reír. Pero nada de eso ocurre acá. El humor es oscuro, negrísimo. José Luis se gana la vida usando a su anciano padre, quien está reducido a una silla de ruedas, todas las mañanas lo saca y lo pone al lado de la salida del subte para que recoja limosna. Todo es deliberadamente feo, decadente, como para que no sigan diciendo pues que España es la tierra de las oportunidades. Todo es sucio y corrupto y eso sí, según Santiago Segura la gran mayoría de los españoles no son más que una barda de desadaptados esquizofrénicos y deformes.

Santiago Segura venía de protagonizar el exitazo de Alex de la Iglesia El día de la bestia. Era el actor cómico del momento y vaya que supo aprovechar la fama. Escribe y dirige una comedia que no se parece a ninguna. Como pocas veces crítica y taquilla coinciden. En el año del Titanic, Torrente supo enfrentarse al transatlántico de Cameron y vencerlo en varias salas. Su éxito fue tan desbordado que se ha derivado en una saga de cuatro películas y varios video juegos. Yo me había mantenido al margen y había decidido no dejarme influenciar por su flatulento encanto pero anoche, desparchado en internet la vi en youtube donde está completa la película. Los pocos que no la han visto se aseguraran una hora y media realmente divertida donde verán sin tapujos la cotidianidad de un policía cualquiera.
Hay una cosa que me molesta de las comedias, muchas no son mas que una sucesión de gags mal pegados. No, acá el recurso existe pero está ahí es para alimentar la historia y sobre todo a los personajes. Torrente es la película de un hombre que ha visto cine y entiende que las influencias están allí para ser tomadas, domesticadas y adaptadas a la historia que se quiere contar. No duden un segundo en oprimir click cuando se la encuentren en internet. Volverla a ver es comprobar que los quince años que han pasado sobre ella no la han tocado.

16 de mayo de 2012

EL TOPO. ELLOS NO USABAN ESMOQUIN


A simple vista no son más que oscuros burócratas de vidas estériles, aburridas. El niño gordito de gafas, el freak que nadie mira en el colegio simplemente porque su única gracia radica en observar a los demás es un pichón de espía.
 Cuando la guerra de trincheras terminó ellos se convirtieron en la primera línea. Se armaron de desconfianza, traición y vileza. No entendían muy bien de que tenían que proteger a occidente pero allí estaban, cruzando silenciosamente, como fantasmas el infranqueable telón de acero.
John Le Carré trabajó para Scotland Yard y la mayoría de sus libros son relatos que se estiman fieles a la verdad. Nunca narra una persecución ni una pirotécnica pelea sobre un tejado. Incluso los espías en sus novelas no se entrenan en los misterios del Karate ni necesariamente tienen que ser altos y elegantes. No, Le Carré no es Ian Fleming. El ejercicio de un espía verdadero puede ser irse todas las mañanas a nadar una hora en un lago, flotar como si fuera una hoja seca en esas aguas pesadas y barrosas, ir caminando hasta la oficina y no más. Un espía no es un personaje sacado de una novela de Robert Ludlum, no, se parecen más bien a los grises burócratas que describía Gogol en sus cuentos.

Smiley tiene unas gafas muy gruesas, aún así es muy buen observador. Algo sucede dentro de la organización, Control antes de su muerte parecía tener pruebas de que un topo (Un agente doble) se había metido en la cúpula más alta y había estado pasándole información a Moscú. La idea es descubrir quién es el topo. Los espías a principios de los setenta estaban convencidos de que su cruzada iba a salvar definitivamente a occidente de las garras comunistas. 

A cuarenta años de estos hechos sabemos que todo no fue más que una exageración. A falta de guerras mundiales el capitalismo y el comunismo se inventaron una: La guerra fría. En los anquilosados libros de historia nos cuentan que Nikita Kruschev puso unos cascos de misiles nucleares apuntando hacia Estados Unidos, en sus páginas podemos leer “Lo cerca que estuvo el mundo del fin” Hoy gracias a historiadores como Eric Hobsbawn sabemos que esas cabezas de misiles eran completamente inservibles. La famosa crisis no fue más que una cortina de humo que supieron capitalizar muy bien Kennedy y Castro para asentarse definitivamente en el poder.
Estos hombrecitos deslucidos, burócratas oscuros, creen ser la primera línea. Están convencidos que en sus manos está el futuro de la humanidad, van detrás de unas carpetas, de un nombre.

Cuando Smiley va a la casa de Control después de lo que el muere se da cuenta de lo que ha sido todos estos años, una triste ficha de ajedrez, en su rostro vemos que no le da alivio descubrirse como un oblicuo alfil. Los gobiernos para mantener a estos tipos duros conformes les daban misiones de bajo perfil, es que en toda la película ellos no están pensando en conseguir planos del Kremlin para volarlo en mil pedazos sino buscar a un infiltrado. A eso jugaban unos con otros, como nerds abordando un juego de rol.
El topo es una película que debes seguir con extremada paciencia. Si puedes llegar a tener algún contacto con el universo Le Carré pues seguramente se te facilitarán las cosas. El resto tenemos que estar concentrados, en los gestos, las claves, los enigmas que los espías van botando en sus 123 minutos. Me encantó volver a ver en un proyecto serio a John Hurt y sin dudas la gran estrella del filme es Gary Oldman. Si tenían alguna duda pues tienen que ver su actuación contenida, gélida de este hombre tan triste, de este funcionario silencioso con pinta de perdedor inveterado. Todo el tiempo con cara de póker.

La sala se va poniendo vacía, me imagino que la gran mayoría llegó hasta acá porque extrañaban el silencio de Bond y Bourne. A los diez minutos ya Tomás Alfredson (quien con esta segunda película confirma el  sueco que lo de Déjame entrar no fue casualidad) los tenía encerrados en un callejón sin salida, mareándolos con claves falsas, con nombres raros en ciudades frías y completamente desconocidas.
No señores, perdieron el tiempo si vinieron a ver Misión imposible, estos funcionarillos eran los famosos espías. Todos traicionándose entre si, lejos de hacer algo por una convicción patriótica. Se sentaron en una mesa redonda y aburridos de mirar sus horrendos rostros se pusieron de acuerdo y se inventaron una guerra. La guerra la acabó el tedio y ellos ni siquiera se dieron cuenta.


15 de mayo de 2012

DRIVE DE NICOLAS WINDING REFN. CENTAUROS DE LA CIUDAD.


El hombre espera, la noche encima, las manos bien puestas sobre el volante, entra un hombre, se quita la capucha que cubre su rostro, jadea, “Vámonos man” el hombre que conduce espera, puede escuchar en su transistor el radio de la policía, sabe ya que han detectado el robo, por aire y tierra los perseguirán…sin embargo espera “Que pasa man, el otro está muerto” pero él decide mirar a otro lado, al espejo porque no, mirar si su inmaculado peinado se ha resquebrajado, escuchar un poco del partido de los angelinos que decide su futuro en los play-offs ha pocas cuadras de ahí. Justo cuando está pensado en arrancar aparece el otro encapuchado, se sube, no tiene tiempo ni de desenmascararse, el hombre que está en el puesto del conductor ha encendido el Impala y ha apretado el acelerador.

Durante los próximos cinco minutos estarás al lado de él tratando de evitar el cerco de la policía. Vendrán a tu mente de cinéfilo recuerdos de Contacto en Francia,  Vansihing point, Ronin es inevitable no hacer asociaciones. El hombre como un centauro fusionado con su auto, control absoluto sobre la máquina, ella hace lo que quiera “Arcilla en mis manos” piensa el hombre. Cuando el cerco empieza a cerrarse el encuentra una salida, entrar al parqueadero del estadio, confundirse con la multitud que enardecida celebra una clasificación más.
Entonces aparecen los créditos, Los Angeles se alza imponente mientras un hombre recorre sus venas en un auto setentero. La música (De donde sacaron esa música!) te recuerdan las viejas películas de serie B, sabes que te has subido en algo grande, único. Estaba delante de tus ojos y no lo viste, te hablaron de ella y demasiado tarde conseguiste una copia en el mercado negro, toda pixelada y solo puedes morderte los labios y pensar con rabia como hubiera sido la experiencia de ir al cine y disfrutar de Drive.
No se parece a nada e igual tiene marcada sus influencias. La crítica confundida creó un género para encasillarla Thriller neo noir y que fue objeto de la demanda judicial de una descerebrada que demandó a la compañía Film District y a los cines que la distribuyeron por fomentar publicidad engañosa. La tonta había confundido el espectacular trailler con alguna de las interminables versiones de la fascista Rápido y furioso. Se quejaba de que no hubiesen las suficientes persecuciones. Si bien existen solo dos, muy intensas, tienen el mérito de haber sido hechas por dobles de verdad, sin ningún tipo de truco computarizado.


Drive es la historia de un hombre adicto a la adrenalina. Además de ser el conductor oficial de los ladrones de L.A, complementa sus ingresos como doble de acción (Homenaje directo a Death proof) No sabemos su nombre y si le buscamos uno pues le ponemos el de Drive. Ryan Gosling es el actor de nuestra época, no se pongan a dar mas vueltas. Lo que había insinuado en la infravalorada Triste San Valentín se concreta acá. Dicen que en una actitud deniriana se puso a desarmar su carro y a volverlo a construir sin saber mucho de mecánica. Pidió asesoría de profesionales y al final termina sabiendo casi lo mismo que su personaje.
 Los oscares son una mentira, no puede ser posible que su actuación, una lección de contención y de intensidad, haya pasado desapercibida para los dinosaurios que conforman la academia. Por ahí en los globos de oro nominaron a un Albert Brooks que deja definitivamente su imagen de ñoño acompañante de rubias que tenía en la década de los setenta para encarnar a un matón despiadado, un oscuro empresario que unas veces juega a producir películas sexys, de acción y en otras puede arriesgarse a invertir una fortuna en el prototipo de un auto de carreras.
Y nosotros ingenuos y tontos creemos en la mitad del filme que el problema va a estar resuelto, que el mancito se va a enamorar de su vecina, que va a dejar el mundo del hampa para meterse en un auto de carreras y terminará tomándose la leche en Indianapolis, pero que va, todos esos personajes están marcados, llevan una cruz sobre la frente y esa cruz pesa.
Bryan Craston, el sufrido Walter de Breaking Bad es la representación oficial de la mala suerte. Siempre ha estado a punto, siempre parece coronar y ahora otra vez el destino lo vuelve a poner en un laberinto sin salida, el destino y el siniestro Nino, brillantemente interpretado por nuestro Ron Perlman de todos los días. Esa atmósfera que sentimos al principio no son más que nubes cargadas de rayos y la más ácida de las lluvias. La tormenta se desencadena en los minutos finales.
Es como si hubieran agarrado una pistola en la sien de David Lynch y lo hubieran puesto a follar con Quentin Tarantino y entonces aparecen estas imágenes tan poderosas, repletas de sangre, no se escatima en nada, pero también llenas de una poética que extrañamos mucho y que en Drive vuelve aparecer de la mano del director danés Nicolas Winding Refn, galardonado en Cannes pero sin ningún tipo de ganas de convertirse en otro Dreyer; desde ya anuncia su interés por dirigir La mujer maravilla.

Desde ya se perfila como una obra imperecedera, una de esas películas de culto que despiertan pasiones desenfrenadas. Hace poco se hizo un cortometraje de animación basado en este filme. Según los que la han visto es una pequeña joya.

Véanla así sea en las condiciones infames de una copia pirata. Una película intensa, de esas que te ayudan a comprobar que aún no has muerto, que todavía puedes sentir emociones puras y que esas pueden despertarse viendo una buena película.

14 de mayo de 2012

SILENCIO EN EL PARAISO DE COLBERT GARCIA. Todos fuimos testigos


Estás con ellos en el camión, puedes sentir como los poros se abren, como la respiración se acelera. Alguno puede creer que solo es un mal presentimiento, ahora abrirán la puerta y dejarán la oscuridad para sentir por fin la libertad de tener un trabajo, un sueldo digno...que incluso sobre algo para mandar a la casita. El camión se detiene, un hombre gordo y uniformado, con un galil en las manos les grita que se bajen. Es un camino destapado en medio de la nada. Los hombres rodean a los muchachos, les hacen poner unos camuflados. Ronald temblando, como estamos todos en la sala se va poniendo el pantalón, la camisa, piensa en esa cicla gigante con la que se ganaba la vida y que hace tan poquito se la robaron, en su mamá, en Lady la chica que ama, nada de eso se le irá del pensamiento en los últimos instantes que respirará en la tierra, ni siquiera el ruido ensordecedor de los disparos estrellándose contra su cuerpo lo sacará de esas imágenes tan queridas, tan hermosas. Detrás de los cerros no quedaba un futuro mejor sino la muerte.



 La sala queda en silencio cuando irrumpe la luz, nos miramos y nos sentimos culpables. Colbert García nos quita la inocencia y nos convierte en testigos.

Silencio en el paraíso es una película necesaria en un cine que apenas se está armando, que está dejando de creer en los tópicos que marcaron su existencia. Para el espectador común esta es otra película que se ensaña contra la imagen del país “Acá no todos somos malos” dice una señora obesa en el pasillo de la sala “Yo al menos no lo soy” insiste mientras se acomoda el busto. Colombia es un país donde se asesinan un promedio de 18 mil personas al año y donde apenas se hacen 15 películas. Me provocó levantarme y calculadora en mano explicarle a la señora que lo que faltan por contar son mas historias como esta. Después desistí, es normal que piense así, no puedes pelear con el viento porque te despeine.



A pesar de su honestidad la opera prima de Colbert García no se ensaña en imágenes crudas ni burdas. Los personajes no todo el tiempo están quejándose por la dura realidad que les toca vivir, al contrario, se enamoran, se ilusionan, tienen aspiraciones, poseen un universo. La tragedia está ahí, acechante, viva, invisible pero siempre presente.

Uno de los puntos altos del filme está en su impecable dirección de actores. Es inevitable uno no sentirse identificado con Francisco Bolívar el talentoso actor que encarna a Ronald. Es precisamente en el silencio cuando más podemos acercarnos al dolor que siente el personaje. Bolívar surge como una revelación de este cine nuestro tan desprovisto de talento actoral. Todos los vicios de la televisión y del teatro son arrastrados a la pantalla grande. A excepción de Pedro Palacio, quien interpreta a un militar completamente unidimensional, un malo desprovisto de cualquier tipo de humanidad, los actores de esta película logran transmitir la emoción que necesitaba una historia tan devastadora como esta.



Lamentablemente y como suele suceder la distribución de la película fue deficiente. Tan solo estuvo un par de semanas en Bogotá mientras que en el resto de la cartelera nacional fue prácticamente ignorada. Esperemos que el reciente reconocimiento en el Festival de cine de Málaga (Mejor película latina, premio del público y mejor director) visibilicen una película que todos los colombianos deberíamos ver .

Los cuerpos quedaron ahí sobre el pasto. Bastarán un par de minutos para que las garrapatas comiencen a meterse por el ombligo. En anillos marrones los chulos comenzarán a descender sobre ellos. Nadie recordara sus nombres. Solo son estadísticas...números fríos.

EDSON VELANDIA: EL LÁTIGO QUE DIOS LE DIO


Velandia vuelve y se  trasmuta en otra cosa. Dejó de testigo a sus canciones, repletas de cosas personales, de humor. Dicen que las películas de Buñuel solo la pueden entender los que estuvieron con él y con Dali y con Lorca en la residencia de Madrid, bueno hay unas canciones que por más buenas que sean se disfrutan más si conoces Piedecuesta. La cultura de mi tierra.

Entonces de un momento a otro eres lo que más quieres y luego te quemas como si fueras un saltaperico en diciembre. Dime para donde vas que no te sigo…no te puedo seguir.
Con que así es la cosa, justo cuando empezábamos a entenderlo va y saca el Oh porno! Laberinto onomatopéyico, lejos de cualquier trampa, se transforma como los renacuajos pero no termina convertido en rana sino en demiurgo.

Las redes del encasillamiento están lejos de atraparlo, esquiva al éxito como quien elude a una bruja borracha con ganas de abrazarlo  en un aquelarre. “Uno puede vivir haciendo lo que le gusta” le decía a un par de fans que lo abordaron en la salida de un bar en Bogotá, las peladas no creo que hayan entendido muy bien de que hablaba  porque le preguntaban mientras se enroscaban el pelo rubio con el dedo “Y cuando vas a volver a tocar esa música de Superzencillo” y el man agacha la mirada y prefiere contar las baldosas que hay de ese bar al hotel. Habrá pensado en Rulfo y su silencio “ La gente que contaba esas historias ya se murió”.

Los músicos para un creador son como los actores para los directores del cine, son prestados, vienen y se van “Son libres como las bolsas de plástico arrastradas por el viento” piensa el hombre que camina hacia el hotel. Se encierra en el cuarto, mira las fotos, los niños están creciendo, la cuerda se rompe. El burro está muerto desde aquel invierno patagónico. La cabeza quemándose al lado del mar, las cenizas pegándose como garrapatas en un glaciar “Si el burro está muerto pues lo mejor es terminarlo de matar”.
Él es su jefe de prensa, en su Facebook hace sus declaraciones. Una mañana nos levantamos y leímos, dizque se iba a retirar porque él está muy viejo para andar con toda esa jodencia (la emisora de la emancipación), ¿bohemio con pinta de hippie? O eres bohemio o hippie mi hermano pero las dos cosas no puedes llegar a ser. El punto es que el man es papá y tenía ganas de quedarse callado un rato y anunciar que Velandia la tigra pues duró cinco años, ganó algunos premios, hizo una gira legendaria por el continente y pues….no fue más.


Se imaginaba a los sesenta y cuatro sentado en su mecedora, de pronto un nieto en sus rodillas y las fotos en los portarretratos llenos de las caras de sus hijos, de pronto es una opción habrá pensado el hombre que acaba de escribir el mensaje en Facebook. Apaga el computador, se levanta y un sonsonete se le incrusta en la cabeza, la tararea, el monstruo se va formando adentro de él y como si se hubiera comido el huevo de un alien una tarde explota, cobra vida la canción y Edson Velandia descubre que todo don es un látigo que Dios da y cuando se usa es para auto flagelarse o si no que le pregunte a Capote.
Entendió que no había muerto….que tan solo había cambiado de piel.

12 de mayo de 2012

LA DAMA DE NEGRO. VOLVER A CREER EN FANTASMAS


Así que Harry Potter ha abandonado definitivamente Hogwarts, ha abandonado la escoba y sus amigos de siempre. Ahora es un hombre que ha perdido a su esposa, los acreedores lo han arrinconado y su pequeño hijo le pide por favor que no se vaya pero el debe conformarse con mirarlo a los ojos, acariciarle la cabeza, tomar un carro e irse a vender una tenebrosa casa,  de difícil acceso, llena de terribles leyendas.

Dicen que el que se acerque a la casa verá a una mujer de negro con rostro cadavérico. Todo aquel que logre visionarla desencadenará una serie de infortunios que terminará con la muerte de algún menor. Daniel Radcliffe por supuesto que es un hombre de principios del siglo XX y él no le va a poner mucho cuidado a todas esas habladurías propias de la alta edad media. La muerte de su esposa, sin embargo, le ha abierto una percepción diferente de los fenómenos paranormales. No puede ser que alguien se muera sin dejar rastros y menos si esa persona es el objeto de tu afecto.
Vuelve la casa embrujada de fachada siniestra, gótica, de espacios inquietantes y sombríos. Los amantes del género como extrañábamos los pasillos interminables, los pasos andando en un cuarto vacío…el suspenso que precede a la terrorífica aparición. Todo eso que nos asustaba de niños es lo que reaparece En la dama de negro una película que significa la revitalización de un género que creíamos perdido.

En 1966 Robert Wise adaptó The hauting hill la novela de Shirley Jackson que es considerada la obra mas representativa en cuanto a casas embrujadas se refiere. Wise, no cae en la tentación de abusar de los efectos especiales, al contrario decide asustarnos sin trucos, renuncia irreductiblemente a faltarnos el respeto. Es inevitable no comparar esta adaptación con La dama de negro, en una época donde el género  ya no es propiamente terror sino una extraña mezcla entre gore, triller y suspenso, el terror acá se hace esperar. Me impresionó gratamente las secuencias de la película donde el protagonista no emite una sola frase. La imagen es más que elocuente y no caen en el facilismo de las explicaciones redundantes.
Un escenario extraño que nos hace recordar el camino donde quedaba el castillo en Cul-de-sac una carretera que durante unas horas es sepultada por la marea misma hace que la espantosa casa quede completamente aislada del mundo en una isla. Se retoman acá todas las características del género, porque así Polansky alla decidido sacar el horror de Transilvania para llevarlo a vivir a Nueva York hay cosas que son privativas, exclusivas de una forma de hacer películas.
Es imposible pensar que un western va a estar desprovisto de pistoleros a sueldo, cantinas hostiles, diligencias incomodas…lo mismo puede aplicarse para los filmes que abordan directamente lo paranormal. Se consigue crear una atmósfera y en ella volvemos a tener pesadillas como cuando le teníamos miedo a los fantasmas que deambulaban por los pasillos de nuestra mente. La casa gótica, la madre que llora hasta la eternidad por la pérdida de sus hijos.

Recuperamos la fe en un género que creíamos agotado. Es además reconfortante saber que al frente del proyecto estuvo la Hammer quien parece haber vuelto del mundo de las sombras para traernos el horror del que nos había privado desde hace casi cuarenta años. Recuerden que esta compañía británica se hizo famosa a finales de la década del cincuenta por sus secuelas sobre el conde Drácula, catapultando a la dupla conformada por Crhistopher Lee, encarnando al vampiro y a Peter Cushing como Van Helsing, el feroz cazador del monstruo.
Toda esa estética de la Hammer vuelve con La dama de negro una película ideal para ver en medio de una tormenta, alejados de las luces de la ciudad, del ruido de los autos. Gracias a su espléndida dirección de arte, podemos trasladarnos a la época donde aún creíamos en las renevantes, esas mujeres que volvían de la tumba para cobrar venganza.
Harry Potter ha abandonado definitivamente la magia para pensar en una carrera actoral seria. Según lo que vimos en esta película cualidades no le faltan. Sobre él cae el peso del filme y en ningún momento le queda grande. Un actor de carácter, duro pero a la vez mesurado y contenido.
No lo duden, véanla. Volverán a creer en fantasmas.




11 de mayo de 2012

TODO SOBRE MI MADRE DE PEDRO ALMODOVAR. QUE VIVA EL MELODRAMA!


La fui a ver recién salió en el verano de 1999. Venía precedida de los mejores comentarios, incluso en el afiche que ponen en la sala tenía el palmarés donde se certificaba la distinción que había recibido en Cannes. Seguramente no habré disfrutado demasiado de ella. Era una época donde me importaba poco o nada una historia centrada en el dolor de una madre por haber perdido a su hijo. El melodrama me parecía un genero digno de desprecio, hecho expresamente para abuelitas jubiladas. Que tonto y que soberbio era cuando tenía 20 años.

Hago este comentario porque anoche, 13 años después cuando la enganché en un canal de televisión empecé a verla sin ganas, como quien llena una sopa de letras en un avión esperando acortar el tiempo. Les juró que duró poco esa sensación.



Todo sobre mi madre es un viaje interno a tus propios sentimientos. Se vive la película al filo de la butaca. No puedes creer que exista un director con los cojones de Almodóvar para que no le tiemble el pulso a la hora de comprometerse con el exceso. En la peli hay de todo, el joven escritor en ciernes con quien empezamos a identificarnos, a encariñarnos nos lo matan en el primer cuarto de hora atropellado mientras con desesperación persigue el auto de su idolatrada actriz. De entrada sabemos que detrás de la cámara está un hombre que ama, siente y entiende el cine. El homenaje duro, directo es para el más valiente de todos los autores: John Cassavetes y su Noche de estreno. La niña que persigue a Gena Rowlands es el mismo joven que escribe un relato sobre su propia madre. Luego tenemos a la joven aspirante a monja Penélope Cruz. Cuando empezamos a pensar que ha aparecido un santo en la sórdida filmografía del realizador manchego, pum, viene el golpe. La monja está mareada, vomita...está embarazada. Para acabar de completar el cuadro el papá del niño es un travesti, el mismo que engendró al hijo de Cecilia Roth. Como ven todo un culebrón que incluye personajes con sida, con Alzaheimer, muertes, dolor, llanto y tu no te indignas, al contrario vives la angustia con los personajes y las lágrimas comienzan a cubrir tu rostro sin que te des cuenta de a que horas te has convertido en una Magdalena.



El gran desafío de Todo sobre mi madre es que a pesar de todos estos excesos el director nunca pierde el control de su película. Nos imaginamos esto en manos de otro tipo (incluso en manos del Almodovar actual) y se convertiría en un culebrón insoportable. Estoy convencido que es el mismo amor al cine el que ilumina a Pedro para hacer su mejor filme hasta la fecha. Todo sobre mi madre es el melodrama más devastador, poderoso y poéticos de los últimos veinte años, con razón que los críticos en su momento llegaron a decir que era el Fassbinder español.

Su manejo de actrices solo es comparado con el ya citado director alemán, con Bergman o Cassavetes. Cecilia Roth logra el mejor papel de su carrera, de lejos. A diferencia de otros momentos la argentina no se desborda en ningún momento. Todo es controlado, mesurado...incluso el dolor de perder un hijo. Cuando el dolor la supera sentimos como espectadores el nudo en la garganta. Es una actuación que no recurre a las frases grandilocuentes del peor cine argentino, no hay grandes reflexiones sobre la vida...tan solo tiene la grandeza de una madre que ha vivido la peor de las tragedias y que ha vivido para contarlo.



Y que me dicen de la inmensa Marisa Paredes en su papel de Huma Rojo quien a la vez es Blanche Dubois. Con su elegancia característica logra asimilar los dos papeles, fusionarlos y darnos una soberbia lección de como se actúa en el cine y en el teatro. Porque en ese sentido Todo sobre mi madre es absolutamente vanguardista, es como exponer el reflejo de un espejo sobre otro, la vida de las marionetas expuestas sobre otros autómatas que a la vez están encajonados en una película.

Para soportar tanto dolor la historia nos entrega a la magnífica Agrado. Pocas veces hemos visto un personaje con tanta gracia “Me llaman Agrado porque me gusta divertir a la gente” Este travesti espléndido refresca todo el tiempo la narración. Transcribiré no más el monólogo que dice para entretener al impacient público que ha ido a ver Un tranvía llamado deseo

"Por causas ajenas a su voluntad, dos de las actrices que diariamente triunfan sobre este escenario hoy no pueden estar aquí. ¡Pobrecillas!... Así que se suspendela función. A los que quieran, se les devolverá el dinero de la entrada, pero a los que no tengan nada mejor que hacer -y para una vez que venid al teatro- es una pena que os vayáis. Si os quedáis, yo prometo entreteneros contándoles la historia de mi vida. (Algunas personas se paran, especialmente unos ancianos). ¡Adiós, los siento!, eh. Si les aburro, hagan como que roncan.. ¡Así! (imita un ronquido exagerado). Yo me cojo enseguida y para nada hieren mi sensibilidad, de verdad.
Me llaman La Agrado, porque toda mi vida sólo he pretendido hacerle la vida agradable a los demás. Además de agradable, soy muy auténtica. ¡Miren qué cuerpo! Todo hecho a medida... Rasgado de ojos, ochenta mil. Nariz, doscientos mil...¡tirados a la basura!, porque un año después me la pusieron así de otro palizón. Ya sé que me da mucha personalidad, pero si llego a saberlo, ni me la toco.

(El público ríe).
Continúo... ¿Tetas? Dos... porque no soy ningún monstruo. Setenta mil cada una, pero éstas ya las tengo súper amortizadas. Silicon... ("¡¿dónde?!", pregunta un joven desde el público). Labios, frente, pómulos, cadera y culo. El litro cuesta unas cien mil, así que hechan la cuenta, porque yo ya la he perdido. Limadura de mandíbula, setenta mil. Depilación definitiva láser -porque la mujer también viene del mono, bueno, tanto o más que el hombre-, sesenta mil por sessión. Depende de lo barbuda que uno sea, lo normal es de dos a cuatro sesiones... Pero si eres folclórica necesitas más, claro.

(El público aplaude con estridencia).

Bueno, lo que les estaba diciendo es que cuesta mucho ser auténtica, señora. Y en estas cosas no hay que ser rácana... porque una es más auténtica cuanto más se parezcaa lo que se ha soñado de sí misma".

(Ovación).

Encarnado por la guionista, directora y actriz Antonia San Juan Agrado es la más estrambótica y encantadora de las chicas almodóvar.

Abordar Un tranvía llamado deseo y adaptarlo a las necesidades narrativa de la película fue un riesgo que asumió Almodóvar sin ningún tipo de miedo. El se amparó en un guión perfecto, maravilloso. Un guión donde quedan retratadas como nunca antes la mujer. Es una película sobre el sexo femenino. Si habría que enseñarle a los marcianos algún día como son las mujeres de la tierra tendríamos que proyectarles en la comodidad de sus naves Todo sobre mi madre. No vayamos a otra galaxia para exponer el ejemplo, los hombres de este planeta deberíamos verla para entender de que va la cosa con ellas, su nivel de generosidad, su entrega total, lo divertidas que son, la valentía de imponerse en un mundo que las desprecia desde que existe la mismísima civilización, el desparpajo que puede contener una conversación de cuatro mujeres borrachas. Los hombres en Todo sobre mi madre son criaturas ausentes, que han perdido completamente el rumbo. El muchacho que muere parece ser el más puro e inteligente de todos pero apenas tiene 17 años, es un niño. El actor que encarna a Kowalsky actúa en la obra deliberadamente mal y cuando aparece es para pedirle una mamada a Agrado. Lola es un hombre que se ha convertido en travesti y cuando ama destruye todo a su paso.



Y están los homenajes a las películas que seguramente idolatra Almodóvar. Por un lado la referencia explicita a Todo sobre eva. Bette Davis despotricando contra los cazadores de autógrafos en su camerino. La fan que se sabe de memoria la obra y puede entrar a suplantar uno de los papeles más importantes. La ya citada referencia a Noche de estreno de Cassavetes y el hombre que sufre su nueva condición de mujer sacado directamente de uno de los más brillantes y poco conocidos filmes de Fassbinder: En un año con trece lunas.

Con Todo sobre mi madre, Almodóvar llegó al pico de su creatividad. De ahí para adelante no podía hacer otra cosa más que descender. Pareciera que todo su talento se hubiese agotado después de esta obra maestra. En sus películas posteriores se ha notado el desgano y la necesidad de repetirse. Dificilmente volveremos a verlo en tan buena forma. Como consuelo nos queda esta obra maestra que el tiempo mismo se ha encargado de mejorar. Con cada año que pase sobre ella se irá entendiendo su importancia, su inmortalidad. Véanla cada vez que puedan, visionenla una y otra vez...no se cansarán de hacerlo.

9 de mayo de 2012

LA CAJA YA NO ES BOBA. Balbuceos sobre The Big Bang Theory y la época dorada de la televisión.


Todavía conozco gente que tiene prejuicios con las series de televisión. Muchachos, voy  a ser claro, se están perdiendo una época dorada, algo comparado a lo que vivió el cine en la década del setenta. La diferencia es que acá el director es un personaje secundario, las verdaderas estrellas son los escritores. Uno sabe de entrada que J.J Abrams es el escritor de Lost, Alcatraz o Personal interest. Incluso el genial guionista ya tiene dos más que afortunadas incursiones en la pantalla grande, tanto Viaje a las estrellas como Ocho milímetros logran el milagro de conseguir originalidad en un género como la ciencia ficción que creíamos gastados.


En el último número de Semana empieza un artículo sobre las series de televisión con esta frase “Si Shakespeare estuviera vivo, escribiría guiones para HBO”. En el análisis concluyen que mientras en el cine los guiones responden a  una fórmula y a excepción de Charlie Kauffman nadie se atreve hoy en día en Estados Unidos a la inventiva, en la televisión el terreno está absolutamente abonado.

No es gratuito que novelistas de la talla de Salman Rushdie o Jonathan Franzen estén embarcados en sendos proyectos televisivos. El autor de Los versos satánicos está trabajando en una serie de televisión llamada Midnight’s Children. Rushdie está absolutamente impresionado con la libertad que se respira dentro de los estudios de televisión. El productor solo está allí para asentir todo el tiempo.
En los ochenta el iluminado Luis Alberto Álvarez se quejaba de que la televisión en sus treinta años de historia había dado contadas obras maestras. El entrañable maestro citaba solo dos trabajos, Heimat de Karel Reiz y Berlin Alexanderplatz de Fassbinder. Razón no le faltaba a nuestro sacerdote favorito. Era la época de la enajenación televisiva implantada desde los cimientos del gobierno republicano de Reagan.  Esperpentos como Alf, La pequeña maravilla o Blanco y negro ensalzaban ante todo los valores de la familia. Tres décadas después todo eso ha cambiado.


Confieso que hasta hace unos años me resistía a creer que una serie no fuera algo banal. Sería indigno para un hombre cocinado en las imágenes de Bergman y Antonioni. Era un imbécil, un provinciano más sumido en la sopa de la ignorancia. Breaking Bad me abrió definitivamente los ojos. El autor en la televisión tiene todo el tiempo para desarrollar su historia, no hay restricciones, al contrario, durante seis meses tiene la oportunidad de crear, perfeccionar, darle vida, como doctores Frankenstein a sus personajes.
Otra serie que definitivamente me ha atrapado es The big bang theory. ¿Cuál es el genio que está detrás de esa sitcom? El mismo que creó las aventuras del borracho Charlie Harper, Chuck Lorre, un hombre de sesenta años que empezó en 1993 con una serie de poco éxito hasta que estalló Two and a half man, una obra pequeña comparada con los arranques egomaniacos del doctor Sheldon Cooper.

¿Quién podría pensar que se podía hacer una comedia con la física, con matemáticas? En los ochenta ya conocíamos la infame saga de los Nerds pero nada como la inteligencia con la que se han escrito estos guiones. Referencias constantes a Star Trek, Battlestar Galactica, Star wars, Blade Runner y todo lo de Marvel son incorporados en el universo de estos hombres súper inteligentes y solitarios.
Si me tuviera que quedar con tres episodios estos serían:
1.       El de Stan Lee
2.       El reciente de Stephen Hawkins
3.       El de Sheldon convertido en Robot.


Algunos dicen que si bien entretiene The Big Bang Theory no hace reír a carcajadas. Bueno en estos tres capítulos es inevitable no terminar con un dolor abdominal. En el último nombrado se le nota a Chuck Lorre las lecturas a Philliph K. Dick e Isaak Asimov. Sheldon está calculando cuanto le resta de vida. La idea es llegar a vivir sesenta años más. En el 2050 ya existiría la tecnología necesaria para convertir a los muertos en robots. Eso para el cuadriculado doctor Cooper sería su sueño dorado. Cambia sus hábitos alimenticios, se pone a trotar con Penny, pero descubre que en sus genes podría estar propenso a algún accidente. Entonces decide no salir más y convertirse el mismo en un robot. Dirigir su vida desde su cama, trabajando al cien por ciento de sus capacidades.
El mérito de Lorre y su equipo de guionistas fue adaptar todas esas películas que el cuarteto de nerds aman y hacer capítulos con esas temáticas, como cuando descubren una de las ocho réplicas que hicieron para El señor de los anillos y los cuatro termina convertidos en gollums, o cuando compran una copia de la máquina del tiempo y deciden “viajar” en ella.
Para mi es bastante inusual escribir sobre una serie. Son tiempos distintos y la verdad no conozco muy bien como es la dirección, de qué manera trabajan los guionistas, como es la preparación de los actores. Cualquier cosa que diga puede sonar redundante, estúpida. A veces como dice Nietzche es mejor el silencio.  Así que tan solo escribo estas líneas para expresar en un intento torpe mi admiración y  agradecimiento hacia The Big Bang Theory por hacerme cada noche la vida más grata.


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