14 de noviembre de 2011

SOBRE LOS PELIGROS QUE ACARREA ENFRENTARSE ANTE UN HOMBRE SIN CABEZA

Tres tiros tenía incrustados en la nuca Alfonso Cano. Los disparos no provenían del francotirador más preciso sino de una ejecución arbitraria. Para el gobierno Cano valía más muerto que vivo. Los vivos hablan. En la selva de Colombia y de Venezuela tres tristes tigres están paranoicos. En cualquier momento una bomba puede sorprenderlos en la tranquilidad de sus campamentos por eso lo mejor es sentarse a negociar, no para ganar tiempo sino ya para pensar en vivir los últimos años en la comodidad de un colchón ortopédico y una almohada de plumas. El proceso de paz llegará no como una solución pensada del conflicto, no se tendrán en cuenta aspectos tan importantes en cualquier negociación de una guerra civil como lo son la justicia social y la necesidad que tenga un grupo armado de ganar poder político. Nadie le cree a las Farc, hace rato se sabe que en el negocio del narcotráfico trabajan en llave con las Bacrim, que tal vez haya sido Cano el último de los guerrilleros que tenía una verdadera estructura ideológica. Ninguno de los sobrevivientes del secretariado se va a sentar a negociar pensando en el pueblo por el cual según ellos han luchado. No, se sentaran a ver que parte pueden comerse de la torta. El gobierno desesperado les concederá un chalet en Zurich con una abultada cuenta bancaria en algún banco suizo. El gobierno busca la noticia, Santos con desespero pretende pasar a la historia como el presidente que pacificó al país pero que va, será otra farsa como el famoso acuerdo de Santa fé de Rialito.
Dicen que los decapitados pueden vivir cinco segundos después de que la guillotina separe la cabeza del cuerpo. En las Memorias de ultratumba Chateabriand narra como muchas de las víctimas del régimen del terror impuesto por Robespierre podían levantarse a buscar la cabeza que en nombre de la revolución se les había cercenado. ¿Te imaginas el terror que debes sentir al ver como un cuerpo acéfalo viene hasta ti y con el último resquicio de vida se aferre a tu pescuezo y te estrangule? En eso es en lo que va a quedar convertida las FARC después de que su estructura política se desmonte. Van a quedar bandas desperdigadas por los matorrales aferradas a sus cientos de hectáreas de coca. Lo peor es que a los pocos meses olvidaran toda la mierda marxista que sus comandantes tardaron años en inculcarles. Serán simples bandoleros sin ningún control que azotarán continuamente a los pobres moradores que habitan nuestros míseros municipios.
Un gobierno no puede esgrimir un asesinato como un logro. Hace unos meses vimos el cuerpo en descomposición de Gadafi ahora vemos el rostro hinchado de Cano. Son los tiempos donde todo vale, donde el pueblo con más ahínco pide sangre. Para mí el verdadero logro del gobierno de Santos fue ponerse a pensar si son válidas las estrategias para combatir el narcotráfico. Históricamente se ha comprobado que la droga siempre va a estar al lado de cualquier ser humano como una tentación. La vida es muy dura y uno no puede afrontarla sin un incentivo, un incentivo que al final terminará destruyéndote. No importa si la droga se llame Dios, amor o marihuana, tu destino será descansar para siempre en una tumba. Lo primero que hace un gobierno mafioso es penalizar la dosis mínima. Eso fue lo que hizo Uribe, penalizar para que automáticamente el precio se dispare. Santos no ha propuesto nada pero en el país de la irracionalidad al menos insinuó que se podía pensar en despenalizar el consumo. Lo dijo no hubo golpe de estado al otro día. Eso ya de por si es un logro.
Para acallar las críticas que le hacía desde un Blackberry el innombrable, Santos le ha presentado a la opinión pública la cabeza sin vida de Alfonso Cano. Ya le dio a su pueblo la acostumbrada dosis de sangre que año a año necesita. Ahora necesita pensar en una estrategia para que exista una verdadera paz. Eso es lo más complicado lo que se me antoja harto difícil. Debido a la ofensiva desplegada por el anterior gobierno y a las pujas internas la estructura de las Farc está resquebrajada. Ni Iván Márquez, ni Timochenko los más probables sucesores dentro del diezmado secretariado para reemplazar a Cano tienen el control total sobre sus hombres. Una paz así solo es el principio de una guerra todavía más sucia y cruel de la que hemos soportado en los últimos 63 años.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como siempre; lapidario! Quizás deberíamos preocuparnos por que estos escritos sean de más fácil acceso para la gente común, también ellos merecen percibir la realidad sin sucumbir intentado descifrar la información que día tras día nos entregan nuestros "diligentes" medios.

Éxitos en la vida, puedes contar conmigo para cualquier cosa que necesites, si llegamos a carecer de los medios,por lo menos poseemos la voluntad y algo nos inventamos. Con aprecio, Alirio.

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