5 de febrero de 2013

RUMBO AL OSCAR 2013. EL LADO BUENO DE LAS COSAS de David O. Russell. La vuelta de un gran actor


Si no tienes mucho presupuesto y buscas encantar a la academia crea un personaje con alguna discapacidad, invéntate una historia de amor y luego deja que el pobre hombre se convierta en un héroe. A la avejentada academia le gustan las películas que dejan mensaje.

Esta certeza fue lo que me molestó tanto en la primera parte de El lado bueno de las cosas, tenía rabia y en mi cabeza desfilaban los nombres de Forrest, Rain-Man, Mi pie izquierdo y tantos otros filmes laureados sólo porque había alguien con habilidades especiales demostrando que en América cualquiera puede ser un gran hombre. Solo debes tener voluntad y saber aprovechar las oportunidades.


Pat no es ningún discapacitado, sufre de un caso de bipolaridad extrema que se ha exacerbado después de encontrar a Nicky, su esposa, tomando un baño con su profesor de historia. Dejándose llevar por la rabia tomó del cuello al hombre, lo puso en el piso y le reventó la cara. Durante ocho meses estuvo recluido en un manicomio de donde su madre decidió sacarlo. Pat tiene solo una idea en la cabeza, volver a como dé lugar con su esposa. El problema es que ella no quiere saber nada de él, incluso flota entre los dos algo más poderoso que una espada de Damocles; una orden de restricción de la policía. 

En plena recuperación conoce a Tiffany, una joven viuda que trata de disipar su depresión acostándose con cualquier cosa que tenga pantalones. Se fija en Pat y le sorprende que este sicótico no tenga ningún interés de acostarse con ella. Todo el tiempo él está diciendo que quiere enviarle una carta a Nicky, que quiere saber de su vida, volver a como dé lugar.


La reticencia que tenía poco a poco se fue disipando. Dejé de pensar en que esta era una de esas propuestas seudo independientes que inexplicablemente había recibido 8 nominaciones al Óscar. Me acomodé mejor en la silla, me libré de la presión y comencé a disfrutar de una comedia romántica diferente, con momentos de manipulación extrema y otros brillantes, llena de grandes actuaciones, así al principio creas que Bradley Cooper está muy sobreactuado y que es mentira todo lo que han dicho últimamente sobre Jennifer Lawrence. Además de que algo juega en contra de ellos; son demasiado lindos para ser una pareja de freaks. Pero después de la primera hora te encariñas con los personajes, sobre todo cuando empiezas a ver que Robert De Niro ha vuelto de sus dos décadas sabáticas y ha hecho un papel que nos ha recordado el gran actor que es.

Sobre los hombros de De Niro descansa el peso de la película. Te encariñas y conmueves con ese viejo apostador fanático del fútbol americano que no ha hecho otra cosa que mantener a su familia. Sería muy gratificante para sus fans verlo recibir el premio después de 30 años, una despedida digna para este monstruo que en los últimos años se había metido de lleno y con éxito a crearse una carrera como comediante.

David O. Russell es un director competente. Célebre fue la pelea que tuvo con George Clooney en la última escena que se filmó en Tres reyes, su mal genio es legendario y casi da al traste con este proyecto cuando Mark Whalberg y Angelina Jolie, los actores que iban a protagonizar en un primer momento la película renunciaron después de escuchar el mal genio que acostumbraba a tener el director en el plató. Esa bipolaridad explica por qué Russell se sintió tan cómodo en un terreno como la comedia romántica que no es el suyo.

Cuando logras sobrepasar la náusea inicial y el prejuicio de que tenga ocho nominaciones, te dejas llevar por la historia. Te encontrarás con una comedia romántica entrañable, por momentos parecida a Mejor imposible o Cuando Harry encontró a Sally, ideal para los que todavía van al cine a enamorarse.



A favor: Los fans de De Niro la van a adorar, no precisamente porque aparezcan Gánsters, taxistas o toros salvajes sino porque el gran actor ha vuelto magistralmente después de su temible Max Cady.

En Contra: Su falso aire indie y el que Hollywood vuelva a manipularnos con otro enfermo mental.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi Pie Izquierdo tiene lugar en Irlanda (no en "América") y es una coproducción irlandesa-británica.

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