28 de abril de 2011

BAILE EN EL BERNABEU

Hace una semana el periodismo mundial proclamaba a los cuatro vientos el fin del reinado del Barcelona y ensalzaba las virtudes tácticas de José Mourinho. Además existían antecedentes inmediatos. La fórmula para ganar la copa del rey había sido la misma que usó para eliminar el Barsa la temporada pasada en semifinales de Champions. El Internazionale de Milán le venía como un guante al técnico portugués ya que el ADN de este equipo se construyó en los exitosos años sesenta cuando de la mano de el maestro Helenio Herrera derrotó a los mejores de Europa no solo en el campo de juego sino desde el pizarrón. Con un hombre menos y usando a Eto’o y a Pandev como defensas centrales el Inter supo eliminar al conjunto Culé en el mismo Nou Camp.
La exuberancia del juego blaugrana lo había convertido en la bestia negra del conjunto merengue. Los antecedentes eran recientes. El pasado 29 de noviembre en un maravilloso partido logró derrotar a su tradicional rival por cinco goles a cero propinando la primera derrota del portugués en la conducción del Real Madrid que, como tantos otros equipos quisieron enfrentar de igual a igual al Barcelona llevándose a la casa un costalado de goles.
Es que por más que se gasten 200 millones en refuerzos el Madrid difícilmente podría derrotar a su tradicional rival. El equipo culé es un producto terminado. Iniesta, Xavi, Pedro, Puyol, Busquets, Piqué y Pedro, base de la selección española campeona del mundo salieron de las divisiones inferiores del club. En Madrid el último canterano de renombre se llama Raul Gonzales Blanco y debutó en 1994. En un trabajo de paciencia, respaldado por las directivas del club, el periodismo y la misma afición, el Barcelona renunció a comprar los jugadores de moda y le invirtieron a buscar talentos en su propia cantera. Esta política dio como resultado el surgimiento de una camada de jugadores que deslumbran al mundo como no pasaba desde el sinfónico Brasil del mundial del 70. El descomunal trabajo de la masía dio para que surgiera desde las entrañas del club el mejor jugador del mundo y que a sus tempranos 23 años empieza a ser comparado con los mejores de la historia.
Anoche Messi con dos destellos volvió a demostrar que está a la altura de Maradona, de Cruyff, del mismísimo Pelé. Al frente tuvieron al equipo de la tradición futbolística por excelencia, el de mas brillo, el de mas copas, el que hace ocho días con un planteo mezquino le había quitado en el suplementario una final. Sin embargo el planteo táctico no difería mucho del que propone el Levante cuando enfrenta al Barcelona. Mientras anoche el juego de este equipo no cambió en lo mas mínimo, exhibiendo sus conceptos mas claros: la posesión de pelota y la improvisación genial de Lionel Messi. Guardiola tuvo como principal virtud la coherencia. El Real Madrid, en su propia casa apelaba a destruir lo que hacía su rival, sin proponer nada, esperando todo el tiempo, especulando, cambiándole el chip a los jugadores que tienen durante todo el año el concepto de dominar el juego y que por un solo partido deben renunciar a ser un equipo grande para convertirse en un timorato equipo de segunda. Es que anoche antes del partido el jugador mas representativo de ellos, la estrella del equipo era PEPE! Un jugador rústico y malintencionado que a los 15 minutos del primer tiempo fue expulsado por una brutal plancha a Daniel Alves.
El planteo de Mourinho fue vergonzoso. Se atrevió jugando de local a dejar en la banca a Kaká, Benzemá e Higuain renunciando a cualquier propuesta ofensiva. El juego de anoche no difirió mucho del que propuso en sus dos partidos anteriores. Un juego brusco, rasposo que ha tenido como consecuencia acabar en los tres partidos clásicos de este mes con un hombre menos y que su técnico a denunciado como una persecución arbitral contra el conjunto merengue cuando el principal responsable de este hecho lo tiene el propio Mourinho que está convencido que la única forma de detener la magia del Barcelona es cosiendo a sus jugadores a patadas. En el juego de liga y en la final de copa el Barsa perdonó demasiado a la hora de definir, además su costumbre de ir a presionar arriba al rival fue relativamente bien aprovechado por el Madrid provocando contragolpes muy peligrosos que a la postre provocaron el gol de Cristiano que terminó dándole la copa del Rey en tiempo extra.
Anoche los de Josep Guardiola no fueron tan arriba a presionar, evitando que Real llegara a rematar a su arco, sacrificando un poco el volumen de juego ofensivo que podría generar. La posesión fue la misma que tuvo en los dos juegos anteriores, por encima del 70 por ciento. Algo realmente escandaloso si se está hablando de que se juega un clásico, de dos equipos que en teoría podrían jugar de igual a igual más si el Madrid está jugando en el Santiago Bernabeu.
Mourinho cayó victima de su propio ego, una lección para todos aquellos entrenadores que se creen mas importantes que sus jugadores. La táctica por encima de la técnica. Al Barcelona se le puede ganar jugando al fútbol, es difícil pero está demostrado que se puede hacer. Eso lo demostró hace poco el Arsenal cuando jugando en su estadio supo darle la vuelta al marcador jugando corto, a ras de suelo. Con un plantel infinitamente superior al del equipo inglés Mourinho tuvo como ir a buscar el partido pero no lo hizo, renunció a la grandeza y escupió sobre los ideales de un club que se precia de practicar a través de su historia un futbol lleno de pirotecnia. No importa que haya roto la maldición de los siete años sin poder pasar de octavos en la Champions o el título de la copa del Rey después de años sin ganar nada. Pero la manera mezquina, tacaña, miserable con la que enfrentó en su propio estadio da para que al final de la temporada sea rescindido su contrato. Si Shuster y Capello fueron despedidos siendo campeones, si Pellegrini con record histórico de puntos fue echado del club ¿Por qué no hacen lo mismo con el autodenominado mejor técnico del mundo? ¿Puede ser el gran José mas importante que el Real Madrid y su historia?
En el juego de vuelta donde ya no tiene nada que perder veremos jugando a los que saben. El Madrid estará obligado no tanto a ganar sino a mostrar otro juego. Así anoche en la rueda de prensa, después de quedarse de este mundo asqueroso haya dicho que la semifinal está perdida sabemos que Mourinho fiel a su tradición de ganador y a la tradición del club que dirige saldrá a proponer, a buscar, a intentar el milagro. Eso sí atrás deberán darle el espacio que los rápidos y hábiles jugadores del Barcelona seguramente sabrán aprovechar. El de el martes seguramente será el mejor partido de los cuatro, Madrid jugará mejor que anoche pero eso si no tengan duda, ya será demasiado tarde.

1 comentario:

cluster37047 dijo...

jamas en el tiempo que sigo al barcelona vi un comentario tan bien sembrado con lo que es hoy el equipo barcelona y el grupo que es el real la diferencia salta a la vista y a veces puede mas la lengua que la tecnica(maurinho).

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