2 de febrero de 2012

10 PELICULAS PARA FUMARSE. JAY Y BOB EL SILENCIOSO CONTRATACAN De Kevin Smith

Si quieren ver algo diferente, surreal, anárquico, iconoclasta, incómodo y marihuanero no duden un segundo en descargar Jay y Bob el silencioso contratacan quinta película del genial cineasta de Nueva Yersey Kevin Smith.

Ya los habíamos visto en  Clerks uno de los filmes que ayudarían a cimentar la leyenda de Miramax como forjadora del renacimiento del  cine americano  independiente de los noventa. Eran los fumones que parchan al lado del supermercado y que todo el día se la pasan trabados. Este par de freaks, desinformados, estúpidos, cuya única preocupación es fumar vareta  aparecen en la pantalla grande una década después en el mismo lugar, con las mismas fachas e intereses. Parece que el mundo se hubiera detenido en ellos. En ese lugar olvidado de Nueva Jersey ignoran (entre tantas otras cosas) que al haberse convertido en personajes de comic sus nombres ya empiezan a interesar a las grandes productoras de Holywood. Azuzados por el creador del comic (Interpretado por Ben Affleck) después de mostrarles los comentarios denigrantes que aparecen sobre ellos dos en esa “Nueva cosa” llamada internet, Jay y Bob deciden viajar de costa a costa, entrar en Hollywood e impedir que se haga la película. Además de destrozar a cada uno de esos Hijos de puta que los insultan por internet.

A partir de allí comienza una delirante Road Movie, donde se encontraran con un viejo desdentado que paga sus viajes a punta de mamadas simplemente porque “El mundo ha cambiado, ya es lo mismo ser hombre o marica, bisexual o lesbiana” a toda la pandilla de Scooby Doo y a un grupo de hermosas mujeres que aparentemente se dedican a luchar por los derechos de animales pero que en realidad forman parte de una experimentada banda de ladronas de joyas. Una banda que por como se tratan y sus actitudes uno no puede dejar de pensar de que Tarantino bebió de las fuentes de Kevin Smith para hacer las mujeres que disfrutamos en Kill Bill y Death Proof.

Pero sobre todo la película es una sátira constante a Hollywood. Va lanza en ristre tumbando todos los clichés que se le pongan al frente. Desde el amante enamorado que pierde a su novia, pasando por una estrambótica segunda entrega de En busca del destino dirigido por un desmotivado Gus Van Sant quien prefiere jugar solitario que mirar que hacen Matt Damon y Ben Affleck en el plató.
Para morirse de la risa es lo que piensa Jay sobre los orangutanes, en medio de su ignorancia supina cree que los orangutanes son super monos que quieren conquistar el mundo, a partir de allí elaboran en dos minutos una alucinante parodia sobre El planeta de los simios. Pero la sátira central y la que le da el nombre a la película es la de El imperio contrataca. Las alusiones al clásico de George Lucas se habían hecho en Clercks cuando el hombre del supermercado y el de la tienda de videos discuten sobre cual de las dos es mejor si El retorno del jedi  o El imperio. Acá Jay se convierte por un momento en Darth Vader, usando una espada laser como si fuera una pipa para fumar mota. La pelea contra Mark Hammil  (Quien es el actor que interpreta a Luck Skywalker) es delirantemente bizarra.

La acción transcurre en los mismos estudios de Miramax y hubiera sido fantástico que alguno de los Weinstein hubiera hecho un cameo pero como ya hemos dicho desde estas páginas los gorditos no es que les guste mucho reírse de si mismos. De todas formas están allí, en ese estudio donde según uno de los protagonistas “Solo se hacen películas aburridas” al lado de Wes Craven, de Matt Damon, Chris Rock, Ben Affleck y Gus Van Sant. Faltó Tarantino y la pandilla de Miramax  hubiese estado completa.
Hecha con muy pocos recursos, donde casi todos los actores prestaron sus servicios como un favor, con la libertad absoluta que puede desear un genio, Kevin Smith realizó uno de sus filmes de culto, una película donde estaba reflejada casi toda la cultura norteamericana, desde Star Wars, hasta los supermercados, de Scooby Doo al planeta de los simios, del negro racista al blanco intolerante. Un crisol de matices, de personajes, de situaciones están en esta comedia delirante y genial, ideal para todos los que buscan con desesperación ver algo arriesgado, diferente.

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