24 de abril de 2012

RETROSPECTIVA HITCHCOCK. JAMAICA INN. UNA PELICULA DE TRANSICION

En Inglaterra estaban convencidos de que en Hollywood lo iban a despedazar, por eso más de uno vio con buenos ojos el hecho de que lo llamaran desde ya para trabajar bajo la batuta del imponente Selznick. Al productor de Lo que el viento se llevó no le gustaban los directores con ideas propias y bueno, había contratado entonces a un tipo problemático y sobre todo que veía el cinematógrafo como un lienzo en el cual vertía sus obsesiones.

Lo llamaron para hacer una película sobre El Titanic pero antes de irse para Estados Unidos, Charles Laughton le propuso hacer una película sobre la novela de Daphne Du Maurier Jamaica Inn. En conversaciones sostenidas con Bogdanovitch, Chalotte Chandler o Truffaut, Hitchcock no se explicaba porque había aceptado un proyecto del cual tenía tantas dudas. Desde la película estaba destinado al fracaso. Tenía la cabeza puesta en los escenarios del Titanic y aceptó solo por dos razones, por el dinero y por el prestigio que tenía Laughton.
Pero precisamente fue la prepotencia del talentoso creador de La noche del cazador  lo que hizo que la película naufragaba como lo hacían los barcos al llegar a esa isla donde unos bandidos despiadados despistaban a los capitanes para que estrecharan sus naves sobre las rocas tal y como se ve en el filme. La gracia que tenía la novela era que solo hasta el final se sabía quien era el malvado, pero, al recaer el papel en Laughton por exigencia del mismo actor la sorpresa se hacía añicos.

Hay dos formas de hacer suspenso, una es el whodunit que significa “Who done it” (quien lo hizo) Las historias de Agatha Christie asumen dicha forma donde al final sabemos que el verdadero asesino es el mayordomo. Hitchcock creó el Mcguffin que es una sucesión de pistas falsas. Un ejemplo de este tipo de suspenso es el que aparece en La ventana indiscreta todos creemos que es un filme sobre el asesinato y posterior desmembramiento de una mujer por parte de su conyugue cuando en realidad trata de las artimañas de la sofisticada Grace Kelly para llevar al altar al renuente James Stewart.
Hitchcock no se sentía cómodo con eso de la sorpresa al final ni mucho menos dirigiendo una película de época. El mismo cuenta que dirigió cada plano con desgana y que al final terminaba aceptando con resignación las imposiciones del difícil Laughton. A mi en lo particular me parece maravillosa su actuación y en general la película no es el desastre que muchos cuentan. Mauren O’Hara quien un año después viajaría a Estados Unidos para cimentar su leyenda con Ford empezando con Que verde era mi valle, está magnifica y sobre todo muy sexy en la película. La inocente sobrina política del pirata se convierte en la heroína accidental, algo que sería común en sus películas en Estados Unidos.

La historia es farragosa y el que esté interesado puede consultarla en Wikipedia. Es sobre piratas, asaltantes, asesinos. Es una película oscura y casi pesimista. Tiene errores garrafales, descuidos en el script y se nota que está hecha a las carreras, pero no deja de ser una obra de Hitchcock y como tal es digna de verse.
La película sobre el Titanic al fin nunca se hizo (tuvieron que pasar sesenta años para que James Cameron hiciera su obra definitva) y el terminaría realizando su maravillosa Rebeca.  Sus detractores ingleses se habrán quedado muy aburridos al ver que tropiezos como Jamaica Inn no volverían a ocurrirle. Al contrario Hitchcock se convirtió, como soñó Capra, en el nombre antes del título.

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